Restauración

‘Slowfood’ en Rita & Champagne

Un espacio refinado, donde el tiempo se detiene

‘Slowfood’ en Rita & Champagne

Escondido. Tras una puerta de madera, donde hasta hace unos años oficiaba Angelo Marino en La Taverna Siciliana, se accede a uno de los lugares más chic de la capital, Rita & Champagne. Dentro, el tiempo se detiene.

El espacio es cálido, relajado y refinado, donde cada detalle y cada elemento de la decoración ha sido escogido con cuidado, con materiales nobles, sillas de piel y hasta una delicada estructura de copas que preside la escalera, y el nombre de Rita, junto a la barra principal, compuesta con botellas retroiluminadas. Las paredes están cubiertas por una exposición de arte itinerante, con obras de Johina García-Concheso y de artistas cubanos como Rey Novo, Esterio Segura o Reinerio Tamayo.

El proyecto va más allá del concepto culinario, es una filosofía de vida, próxima al slowfood (un movimiento que surgió en Italia para contrarrestar la estandarización de la cocina y apostar por la tradición y el gusto en la gastronomía) de tres socios, Gino Cavaliere, Alain de Cárdenas y Sahily Romero, a los que les une una trayectoria en el mundo de la hostelería y del arte.

El espacio se divide en tres zonas: salón con mesas bajas, zona con mesas altas para algo más informal y un reservado con capacidad máxima para 12 personas. La apuesta es una cocina de mercado, con buenas materias primas y delicada presentación, donde el vino y el champán (se puede tomar en copas) tienen también un gran protagonismo.

La cocina de Rita & Champagne sigue el recetario tradicional italiano con el toque personal del chef Andrea Bernardi. Se comienza por lo más básico, la focaccia, las pizzas y el pan, todo hecho al horno de leña. La carta es sencilla, con entrantes como ensalada de rúcula con setas, espárragos, lascas de queso parmesano y vinagreta de jamón, o un carpaccio de presa ibérica con queso pecorino, cítricos y pimentón de La Vera.

Obligada es la pizza, donde se puede optar por una sencilla Margarita (bien de punto) con tomate, mozarella de búfala y albahaca; o una focaccia ibérica, con jamón y tomate. En el capítulo de pastas destaca la carbonara de Rita, ligeramente ahumada y en espiral, risotto made in Spain, con jamón ibérico. Pero también hay lasagna de ropa vieja y uno de los platos más sorprendentes, el pollo en escabeche sobre cama de aguacate, zanahoria y rúcula. Se puede cerrar con un cremoso de gianduia con tierra de café y helado de avellanas. Precio medio: 35 euros.

Rita & Champagne. Calle Orellana 1, Madrid. Tel. 91 702 42 34.

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