Soy Emprendedor de Mutua Madrileña elige a los tres proyectos ganadores

Emprender con bases sólidas

Jorge González (Bluemove), Elena Velasco (ePomo), Ana Cuadrado (e-nlaza) y Carmen Urbano (ePomo).
Jorge González (Bluemove), Elena Velasco (ePomo), Ana Cuadrado (e-nlaza) y Carmen Urbano (ePomo).

Bluemove Carsharing, ePomo y e-nlaza han sido los tres ganadores del programa Soy Emprendedor de Mutua Madrileña que, realizado en colaboración con Spain Startup, surgió con el objetivo de potenciar el emprendimiento en España. Las tres iniciativas llegaron a la fase final tras pasar por cuatro etapas de selección previas, que arrancó con más de 100 proyectos. Todas han recibido una ayuda económica de 10.000 euros para impulsar el desarrollo de sus proyectos.

El punto fuerte del programa, coinciden los finalistas, ha sido el de la formación, impartida por profesores de la escuela de negocios IE (Instituto de Empresa). “Participar fue por una cuestión de visibilidad, porque estos programas siempre dan prestigio a los proyectos, además de ser una oportunidad de formación para mí”, explica Jorge González, cofundador de Bluemove. “En cada una de las fases, la formación iba siendo más individualizada y más fuerte. Y además de primerísima calidad”, resalta González.

“La experiencia de los demás te aporta y te acorta mucho los caminos”, afirma Elena Velasco, de ePomo

“Desde luego, la ayuda económica no era la principal motivación, nos enteramos de ella el día de la entrega de premios”, reconoce Elena Velasco, cofundadora de ePomo. “Es más por prestigio, visibilidad, buscando también el apoyo humano, porque muchas veces los círculos más cercanos no entienden por qué estamos aquí”, se lamenta. “Sobre todo en las fases iniciales, te enfrentas a unos elementos de incertidumbre que además nadie de tu entorno entiende. Y te ayuda bastante escuchar a gente que sabe perfectamente de lo que estás hablando”, explica González. “Esta visión es muy interesante, porque la experiencia de los demás te aporta y te acorta mucho los caminos”, corrobora Velasco.

“En mi caso concreto”, expone Ana Cuadrado, cofundadora de e-nlaza, “por el fuerte componente social de nuestra empresa, fue como un test: vamos a ver en un círculo empresarial cómo se visualiza un proyecto como este, que pretende ser una empresa y no una ONG. Y ha sido una confirmación, por la acogida, por el entusiasmo y por el cariño que hemos encontrado en toda la gente, que nos ha dicho: estáis haciendo lo que tenéis que hacer, vais por buen camino, hacedlo así”.

Ahora que tanto se habla de emprender, Jorge González cree que “no es algo que deba hacer todo el mundo, solo quien tenga vocación. Para mí es básico que la gente esté alineada con lo que hace, que sea capaz de generar valor y que sea capaz de emanar energía positiva, que hace mejor al resto de la sociedad”.

LOS TRES PROYECTOS GANADORES

Apoyo integral a pacientes de cáncer

Ana Cuadrado e-nlaza

e-nlaza es una plataforma móvil que proporciona apoyo integral a los pacientes de cáncer y a sus familias en aspectos que van más allá del tratamiento o cuidados médicos, como atención psicológica, legal, estética, nutricional, etc. Es un intermediario entre las empresas proveedoras de productos y servicios para personas con cáncer y los pacientes.

“Hemos hablado con los pacientes, los oncólogos y con nuestros clientes, que son productos y servicios orientados hacia el paciente, para crear un ecosistema. Y para terminar el desarrollo de la fase beta del producto colaboramos con una empresa de servicios de software”. Ahora están desarrollando una plataforma de videoconferencia que funciona muy bien en e-learning y se adapta ahora para e-health, “para lo que nos están utilizando a nosotros, con lo cual se produce una sinergia que económica y estratégicamente nos viene muy bien”. “Muchos de los recursos que tenemos ahora funcionan en este sentido, son sinergias. Y esto nos está permitiendo avanzar rápido, porque en el poco tiempo que llevamos [el proyecto arrancó en abril pasado] estamos bastante avanzados”.

Pago y fidelización por móvil

Elena Velasco ePomo

ePomo es una solución que permite usar el móvil para pagar en comercios, tiendas web o venta por teléfono. “Es una aplicación de pago y fidelización por teléfono móvil que está asociada a una tarjeta de crédito. Una identificación que genera un código válido para un único pago y luego ya no vale. Se usa igual que una tarjeta de pago”. Ello le ha valido la certificación de accesibilidad de Technosite (grupo ONCE). El sistema, además, no necesita cobertura móvil, puede generarse en los propios comercios, lo que ha abierto la puerta a mercados menos desarrollados, como en Latinoamérica. El coste por transacción corre a cargo del comercio; para el usuario es gratis. En la actualidad, su modelo de pago ya se está aplicando en más de 80 comercios y cuenta con más de 1.000 usuarios, de momento solo en Madrid.

“Nuestras soluciones son inmediatas, se pueden adaptar a NFC pero no lo necesitan. Esto lo vimos desde el principio imprescindible, no tener que hacer que el comercio invirtiera para poder entrar en nuestro sistema”. “Podemos hacer productos a medida en los que nos incorporamos como marca blanca y damos soluciones muy concretas”.

Movilidad sostenible

Jorge González Bluemove Carsharing

La compañía permite acceder a un vehículo por horas sin tener que asumir los costes de mantenimiento, seguro, parking, limpieza y gasolina. “Es un sistema de movilidad sostenible que genera un valor medioambiental muy fuerte ya que compartir un mismo coche entre varios usuarios permite reducir el número de vehículos en las calles, lo que redunda en menores emisiones de CO2”.

La diferencia con una compañía de alquiler clásico está, en primer lugar, en la capilaridad. “Los coches los tienes a menos de400 metrosde tu casa. El usuario se da de alta una sola vez. A partir de ahí eres autónomo y todo funciona de forma automática. Además, puedes alquilar por horas”. El cliente principal de Bluemove es el residente, no el turista.

“Nos enmarcamos en un movimiento que es el de la economía colaborativa. Lo que hacemos es que el parque de vehículos en vez tener una proporción de una persona un coche, es un coche para 40, 50, 60 personas. Al final comparten todos sus coches como si fuera su propio coche”. Están presentes en Sevilla y Madrid, donde se ha implantado también la modalidad de coche de barrio: el usuario compra un coche y lo comparte con sus vecinos.