Ya se pueden comprar letras, bonos y obligaciones con la misma facilidad que acciones

El Tesoro y BME retan a los depósitos con su mercado de deuda para particulares

Íñigo Fernández de Mesa, secretario general del Tesoro, y Antonio Zoido, presidente de BMErn
Íñigo Fernández de Mesa, secretario general del Tesoro, y Antonio Zoido, presidente de BME

El objetivo es que los pequeños ahorradores o inversores tengan más facilidad para entrar en el mercado español de renta fija soberana. La plataforma diseñada por BME y que dará cabida a los títulos de deuda emitidos por el Tesoro comenzó ayer a funcionar. Es un proyecto que busca dar una mayor base inversora a la deuda pública española, como señaló en su puesta de largo Íñigo Fernández de Mesa, secretario general del Tesoro y Política Financiera.

El peso de los particulares en la deuda pública soberana ha ido cayendo en picado desde los años 90. A cierre de febrero, tenían tan solo 5.459 millones. En porcentaje, supone tan solo un 0,88%, a años luz del 14,84% que controlaban a finales de 1995, según las estadísticas del Tesoro. Entonces, tenían cerca de 28.000 millones en deuda estatal, cuando el total ascendía a 187.227 millones. A cierre de febrero, la deuda estatal (la emitida por el Tesoro Público) se situaba en 633.804 millones.

Los inversores podrán consultar a través de la web del mercado Send –en www.aiaf.es– los precios cada 15 minutos. El horario de negociación irá desde las 9.00 hasta las 16.30 (hora española). Actualmente, hay 33 entidades participantes en Send, entre los que se encuentran sociedades de valores (como GVC Gaesco, Intermoney, Link Securities, Norbolsa...) y las principales entidades financieras del país (BBVA, Santander, Bankia, Popular, Sabadell, CaixaBank, Bankinter, Renta 4, que ahora tiene ficha bancaria, y muchas otras).

Batalla

El Tesoro y BME darán la batalla, como publicó CincoDías el pasado 23 de octubre, por el ahorro de los pequeños clientes que hasta el momento se encontraban en sus oficinas con casi un único producto: imposiciones a plazo fijo. Pero ahora pueden plantar cara con más facilidad al producto por excelencia del ahorrador conservador. A finales de diciembre, el Banco de España limitó la rentabilidad de los depósitos al 1,75% para los de hasta un año; al 2,25% para los de entre uno y dos años; y al 2,75% para los más de más de 24 meses.

Al cierre de ayer, las horquillas de precios de las referencias de renta fija soberana negociadas en el Send eran relativamente limitadas. La rentabilidad de una letra con vencimiento en junio de 2014 mostraba una rentabilidad a la compra del 1,4%, mientras que a la venta se situaba en el 1,31%. De acuerdo a las referencias de precios de Bloomberg, en el mercado bilateral, el diferencial para esta misma referencia era mayor: del 1,41% a la compra y del 1,286% a la venta.

En las últimas emisiones de deuda a medio y largo plazo efectuadas por el Tesoro las rentabilidades han oscilado en función del plazo. El pasado 4 de abril, ofreció el 3,598% de rentabilidad media por los bonos a poco más de cinco años. Y a ocho años (expirarán el 30 de abril de 2021), abonará el 4,477%. El quid de la cuestión es que ahora los inversores pondrán vender sin mayor problema en el mercado secundario, cuando antes lo más lógico era que se quedaran los títulos hasta su vencimiento.

Eso sí, el precio, especialmente en los bonos con vencimiento a medio y largo plazo (en las letras se notará menos), oscilará, tal y como ocurre en la renta variable. Pongamos que un ahorrador compra obligaciones a 10 años al 100% del nominal. Pero semanas después se produce una corriente de desconfianza sobre la deuda soberana nacional y esas obligaciones caen al 90% del nominal. En caso de que el inversor quiera vender, perdería el 10% de la inversión. Obviamente, el movimiento es en dos direcciones: se puede perder dinero pero también se puede ganar.

La comisión que la entidad participante cobrará por cada operación de este tipo será como máximo del 2,5 por mil sobre el nominal hasta la cantidad de un millón de euros. Para más importe, será de un 1 por mil con un mínimo de nueve euros por operación. En todo caso, estos precios son máximos y cada entidad será libre de cobrar las comisiones que considere convenientes. Ayer, había listadas 14 referencias de letras y 34 emisiones de bonos y obligaciones. También se negociaban 100 referencias segregadas (strips). El volumen de negociación acumulada en el Send alcanzó los 600 millones en el primer trimestre, cuatro veces más que en igual periodo de 2012.

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