José Javier Medina. Decano del Colegio de Ingenieros Técnicos de Telecomunicaciones

"Sería terrible que el ingeniero que se ha ido no volviera"

La salida al extranjero de los ingenieros españoles empieza a suscitar preocupación entre los profesionales. Para el decano del Colegio de Ingenieros Técnicos de Telecomunicaciones, José Javier Medina, "las empresas españolas deberían tratar de retener el talento y establecer más comunicaciones con la universidad".

¿Cómo se encuentra en estos momentos la profesión?

La mayoría de los jóvenes graduados salen abocados al paro directo o al contrato basura cuando hace diez años el panorama era de pleno empleo. Aunque no tengo cifras exactas, el desempleo entre los ingenieros técnicos de telecomunicaciones estaría ya por encima del 10% y superior en los jóvenes que recién acaban. Actualmente, uno de cada dos ingenieros que termina no tiene más remedio que marcharse al extranjero.

¿Han recibido peticiones desde el extranjero?

Pues sí, además de la conocida de Alemania, Noruega y otros países de Latinoamérica nos están haciendo guiños de que necesitan técnicos. Desde el Colegio, estamos diciendo que la única manera de progresar es desarrollando una carrera internacional.

¿Pero eso no es malo para España?

Si logramos que este profesional retorne, será buenísimo para España, pero sería grave y terrible que el ingeniero que se ha ido, no volviera.

¿Y cree que eso ocurrirá?

Teniendo en cuenta que ahora mismo en España el salario que se ofrece para un recién graduado no supera los 800 euros y que en otros países puede obtener 2.000 euros nada más se sienta y 3.000 euros al año siguiente, lo más probable es que los ingenieros españoles sopesen mucho su vuelta. Al cabo de cinco años, no solo van a valorar el sueldo conseguido, sino los recursos para trabajar, las oportunidades de I+D+i, la participación en institutos de prestigio, y seguramente, los lazos sociales. Si eso ocurriera, se nos caería la industria.

¿Cómo se podría paliar esto?

La gran empresa debe cuidar más los perfiles profesionales, ser capaz de retener el talento y establecer más comunicaciones con la universidad. Ahora mismo en España, se está invirtiendo en TIC 2.500 millones de euros, básicamente de Telefónica, sin embargo, nuestros colegiados están en más de 500 empresas. Los grandes desafíos que tienen las compañías por delante son, por un lado, aumentar la inversión para que las TIC progresen y saber mover horizontalmente a los profesionales.

También parece necesario incentivar las vocaciones...

Sí, eso es cierto. Se está produciendo un descenso de las vocaciones muy importante debido a que los estudiantes interpretan que es una carrera muy difícil. Hay muchas escuelas que han tenido que cerrar, como la de Teruel, Alcoy y Segovia. El año que viene podría cerrar Mataró y otras amenazan.

¿Ustedes reclaman la habilitación profesional?

Sí, en la inmensa mayoría de países del mundo hay una organización que ayuda al ingeniero a dar el paso desde que sale de la carrera hasta que adquiere la experiencia. España no lo tiene y creemos que podríamos darlo nosotros.