Prefieren asumir el coste para proteger su exceso de caja antes que financiar

Los bancos españoles pagan por prestarse dinero unos a otros por primera vez en la historia

La primera medida tomada por Draghi provoca una situación nunca vista

El dinero ocioso se sitúa actualmente en torno a los 150.000 millones

Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE).
Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE). REUTERS

Las decisiones de Mario Draghi han provocado que los bancos españoles paguen por prestarse dinero entre ellos; es la primera vez en la historia. El interés diario en el mercado de repos nacional se situaba ayer entre el –0,01% y el –0,02%, cuando lo lógico es cobrar por dar crédito. El exceso de liquidez es el motivo.

Los poderes de Mario Draghi comienzan a surtir efecto: los círculos de la liquidez se mueven. Tanto, que comienzan a verse situaciones insólitas, como el hecho de que las entidades financieras nacionales se peleen por prestarse dinero unas a otras. El tipo de interés en el mercado español de repos –en el que los bancos obtienen liquidez a cambio de dejar un activo como garantía– para préstamos a un día oscilaba ayer entre el –0,01% y el –0,02%.

Los tesoreros consultados explican que esta es la primera vez que ocurre algo así en los préstamos entre entidades españolas. El exceso de liquidez es el responsable. “Los bancos prefieren pagar un 0,02% por dejarse el dinero entre ellos antes que un 0,1% al BCE”, explica un directivo de una entidad. Eso sí, las operaciones efectuadas ayer fueron mínimas.

La situación no es habitual. Lo lógico es que las entidades cobren un interés por prestar dinero, y no al contrario. Este es el efecto de la primera medida de Draghi, pero el objetivo es que ese exceso de liquidez en el sistema acabe en la economía real. La gran misión es que los bancos den préstamos a empresas y familias, y les cobre por ello, en lugar de tener que pagar por poner a buen recaudo el exceso de caja.

Devolución al BCE

El BCE publicará hoy cuánto dinero han devuelto los bancos de los más de un billón de euros que les prestó en las megainyecciones de liquidez. El mercado espera que la cantidad sea elevada después de que Draghi penalice la liquidez ociosa.

En el mercado europeo de repos este fenómeno no es nuevo. Los bancos llegaban a pagar por dejarle el dinero a las entidades alemanas en los peores momentos de la crisis de crédito. Al igual que las letras germanas, eran consideradas el súmmum de la seguridad.

–65%

es lo que ha caído el importe guardado en la facilidad de depósito del BCE, una vez que este ha empezado a penalizar la liquidez de la banca. Ha pasado de los 39.015 millones del martes a los 13.587 del miércoles.

0,06%

Es el interés que cobraban los bancos por dejar prestado dinero a un día en el interbancario clásico. Los expertos creen que, al igual que el de repos, se pondrá en negativo.

Los extranjeros comenzaron a cerrar en el verano de 2010 la mayor parte de las líneas de liquidez a los bancos españoles, que se vieron obligados a utilizar cámaras de contrapartida, como la británica LCH.Clearnet y la alemana Eurex Repo. Solo las tres grandes entidades españolas –Santander, BBVA y Caixa– podían obtener con cierta facilidad liquidez de sus colegas, aunque a precios elevados. Llegaron a obtenerse rentabilidades en el tipo diario que rondaban el 0,4%;ahora pagan por prestar.

El Banco Central Europeo (BCE) cobra desde el miércoles una décima de punto porcentual a las entidades financieras que depositen el dinero en su hucha de seguridad (la denominada facilidad de depósito). La consecuencia ha sido prácticamente instantánea. Esa especie de caja fuerte del Banco Central se ha vaciado en gran parte, al pasar de atesorar 39.015 millones a 13.587. En julio de 2012, punto álgido de liquidez en el sistema –tras las megainyecciones de más de un billón de euros de diciembre de 2011 y marzo de 2012– y de todavía severa desconfianza, el importe depositado en el BCE llegó a situarse en los 800.000 millones de euros.

El mercado interbancario clásico –en el que se no se dejan activos como garantía, sino que solo juega la fiabilidad de cada banco– también revela indicios de mejora, aunque de menor cuantía, señalan desde una mesa de tesorería de un banco nacional. “Me han llamado de una entidad extranjera que hacía mucho tiempo que no se ponía en contacto conmigo para ofrecerme liquidez”, sentencian.

Ayer, una parte del excedente del sistema, que se cifra en unos 150.000 millones de euros, se fue a la cuenta habilitada por el BCE para cumplir con el coeficiente de caja, remunerada al 0,15%. El 11 de junio, precisamente, arrancó el nuevo periodo de cómputo de reservas La media requerida es de 104.428 millones, pero anteayer la cuenta disponía de 206.839. Cuando una entidad ha cumplido con su requisito mensual de reservas –suelen depositar más dinero los primeros días del cómputo– del 1% de sus pasivos, el exceso también se penalizará con un tipo de interés negativo del 0,1%.

160.000 millones más de colchón el miércoles

El dinero sobrante –que no está invertido ni prestado– del sistema financiero europeo ronda actualmente los 150.000 millones de euros, según varios departamentos de Tesorería de bancos españoles. Pero la cantidad aumentará en unos 160.000 millones de euros más a partir del próximo miércoles 18 de junio. El Banco Central Europeo (BCE) tiene en balance ese importe de deuda pública griega, irlandesa, portuguesa, española e italiana, debido al programa de compras que puso en marcha Jean-Claude Trichet, cuya última intervención data de febrero de 2012. Y aunque ese programa fue concluido para siempre en septiembre de 2012, el BCE ha efectuado cada semana una subasta inversa –pagaba a los bancos hasta el 0,25%– para retirar de la circulación un importe equivalente al comprado en deuda. Anteayer, el organismo que preside Mario Draghi realizó la última subasta inversa (conocida en la jerga financiera como esterilización), por lo que el próximo miércoles el dinero volverá a estar en el mercado. Esta fue una de las medidas anunciadas por el BCE la semana pasada. Los expertos consultados consideran que los tipos de interés diarios del mercado interbancario clásico –el Eonia o el equivalente al euríbor pero a plazo de un día– se pondrán en negativo y también que una parte irá a la deuda soberana.