No solo vale mirar la rentabilidad por dividendo

No solo vale mirar la rentabilidad por dividendo

Los inversores con un perfil de renta variable, suelen buscar rentabilidades por dividendo elevadas y seguras porque es la forma que tienen los accionistas de obtener una retribución por su inversión y una mayor confianza en la gestión de aquellas empresas que generan beneficio y reparten dividendos con cargo a esos beneficios.

La historia arroja datos tan significativos como que en torno al 60% de la rentabilidad que da la renta variable a lo largo de la historia viene explicada por el cobro de los dividendos. Además, añadiría que si invertimos en las compañías cuando está más alto el dividendo, incrementa de forma sustancial esta estadística.

Desde 1986 las bolsas europeas han subido un +250%, pero si sumamos la rentabilidad por dividendo, ésta rentabilidad se va hasta el +450%.

En el gráfico anterior, comparamos la última década, la cual ha obtenido uno de los peores retornos de la historia. Pues bien, vemos que el Euro Stoxx 600 ha tenido un retorno de –14%, pero si contabilizamos los dividendos cobrados desde el 2002, la rentabilidad es del +24%. El mismo ejercicio para nuestro índice Ibex 35, arroja unos datos de apreciación de –20%, pero si añadimos los dividendos pagados por las empresas que componen nuestro índice, la rentabilidad neta es de +18%.

Los datos siguen confirmando que la inversión en empresas con alta rentabilidad por dividendo tiene que ser una variable muy relevante a la hora de componer una cartera de ahorro en renta variable.

Sin embargo, en los últimos años, esta estrategia de búsqueda de compañías con altos dividendos, no ha funcionado en países como Grecia, Portugal, España o Italia, pero sí que ha funcionado en otros países en donde el riesgo soberano no ha estado presionado.

Habitualmente se compara la rentabilidad de los bonos a 10 años alemanes (activo sin riesgo) con la rentabilidad por dividendo de la renta variable europea, con el fin de fundamentar las atractivas valoraciones de la renta variable hoy en día.

Como muestra el gráfico anterior, no les falta razón, la rentabilidad por dividendo de las empresas europeas en comparación con la rentabilidad del Bund alemán, está en máximos históricos. Nunca en la historia ha sido más atractivo invertir en renta variable en comparación con la TIR del 1,2% que ofrece el activo sin riesgo alemán.

En la siguiente tabla muestro las valoraciones de los principales índices mundiales. El PER, la rentabilidad por dividendo y el precio valor en libros. Los números nos dicen que el Ibex 35 es el índice que ofrece una mayor rentabilidad por dividendo, más de un 6%. Sin embargo, el comportamiento que tiene el índice en el último año, nos muestra como es uno de los peores índices en cuanto a retornos. ¿Ya no sirve la rentabilidad por dividendo como indicador de suelo de valoraciones?

Para empresas cotizadas en países en donde el riesgo soberano se ha disparado (Grecia, Portugal, España e Italia), esta estrategia no está funcionado. ¿Por qué?

La razón la encontramos en la prima de riesgo y el tipo de interés que el mercado exige a países con dificultades de equilibrio presupuestario, éstos, están jugando un papel clave.

El coste financiero de las empresas domiciliadas en países con dificultades financieras se ha disparado a la misma velocidad que el riesgo país, con lo que merma atractivo a la inversión en compañías con alta rentabilidad por dividendo, porque el mercado no se cree que puedan mantenerse si no se reduce el coste financiero tanto de los estados como de las empresas.

En la tabla anterior se muestra claramente que si ajustamos la rentabilidad por dividendo con las primas de riesgo de los países, el Ibex 35 es de los índices con menor atractivo, mientras que Alemania o Suiza con una rentabilidad por dividendo por debajo del 4%, es de los índices más atractivos.

La conclusión que debemos sacar es que se debe invertir en compañías con alta rentabilidad por dividendo pero siempre que sean sostenibles. Como escribí la semana pasada: el coste de la deuda para las empresas españolas es inasumible.

Por Javier Galán, Gestor de renta variable de Renta 4 Banco

@javiergalan77

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