A las tres de la madrugada el reloj cambia a las dos

Cambio de hora: consejos para ahorrar energía

Durante la madrugada del sábado al domingo, a las 3 horas el reloj se retrasa a las 2 . El ahorro en iluminación propiciado por el cambio horario durante los meses de marzo a octubre puede alcanzar el 5%, equivalente a 300 millones de euros.

Horario de invierno.
Horario de invierno.

En madrugada del domingo 28 de octubre, finaliza el horario de verano. Los relojes se retrasan una hora (a las tres de la madrugada el reloj se atrasa a las dos) para cumplir con la Directiva Comunitaria 2000/84/CE que rige el denominado cambio de hora.

Esta práctica comenzó a generalizarse, aunque de manera desigual, a partir de 1974, cuando se produjo la primera crisis del petróleo y algunos países decidieron adelantar sus relojes para poder aprovechar mejor la luz del sol y consumir así menos electricidad en iluminación. Se aplica como directiva desde 1981 y ha sido renovada sucesivamente cada cuatro años hasta enero de 2001, cuando el cambio empieza a aplicarse con carácter indefinido el último domingo del mes de marzo (para el horario de verano, adelantando una hora el reloj) y el último domingo de octubre, cuando se retrasan los relojes una hora.

Ahorro potencial de energía

Según estimaciones del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), Entidad Pública Empresarial del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, el potencial de ahorro en iluminación en nuestro país, por el cambio de hora, puede llegar a representar un 5% del consumo eléctrico en iluminación, equivalente a unos 300 millones de euros. De esa cantidad, 90 millones corresponderían al potencial de los hogares españoles, lo que supone un ahorro de 6 euros por hogar, mientras que los otros 210 millones de euros restantes se ahorrarían en los edificios del terciario y en la industria.

Pero, además, independientemente del cambio de hora, el Ministerio de Industria, Energía y Turismo y el IDAE recomiendan a los ciudadanos contribuir al ahorro de energía durante todo el año haciendo un uso inteligente no solo de la iluminación, sino de todos los equipos de consumo, desde la calefacción a los electrodomésticos.

Efectos en la población

El cambio horario va a provocar en el máximo de los casos un pequeño desfase en la hora de dormirse o despertarse, lo que significa que las repercusiones de una hora más sobre la salud son "mínimos y pasajeros", aclara a Europa Press Diego García Borreguero, presidente de la Sociedad Española del Sueño (SES).

"El reloj biológico o el reloj cerebral que regula el ritmo sueño-vigilia tiene de por sí suficiente flexibilidad para adaptarse a los cambios horarios", aunque hay excepciones y, es posible, que alguien vea afectado su ritmo de sueño y necesite unos días para habituarse.

Los segmentos de la población que suelen necesitar más tiempo, son la población infantil y las personas mayores, que pueden necesitar más tiempo para adaptarse al cambio, "hasta una semana o 10 días". Del mismo modo, las personas con problemas oculares tienen una mayor tendencia a tener problemas en la adaptación del cambio horario.

No obstante, aclara, "cuando el cambio es de una sola hora sus efectos no repercuten en la salud", el problema viene cuando los cambios horarios significan una variación de más de 6 horas, y, sobre todo, cuando esto se hace frecuentemente, que entonces "puede acabar afectando al reloj biológico", lo que supone la no adaptación del ritmo sueño-vigilia.

Diez consejos para ahorrar energía

Ahora que en los hogares comienzan a encenderse las calefacciones, el IDAE identifica diez pautas de conducta que pueden ayudar a evitar un consumo innecesario de energía, además de conseguir un ahorro de dinero y beneficios medioambientales para todos.

1.- Abra las ventanas el tiempo necesario para ventilar las habitaciones. En condiciones normales bastan diez minutos para renovar el aire.

2.- Apague la calefacción por la noche y no la encienda por la mañana hasta que la casa esté ventilada y se hayan cerrado las ventanas.

3.- Cierre los radiadores que no precise para mantener el bienestar en la casa y apague completamente la calefacción si va a estar fuera de casa más de un día.

4.- Instale burletes y adhesivos en puertas y ventanas, ahorrará entre un 5% y un 10% de energía.

5.- Ponga, si es posible, dobles ventanas o doble acristalamiento. Ahorrará un 20% de energía. Tenga en cuenta que el 40% de las fugas se produce por ventanas y cristales.

6.- Instale válvulas termostáticas en los radiadores, o un regulador para la caldera. Son fáciles de colocar y se amortizan rápidamente.

7.- Mantenga la temperatura en los 21 grados.

8.- No abuse de la calefacción. Además de ser perjudicial para la salud, cada grado que aumenta la temperatura consume entre un 5% y un 7% más.

9.- Sepa que para dormir puede ser suficiente una temperatura de entre 15 y 17 grados, aunque los niños y personas mayores pueden necesitar un poco más de calor.

10.- Si hace alguna reforma en casa, piense en la posibilidad de instalar algún aislante en techos y paredes.