El debate sobre la reforma fiscal

La industria turística redobla la presión a Soria para lograr beneficios fiscales

Los ministros de Hacienda e Industria, Cristóbal Montoro y José Manuel Soria.
Los ministros de Hacienda e Industria, Cristóbal Montoro y José Manuel Soria.

El ministro de Industria, Turismo y Energía, José Manuel Soria, auguró la semana pasada que los destinos españoles recibirán 63,6 millones de turistas este año. Esta cifra supone un incremento de tres millones respecto a 2013 y un nuevo máximo histórico. Si se cumple este vaticinio, España habrá ganado seis millones de visitantes en tan solo dos ejercicios, en gran medida por el desplome de Egipto, Túnez y otros países competidores

Esa pujanza, sin embargo, no ha tenido un reflejo en la política fiscal, condicionada por las abultadas cifras de déficit y deuda y un crecimiento que empieza a dar los primeros síntomas de reanimacion. La legislatura arrancó con la promesa de bajar el IVA que grava las actividades turísticas desde el 8% al 4% y finalmente sucedió lo contrario. Subió del 8% al 10%, justificado por la senda de reducción del déficit, y Soria se comprometió a revertir la decisión en cuanto fuera posible. La industria presionó con fuerza el pasado ejercicio al Ejecutivo para revertir esa situación, pero ahora no confía en que se produzca esa rebaja. El motivo se encuentra en que si se optara por rebajar el IVA turístico al 8%, habría que aprobar una rebaja para todos los productos que estén gravados con el tipo reducido, ya que la legislación comunitaria solo permite un tipo reducido. Un movimiento al que se opone el Ejecutivo por el agujero que provocaría en la recaudación del impuesto.

En este contexto, y a falta de un par de semanas para la reforma fiscal, las empresas han intensificado los contactos con Hacienda para tratar de arañar algunos beneficios fiscales, tal y como ha sucedido con Aena, que ha pactado una congelación de las tasas aéreas en su red que proporciona una inyección de 151 millones a las aerolíneas. José Luis Zoreda, vicepresidente ejecutivo de Exceltur, lobby que aúna a empresas tan dispares como Iberia, NH, Meliá, Globalia o Europcar, señala que la primera petición sería una armonización fiscal de todas las actividades turísticas. Agencias de viajes, campos de golf, spas o parques temáticos pagan un IVA del 21%. “Si queremos que aumente el nivel de gasto de nuestros turistas, tenemos que ser competitivos y eso pasa por el precio del coste de los servicios”, apunta.

Otro factor indispensable, a juicio de Zoreda, es la renovación y la modernización de los destinos turísticos. “No hablo tanto de la planta hotelera, como de la de disponer de unos servicios de calidad para atender a los visitantes”, apunta. Y por ello ha solicitado cambios en la ley de financiación a los municipios turísticos, una norma aprobada en 2002, que no ha sufrido cambios y que por ahora solo beneficia a 21 grandes ayuntamientos. La razón se encuentra en que solo pueden ser declarados aquellos que tengan más de 20.000 habitantes y que el número de viviendas de segunda residencia supere a las principales. Esos 21 municipios obtienen el 2% de lo que recauda el Estado por venta de tabaco e hidrocarburos. Calviá (Mallorca) es el más beneficiado y logra en torno a un millón de euros al año.

La estacionalidad del turismo es un problema especialmente importante para muchas empresas ubicadas en el interior. Juan Molas, presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos, ha pedido a Hacienda una rebaja de cotizaciones sociales a la Seguridad Social para aquellas compañías que quieren mantener el empleo en temporada baja. La propuesta implicaría una rebaja del 50% en las cuotas a la Seguridad Social en los meses de noviembre de 2014 a marzo de 2015 (ya está aprobada para el período entre marzo y noviembre de 2014) para los contratos fijos-discontinuos del sector turístico. Molas cree que esa sería una decisión sería muy importante para crear empleo en temporada baja, a la que se podría unir una mayor dotación presupuestaria para los viajes del Imserso. Según los cálculos realizados por la patronal hotelera, por cada euro que gasta el Estado en este programa recupera 1,5 euros a través del IVA de las personas que consumen o de las cotizaciones de los que trabajan, a lo que habría que unir la disminución que sufre la partida ligada a prestaciones por desempleo.

Objetivo prioritario: frenar el alza del IVA al 21%

“La última noticia que tengo es que el Ejecutivo no va a tocar el IVA ni al alza ni a la baja”. El presidente de Cehat, Juan Molas, recalca que sería un triunfo para las empresas salir de la reforma fiscal sin una subida al 21% tras las fuertes presiones recibidas desde Bruselas para elevar la tributación indirecta de todas las actividades turísticas.

El vicepresidente ejecutivo de Exceltur también confía en que el IVA se mantenga en el 10% y que finalmente no se cumplan las pretensiones de Bruselas. “Hay una sensibilidad favorable a un sector que es la locomotora de la recuperación, pero que no camina solo y necesita ciertos apoyos”, resalta Zoreda. Entre ellos exige que el tipo del IVA que grava al turismo baje al 8% “en cuanto se pueda” y que se aprueben nuevas bonificaciones para la creación de puestos de trabajo.