El riesgo país baja de los 170 puntos básicos, mínimo desde 2010, con la rentabilidad del bono al filo del 3,3%

Por qué gusta la deuda española: Claves de la caída de la prima de riesgo

Monitor en la bolsa de Madrid que muestra, entre otras, la prima de riesgo de España.
Monitor en la bolsa de Madrid que muestra, entre otras, la prima de riesgo de España. EFE

La deuda española parece inmune a las incertidumbres que hay en el horizonte, sobre todo por las tensiones en Ucrania, que sin embargo sí pesan en las Bolsas. Mientras la volatilidad domina la renta variable, la rentabilidad del bono español a diez años mejora día tras día y se ha reducido a mínimos de enero de 2006, al filo del 3,3%. Como consecuencia, la prima de riesgo ha bajado de los 170 puntos básicos, el menor nivel desde septiembre de 2010.

Los expertos dan las claves que explican el buen comportamiento del bono español a una década, cuya diferencia con el bono alemán del mismo plazo marca el riesgo soberano. El riesgo país español ha retrocedido más de 50 puntos básicos desde el cierre de 2013, cuando la rentabilidad del bono superaba el 4,1%. Los analistas creen que la próxima parada de la prima son los 150 puntos básicos, en un entorno en el que los bonos a 6 meses y 3, 5 y 12 años están en mínimos históricos gracias a los siguientes factores:

Activos de moda: Desde principios de este año la periferia europea se ve con otros ojos. Hay perspectivas positivas sobre la mejora económica de países como España lo que, según Daniel Pingarrón, estratega de IG Markets, ha provocado “una entrada muy importante de dinero”. Considera que “los países periféricos están en la agenda de los inversores institucionales más poderosos, de manera que los activos portugueses, italianos y españoles son la inversión de moda”.

A esto también ha contribuido la masiva salida de dinero de los países emergentes por las turbulencias en las divisas (destadas por los problemas del peso argentino a finales de enero) y por los temores a una excesiva desaceleración del gigante chino.

Mejora del rating: Una prueba clara de que España se ve diferente en los mercados fue la mejora sobre el rating que recientemente hizo Moody’s. Ha sido la primera gran agencia de calificación de riesgos en elevar la nota de la deuda soberana del país, alejándola del bono basura, y pasando la perspectiva de ‘estable’ a ‘positiva’.

Esta decisión abre la puerta a que el resto de agencias de rating (S&P y Fitch) hagan lo propio. En opinión de Miguel Ángel Paz, de Unicorp Patrimonio, “salvo que haya nuevas revisiones al alza de nuestro rating, cosa que no parece que se produzca a corto plazo, lo más probable es que el objetivo de nuestra prima de riesgo se estabilice entre 135 y 150 puntos básicos”.

Baja inflación: La inflación española se acerca a tasas negativas. En febrero, el IPC cayó un 0,1% interanual, según el indicador adelantado del INE. “A menor inflación, la rentabilidad de la deuda se ajusta a la baja”, explica Pingarrón.

El bono alemán atrae menos: La deuda periférica se estrecha hasta nuevos mínimos, entre otras razones, por la subida del interés del bund alemán de referencia hasta el entorno del 1,63%. De hecho, Alemania emitió ayer letras a 6 meses con rentabilidades superiores a las de la anterior subasta.

La rentabilidad y el precio de los bonos tienen una relación inversa, de manera que un aumento de los tipos supone una bajada de los precios, normalmente porque hay una menor demanda. En el caso de Alemania esta tendencia se debe sobre todo a la crisis de Ucrania, que afecta especialmente a la locomotora europea, con muchos intereses económicos en el Este de Europa. Y para muestra otro botón: si hace 15 días la diferencia entre el Dax y el Ibex 35 era de 500 puntos, ahora es de 1.000 puntos, con el índice alemán en los 9.200 enteros y el selectivo madrileño en los 10.200.

Por su parte, el Tesoro español está saldando con éxito las últimas subastas al ser capaz de colocar altas cantidades de deuda entre los inversores y ofreciendo rentabilidades cada vez más bajas. Hoy ha vuelto a reducir a mínimos históricos los intereses de las letras a 6 y 12 meses.

Alternativas de inversión: Los inversores asisten a un momento en el que la renta variable se intenta recuperar de un par de sustos y la rentabilidad de los depósitos está por los suelos. Así, ahora mismo las alternativas de inversión pasan por la renta fija, sobre todo la de los países periféricos. Para José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España, en este caso la explicación no es el apetito por el riesgo sino la de "depositar el dinero hasta que haya más certidumbre".