Estrategia en crecimiento

El abogado de empresa gana terreno al bufete

Las pymes prefieren crear áreas jurídicas antes que subcontratar.

El abogado de empresa gana terreno al bufete
El abogado de empresa gana terreno al bufete

Cada vez más pequeñas y medianas empresas recurren a formar su propio departamento jurídico antes que tener que subcontratar los servicios de los grandes despachos profesionales. "Se trata de una estrategia que ha ido creciendo mucho en los últimos tres años y con la que pretenden conseguir una reducción importante de los costes", explica Pilar Moreno, consultora de Hays y experta en la rama legal.

La prolongación de la crisis económica ha sido el detonante de esta transformación. Según Moreno, a las grandes compañías que siempre han contado con áreas internas para los asuntos legales se les han unido en los últimos tiempos las empresas más pequeñas. "Todo con tal de no acudir al asesoramiento de las firmas externas legales, cuyos honorarios suelen ser demasiados altos", señala esta consultora.

Letrados mercantiles y fiscalistas

Esta situación ha generado una gran demanda de letrados especializados en mercantil. En un informe elaborado por la empresa de recursos humanos Hays se concluye que el abogado de empresa se ha convertido en el perfil legal con más salidas de todo el sector.

Además del asesor de empresa, también se requieren profesionales con una formación fiscalista, procesal y también laboral, aunque en las empresas más pequeñas se prefiere el abogado generalista en derecho societario, capaz de poder seguir el día a día de una compañía. "Esto no quiere decir que ante un problema puntual, este tipo de sociedades no recurra a las grandes firmas de la abogacía española. Esta opción se deja, sobre todo, para expedientes de regulación de empleo o asuntos procesales de gran complicación o alta especialización como el sector de la energía", advierte Moreno.

La experiencia se convierte en otra de las bazas para los candidatos. En la Guía Salarial 2012 de Hays, el 81% de los empresarios reconoció que el empresario prima la experiencia por encima de la formación.

La banda salarial con la que suelen a empezar a negociar estas contrataciones se encuentra entre los 35.000 y 40.000 euros para esta trayectoria, aunque los expertos aclaran que los salarios dependen mucho de cada caso.

La mayoría de estos procesos de selección suelen dilatarse mucho en el tiempo. "Los profesionales no están dispuestos a cambiar de trabajo rebajando sus condiciones, a no ser que su empresa esté pasando por un mal momento o que el nuevo proyecto suponga la asunción de nuevas e importantes responsabilidades", añade Moreno. Las empresas también se cuidan mucho de equivocarse, por lo que tienden a ser muy exigentes con los requisitos planteados a las consultoras.

Letrado con inglés y experiencia, lo más solicitado

La gran mayoría de las compañías que están reclamando abogados para sus propios departamentos jurídicos tienen claro el perfil que necesitan. "Demandan letrados con visión internacional. Dominar el inglés, por lo tanto, resulta un requisito imprescindible, pero tener conocimientos de más idiomas es algo que se valora mucho y es un factor diferenciador en un mercado laboral tan competitivo como el sector legal", sostiene la consultora Virginia Villena, de la multinacional Hays.

Para los departamentos jurídicos de las empresas, la experiencia se valora mucho más que la formación a efectos de conseguir un trabajador rentable en el menor tiempo posible. Por el contrario, en los despachos internacionales la educación juega un papel relevante. Obtener el título de máster, poseer dominio de lenguas y aportar no solo experiencia sino incluso una cartera de clientes es algo cada vez más común en las solicitudes de bufetes.

Con la crisis, la mayoría de bufetes han padecido una caída de ingresos, por lo que los nuevos socios no solo deben aportar conocimientos sino además una mayor actividad para mejorar las cifras de la firma.

Por su parte, la demanda de los perfiles más júnior, con un año o dos de experiencia, se concentra en puestos internacionales con el objetivo de poder tratar con clientes de otros países. En esta fase de los últimos meses del año es donde se concentran las mayores ofertas de empleo.

Perfil de éxito

Especialidad: abogado mercantil, procesal, fiscalista y laboral.

Experiencia: entre cuatro y seis años, e incluso cartera de clientes.

Formación: máster e inglés, imprescindible. Saber más idiomas resulta un rasgo muy valorado y diferenciador.