Cuidar al trabajador, prioritario en las empresas

¿Por qué nos preocupa el ‘employer branding’?

Los expertos aseguran que el talento busca entornos agradables en los que trabajar

El sueldo empieza a no ser la única prioridad de los 'millenials' que buscan empleo

¿Por qué nos preocupa el ‘employer branding’?
Reuters

Si una cosa se repite una y otra vez en los foros empresariales es que vivimos una época de cambios. Nadie puede anticipar cómo serán las cosas en unos años: lo que parece seguro es que las compañías que no sean lo suficientemente flexibles para adaptarse o incluso anticiparse a las nuevas tendencias tendrán más difícil su superviviencia. Si a eso le sumamos el creciente peso que están ganando las nuevas tecnologías obtenemos otra de las cuestiones que más preocupan a los directivos: atraer el talento.

Contar con los mejores siempre ha sido importante para tener éxito. Pero ahora lo es incluso más. Y ahí entra el employer branding, o fidelización del capital humano. Bajo este término se incluyen todas aquellas políticas destinadas a retener al personal, en hacer que se sienta cómodo trabajando en la empresa y que no quiera irse a otra compañía.

El experto en management Dov Seidman, autor del best seller How. Por qué cómo hacemos las cosas significa tanto, se muestra lapidario al respecto. “Los trabajadores con talento no están dispuestos a esperar diez años a que les pidan su opinión: si no se les consulta, se van a ir a otra compañía”, aseguró la semana pasada en una entrevista con Cinco Días.

Los últimos estudios revelan que está empezando a caer la proporción de profesionales que sitúan el sueldo como el elemento determinante en su decisión de trabajar en una empresa u otra. Aspectos como la confianza del candidato en la propia organización, la política de motivación de la plantilla (a través de recompensas físicas o emocionales) o el clima laboral que se desarrolle en la oficina ganan peso para conquistar a los millennials.

El sueldo está dejando de ser determinante en la decisión de trabajar en una empresa u otra”

Jesús Vega, quien fuera director de recursos humanos de Inditex, se refiere a la empresa divertida como el modelo hacia el que tienen que ir las corporaciones que pretendan acaparar a los trabajadores mejor preparados. Para que una marca sea atractiva, asegura, al primero que debe seducir es al propio empleado. El ejecutivo llega incluso a afirmar que las compañías deberían permitir prácticas como las siestas.

Por eso, cada vez más organizaciones se esfuerzan en poner las máximas facilidades posibles para fidelizar a sus empleados. Y, por supuesto, también dedican esfuerzos a publicitarlo. Según un reciente estudio de la consultora Everis, el uso masivo de los smartphones entre los millennials, junto a la necesidad de las empresas por construirse una reputación de buen empleador, han convertido el móvil en el canal de referencia para campañas de employer branding.

Tanto es así que las campañas que emplean este canal se muestran diez veces más efectivas que las que utilizan el soporte web tradicional. No en vano, según el mismo estudio la búsqueda de empleo a través de dispositivos móviles ha pasado de ser casi inexistente hace cinco años a copar más del 50% de los intentos de dar con trabajo en 2014.

Para Flora García Mesa, socia de Everis, los jóvenes “están cada vez más interconectados con el mundo a través de los dispositivos móviles”, por lo que “es crucial que las compañías sepamos conectar el talento universitario con el empresarial a través de todas las herramientas que nos ofrecen las nuevas tecnologías”.