Controlar estrés y alimentación permiten un mayor rendimiento

ESCC busca soluciones para lograr el éxito laboral

El director de Escuela Superior de Coherencia Cardíaca, Rafael Saiz Gamarra.
El director de Escuela Superior de Coherencia Cardíaca, Rafael Saiz Gamarra.

La coherencia cardíaca se da cuando “una persona está bien a nivel mental, físico y emocional” y, por tanto, su organismo funciona mucho mejor que cuando no se encuentra en este estado. Así lo explica el director de Escuela Superior de Coherencia Cardíaca (ESCC), Rafael Saiz Gamarra. Este proyecto pretende controlar, a través de sus técnicas, “el estrés, la excelencia y la alimentación”, con el fin de obtener buenos resultados en situaciones difíciles, como una operación de compraventa.

ESCC pretende ayudar tanto a directivos como a profesionales a alcanzar el éxito laboral. Saiz, que tiene formación como ingeniero industrial, aclara que se pone el foco en los directivos, porque ellos pueden transmitir su estrés al resto del personal de la compañía. No obstante, otros grupos de población, como empleados, amas de casa o jubilados, también pueden hacer uso de sus servicios.

Para seguir la metodología de ESCC, “no es necesario que el cliente cuente su historia si no lo desea”, ya que sus técnicas trabajan la fisiología corporal, algo suficiente para “cambiar su percepción del mundo”, según Saiz. El experto subraya que, en muchas ocasiones, las personas no son conscientes de que factores como la caída de cabello y el insomnio pueden ser debidos al estrés y no “al ciclo natural de la vida”, por lo que no se les presta la atención debida. No obstante, ESCC puede percibir esos “puntos ciegos” que los clientes no son capaces de observar por sí mismos.

La ventaja competitiva de ESCC se basa en una herramienta novedosa, que ofrece “resultados medibles en plazos cortos de tiempo”, según Saiz.

Este emprendedor está validado como entrenador certificado de la metodología de la estadounidense Heart Math y, además, ha incluido en su método una serie de técnicas adicionales, con el objetivo de liberar estrés y lograr un alto rendimiento.

Saiz fundó ESCC hace año y medio aproximadamente. En la empresa, trabajan él y su mujer –que han aportado capital de su patrimonio personal–, y cuentan con una serie de colaboradores para llevar a cabo talleres gratuitos. Al preguntarle por la inversión realizada y los resultados obtenidos, el empresario afirma que el primer año ha sido “difícil”, ya que hay empresas que afirman que sus empleados no sufren de estrés y, por tanto, no se muestran interesadas por sus servicios.