Dudas sobre la prioridad de los acreedores

El Tesoro calma a los inversores: las condiciones de la deuda no cambiarán

El Tesoro ha asegurado a los inversores que el rescate no afectará a las condiciones actuales de la deuda del Tesoro. Economía sale así al paso de las dudas del mercado sobre si el préstamo de hasta 100.000 millones tendrá prioridad de cobro sobre la deuda estándar, algo que podría complicar la financiación de España.

El Tesoro español ha querido salir al paso, antes de la apertura de los mercados, de las dudas sobre si el préstamo para recapitalizar la banca tendrá prioridad en el orden de pago respecto a la deuda pública estándar. En una nota publicada anoche, el Tesoro señala que el rescate "no socavará las condiciones de la deuda del Tesoro en circulación", si bien no ofrece más detalles al respecto.

Nada más conocerse el rescate bancario, algunos expertos planteaban que, en función de cómo se pusiera en marcha, podría tener efectos sobre la deuda española en circulación. Si el organismo que presta el dinero es el fondo europeo de estabilidad financiera, o EFSF, el mismo que ha prestado dinero a Grecia, Portugal o Irlanda, los préstamos tienen la misma prioridad, u orden de prelación, que el resto de la deuda pública.

No obstante, si es el mecanismo europeo de estabilidad, o ESM, que estará en vigor a partir de julio, entonces los préstamos con el ESM tienen prioridad respecto a la deuda pública, y solo están por detrás de los préstamos del FMI. Esto haría que la deuda pública española fuese menos segura a raíz del rescate, y podría disuadir a los inversores y complicar la financiación del Estado.

De hecho, el Gobierno finlandés aseguró el fin de semana que, si el créditos se activa mediante el EFSF (y por lo tanto queda a la misma altura que la deuda pública), solicitará que España deposite colaterales con Finlandia para desembolsar la parte correspondiente.

El Tesoro, en todo caso añade que el crédito reforzará la solidez de la deuda española a largo plazo, al reducir posibles compromisos futuros ligados a la recapitalización del sector bancario. Finalmente, el Tesoro se compromete a cumplir el calendario previsto de emisiones.