Acuciante situación financiera de las dos grandes distribuidoras eléctricas

Argentina sopesa abrir una vía de auxilio a las eléctricas

Constituye una comisión que analizará soluciones a un problema que amenaza con paralizar a las compañías.

El Gobierno argentino ha tomado nota de la situación financiera acuciante de las dos grandes distribuidoras eléctricas del país -Edesur (propiedad de Endesa, controlada por la italiana Enel) y Edenor (integrada en el grupo local Pampa Holding). El ejecutivo evalúa adoptar a medidas de auxilio sin pensar en una intervención. La solución podría llegar con el desbloqueo de la tarifa (congelada desde hace 10 años) o la aplicación de una nueva estrategia de subsidios.

Las compañías han presionado al Gobierno argentino acusándolo de que los problemas financieros que afrontan son consecuencia del congelamiento de las tarifas, el aumento de los costes operativos y la presión del sindicato Luz y Fuerza para obtener mejoras salariales.

El planteamiento, en el que ya ha intervenido en defensa de Enel, hasta el primer ministro italiano Mario Monti, han hecho reaccionar finalmente al Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner que ordenó una comisión de análisis.

Alternativas

La presidenta al igual que con YPF, vuelve a dejar la decisión final de qué hacer con las eléctricas en manos del ministro de Planificación, Julio de Vido y el viceministro de Economía, Axel Kicillof. Las empresas confían en que la alternativa llegará por el lado de un aumento de tarifas o mediante subsidios extraordinarios.

Según informó en su edición de ayer el diario El Cronista, el Gobierno encabezará una comisión integrada por funcionarios que reportarán igualmente a los actuales interventores de YPF. Además estarán representados las eléctricas y el sindicato del sector. Allí se evaluarán los costos de las distribuidoras -que se han incrementado en el último tiempo- y se realizarán simulaciones del aumento de la masa salarial, para determinar el alcance del aporte.

Las empresas venían reclamando desde hace meses por su acuciante situación financiera.

Ya en noviembre pasado cuando el Gobierno anunció la quita de subsidios en las tarifas de servicios para los usuarios de mayores recursos y grandes empresas, el presidente de Edenor, Alejandro Macfarlane, al respaldar la medida recordó que los distribuidores afrontaban "un problema económico-financiero serio".

Las distribuidoras del área metropolitana advirtieron al Gobierno que entrarían en default si no obtenían una compensación para estabilizar sus finanzas.