Los organismos internacionales alertan del “inaceptable paro juvenil” en España

Rajoy no frenará la velocidad de las reformas tal y como piden FMI y OCDE

GRA488. BILBAO, 03032014.- El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante la clausura en el Foro Global España 2014, donde ha intervenido varios comisarios europeos y presidentes de algunas de las empresas españolas más importantes. EFELUIS TEJIDO
GRA488. BILBAO, 03/03/2014.- El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante la clausura en el Foro Global España 2014, donde ha intervenido varios comisarios europeos y presidentes de algunas de las empresas españolas más importantes. EFE/LUIS TEJIDO EFE

Europa y España tienen dos graves enfermedades (paro y deuda) y los médicos que les tratan coinciden en que la única receta que les puede sanar es generar más crecimiento. Y crecer más pasa porque los países no abandonen las recetas prescristas desde los organismos internacionales, como el FMI o la OCDE: reformas estructurales, eliminación de barreras a la actividad y reducción de los elevados niveles de endeudamiento público y privado.

Esa fue la principal conclusión de la jornada España: de la estabilidad al crecimiento, celebrada hoy en Bilbao y que reunió en un mismo acto a todo el equipo económico del Gobierno (incluido el presidente Rajoy); a la directora general del FMI, Christine Lagarde; al presidente del Eurogrupo, Jerom Djsselbloem, al secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, a tres comisarios europeos y a la cúpula del Consejo Empresarial para la Competitividad, formada por los presidentes de Telefónica, BBVA, Iberdrola e Inditex.

El acto, organizado por el ICEX y el Club de Exportadores e Invesores de España, reunió a más de 400 asistentes y sirvió para constatar el cambio de ciclo de la economía española, tras dos trimestres consecutivos de crecimiento, y reafirmar la convicción del Gobierno en no salirse de la senda de las reformas marcadas por Bruselas.

“La de España no es una recuperación en falso, sino que debe ser un proceso que nos obligue a seguir la hoja de ruta de las reformas, basadas en el saneamiento de las cuentas públicas, lo que ha facilitado el cambio de modelo productivo más ágil y más flexible”, puntualizó en la inauguración el ministro de Economía, Luis de Guindos. Unas ganancias que, sin embargo, aún no han llegado a la economía real. “El gran reto es que los efectos del crecimiento se noten en los ciudadanos”, remarcó Guindos.

Unas cautelas que también puso el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, quien, sin embargo, dejó claro que el impulso reformista no se frenará. “Han permitido que el déficit público se reduzca y siga una tendencia de consolidación que no abandonaremos hasta volver a la estabilildad; que el sector financiero se encuentre en una situación saneada que le permite empezar, por fin, a desempeñar su papel de proveedor de financiación; y que haya mejorado el funcionamiento de los mercados y la competitividad de la economía con reformas estructurales, cuyos efectos no son inmediatos, pero que poco a poco se van dejando sentir”, apuntó en su discurso de clausura el presidente del Ejecutivo.

Tanto el FMI, la OCDE o el Eurogrupo alabaron los importantes progresos realizados por el Gabinete español (la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, habló de que “muchos inversores están mirando con interés a España”), aunque los representantes de las citadas organizaciones alertaron sobre el riesgo de ralentizar o abandonar el impulso reformista impuesto por la crisis financiera.

La más elocuente fue Lagarde, quién alertó a España de los estigmas que han quedado en el mercado laboral español. “Harán falta años para cerrarlos. En España hay seis millones de personas sin empleo y tres millones llevan más de un año en esa situación y lo más peligroso es la inaceptable tasa de desempleo juvenil”, recalcó.

La directora gerente del FMI volvió a reclamar nuevos ajustes en el mercado laboral de España, aunque esta vez no centró su mensaje en la reducción de salarios. “Hay que hacer nuevos ajustes, no para beneficiar a los que tienen empleo, sino para los que no lo tienen. Eso pasa por un mejor desempeño de los servicios públicos de empleo y rebajar los costes fiscales del nuevo trabajo (en clara alusión a las cotizaciones sociales que pagan las empresas)”. En cuanto a las retribuciones instó a las empresas y a los trabajadores a impulsar acuerdos para apuntalar la moderación salarial de los dos últimos años.

En esa línea, el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, abogó por incrementar la productividad como fórmula para aumentar los salarios en España. Así, recordó que durante los 15 años que duró la etapa de bonanza que se prolongó hasta 2008, los costes laborales “en muchos países europeos, incluida España”, aumentaron más que la productividad, lo que se tradujo en una pérdida de competitividad muy importante. “Las medidas, aunque llegaron tarde, están empezando a dar resultados”.

El presidente del Eurogrupo, Jerom Djsselbloem, recalcó que son imprescindibles los ajustes estructurales y convencer de ellos a los electores, apenas a dos meses de los futuros comicios europeos. “Los que dicen que estamos desmantelando el estado de bienestar mienten. Lo queremos mantener y dar un estado similar al que hay ahora. Las reformas son las que nos van a permitir ser más productivos y reducir el paro”, dijo.

Djsselbloem remarcó que los niveles actuales de deuda pública son una limitación al crecimiento sostenible. “Necesitamos más crecimiento y reducir el elevado nivel de apalancamiento”, dijo. Djsselbloem también aseguró que tanto la UE como el Eurogrupo vigilarán el cumplimiento estricto de las reformas pactadas, a cambio de la flexibilización los objetivos fiscales.