Quieren que tributen como los depósitos

Qué beneficios fiscales reclaman las aseguradoras para planes de pensiones y seguros de ahorro

Pilar González de Frutos, presidenta de Unespa.
Pilar González de Frutos, presidenta de Unespa.

El sector asegurador quiere que la reforma fiscal que prepara el Gobierno incentive los productos de ahorro previsión: planes de pensiones y seguros de ahorro. Para ello, ha sugerido al Ejecutivo una batería de medidas que permita fomentar el que los españoles completen las pensiones públicas con aportaciones a planes privados.

La presidenta de la patronal de las compañías de seguros (Unespa), Pilar González de Frutos, ha detallado en rueda de prensa las propuestas de la industria: equiparar la tributación de los planes de pensiones con la de los depósitos, favorecer el cobro de los seguros de ahorro en forma de rentas vitalicias, facilitar la extensión de los planes de pensiones en pymes, permitir que los ahorradores conviertan su patrimonio en rentas vitalicias sin coste fiscal, y aumentar los límites de deducciones fiscales en los PIAS (planes indivudales de ahorro sistemático).

"En una economía como la española, con un alto nivel de endeudamiento y un progresivo envejecimiento de la población, es fundamental que las familias ahorren más", ha apuntado Pilar González de Frutos. De acuerdo con las documentación presentada, las cinco propuestas por Unespa se concretarían de la siguiente forma:


1. Tributación de la rentabilidad acumulada como renta del ahorro

La patronal aseguradora quiere que en la próxima reforma fiscal se cambie el régimen de los rendimientos generados por los sistemas de previsión social (planes de pensiones y planes de pensión asegurados, PPA). Hasta ahora, tributan como rendimiento del trabajo, por lo que se les aplica el tipo marginal correspondiente del IRPF (que puede llegar en algunas Comunidades Autónomas hasta el 52%).

Las aseguradoras consideran que esto supone un trato discriminatorio frente a otros productos de ahorro (como los depósitos), y proponen que tributen como rendimiento del capital mobiliario, con un tipo de fijo del 19% o del 21%).

La devolución de las aportaciones realizadas a planes de pensiones seguiría tributando como rendimiento del trabajo.


2. Fomento de las rentas vitalicias
 

En la actualidad, el cobro en forma de renta vitalicia de los sistemas de los planes de pensiones no goza de ningún incentivo fiscal, tributando las rentas percibidas como rendimientos del trabajo, al tipo marginal.

La propuesta de Unespa contempla una reducción del 40% de la parte de la prestación que se corresponde con la devolución de aportaciones, cuando esta se esté cobrando mayoritariamente en forma de renta vitalicia. Así, un jubilado que percibiera una renta vitalicia mensual de 100 euros, solo tributaría como renta del trabajo por 60 euros.

"El cobro de las pensiones privadas en forma de renta vitalicia las convierte en más complementarias al sistema público de pensiones, y eso debe ser reconocido", apunta Pilar González de Frutos.


3. Incentivos especiales para las pymes

El sector asegurador quiere que se generalicen los planes de pensiones entre las pequeñas empresas. Para ello, propone al Ejecutivo que los pequeños empresarios puedan hacer aportaciones por cuenta de sus empleados a planes de pensiones individuales o planes de previsión asegurados (PPA), sin necesidad de promover un plan de pensiones de empleo o formalizar un plan de previsión empresarial.

Desde Unespa subrayan que el 98% de las empresas de España tiene menos de 50 trabajadores y que hay que tomar medidas para que pueda fomentarse en el ámbito laboral el ahorro previsión.


4. Conversión del patrimonio en rentas vitalicias

Otra de las medidas que el sector asegurador quiere potenciar para fomentar las pensiones privadas es que se facilite la conversión de patrimonio en rentas vitalicias. Hasta ahora, la única situación en que esta "licuación" está contemplada en la normativa fiscal es en el caso de que una persona mayor de 65 años decida convertir en renta vitalicia su vivienda habitual. En este caso, las plusvalías que obtuviera estarían exentas.

Unespa quiere que esta fórmula se extienda, por lo que propone que cualquier persona se pueda acoger a ella, y que no esté limitada a la vivienda habitual, sino que entre en juego con la venta de todo tipo de patrimonio mobiliario o inmobiliario. Para beneficiarse de este nuevo incentivo fiscal, la renta vitalicia mensual a percibir por el contribuyente "no podría superar unos determinados límites".


5. Mejora de las fiscalidad de los PIAS

Los PIAS (Planes Individuales de Ahorro Sistemático) son seguros de vida destinados a constituir un ahorro sistemático y con incentivos fiscales: exención de los rendimientos generados en la fase de acumulación si se cobran en forma de renta vitalicia). No obstante lo anterior, pueden hacerse líquidos perdiendo el incentivo fiscal.

Actualmente, los PIAS tienen un límite de aportación anual de 8.000 euros que hace que los volúmenes de ahorro que pueden llegar a acumularse por personas de más de 50 años sea escaso para lograr una renta vitalicia verdaderamente complementaria de la pensión pública.

Unespa quiere que ese tope anual de aportación se aumente, aunque no ha concretado en cuánto, junto con el límite máximo de aportación global, establecido en 240.000 euros.