Atenas espera tener su propuesta final para el 13 de febrero

Grecia empieza a cerrar el acuerdo de quita con sus acreedores privados

En el túnel de la deuda griega por fin empieza a verse la luz. La propia banca, representada por el Institute of International Finance (IIF), ha reconocido que "los elementos para una participación voluntaria del sector privado en la quita de la deuda están en marcha". El ministro griego de Finanzas, Evangelos Venizelos, aseguró que el acuerdo se cerrará "a tiempo", y una fuente de su departamento filtró el 13 de febrero como límite a la propuesta formal.

Grecia empieza a cerrar el acuerdo de quita con sus acreedores privados
Grecia empieza a cerrar el acuerdo de quita con sus acreedores privados

Lo que está en juego es que el sector privado acepte unas pérdidas en Grecia que pueden ascender a unos 140.000 millones de euros. Los acreedores están negociando aceptar una quita del orden del 70% para sus tenencias en deuda soberana de Grecia, que tienen un valor nominal de 200.000 millones. Aparte, se procedería a una reestructuración de los bonos restantes, que podrían ser canjeados por títulos de deuda con un vencimiento de 30 años y una rentabilidad del 4%. Para hacerse una idea del cambio que esto supone, los bonos griegos cotizan en el secundario a un precio un 80% inferior a su valor nominal, con un interés del 22,6%.

Las dos partes anunciaron ayer avances importantes, mientras una fuente del Ministerio de Finanzas griego filtró la fecha del 13 de febrero como límite para que Atenas realice su propuesta formal.

"Los elementos para una participación del sector privado están en marcha" aseguró en un comunicado el director gerente del IIF, Charles Dallara. Los acreedores han hecho ya su "máxima oferta" y han puesto la pelota en el tejado del FMI y la UE, para ver si la consideran aceptable o no.

"Lo que los bancos quieren es que haya una garantía, un aval por parte de la UE o del FMI para los bonos que no se vean afectados por la quita", explica Javier Niedetleyner, profesor del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB). En el mercado se especula con la posibilidad de que cerca de la mitad de la deuda esté en manos de hedge funds y otros inversores institucionales. Hace unos meses, los bancos franceses y alemanes eran los principales tenedores, pero han reducido su peso en los activos griegos.

El ministro griego de Finanzas, Evangelos Venizelos, acudió ayer a Bruselas a explicar la situación a sus homólogos europeos y también al presidente del BCE, Mario Draghi. "Tenemos una cooperación muy constructiva con el sector privado y estamos preparados para finalizar el procedimiento a tiempo", aseguró el ministro griego.

El 20 de marzo, fecha clave

El acuerdo es fundamental para que comience el desembolso del siguiente tramo de ayudas del FMI, cifrado en 130.000 millones de euros. Debe llegar la ayuda para que Grecia afronte la primera fecha clave: el 20 de marzo, cuando el Tesoro heleno afronta un vencimiento de 14.435 millones. Las siguientes fechas determinantes para Grecia son el 18 de mayo, cuando vencen 8.000 millones de euros y el 20 de octubre, cuando el pago será de 7.720 millones.

"Aunque el impacto directo del desenlace de la crisis griega sobre la zona euro sea bastante limitado, hay un importante efecto indirecto: Grecia establece un precedente para el resto de los países periféricos, el mercado querrá ver el compromiso de que Grecia permanezca en el euro, si el BCE asume alguna quita o no, si los nuevos bonos se emiten bajo jurisdicción inglesa o no, si se activan los CDS o no...", señala Paolo Mezza, director de inversión de Arcano Wealth Advisors.

Un elemento clave será cuántos acreedores aceptan el acuerdo. Si no llega al 90%, pero supera el 75%, la ley griega autoriza al Parlamento a introducir las cláusulas de acción colectiva (CAC), que forzarían a todos los tenedores a participar en el intercambio. Eso activaría inmediatamente los CDS (credit default swaps), o contratos de cobertura de impago, lo que abriría un nuevo escenario: una quita desordenada de la deuda griega, extendiendo la crisis y la inestabilidad a los países identificados como problemáticos: Portugal, Italia... y España.

Las claves de la negociación en Atenas

¿Qué es la PSI? Son las siglas de private sector involvement. Es una negociación sobre el reconocimiento voluntario de pérdidas por parte de los tenedores privados de deuda pública griega. El BCE, que tiene 50.000 millones, está excluido de esta negociación. Aunque inicialmente se había aceptado una quita del 50%, está previsto que alcance el 65%-70%.

¿Quiénes tienen la deuda elegible para la PSI? Es difícil de averiguar. Bank of America Merrill Lynch calcula que los bancos griegos tienen unos 45.000 millones, el 22% de los bonos que serán sometidos al acuerdo; los bancos extranjeros poseen un 17% (29.000 millones) y los fondos de pensiones griegos, un 12% (25.000 millones). El resto, un 49%, está en manos de hedge funds y otros inversores institucionales.

¿Qué papel juegan los CDS? Los CDS son seguros de cobertura de impago. Se calcula que unos 70.000 millones de euros de deuda griega están cubiertos por CDS. Está por ver que estos seguros se activen. "Haría que se disparasen los CDS de otros países y la situación podría caer fuera de control", explica Kyril Saxe-Coburg, director general de Man GLG en España.

¿Cuál debería ser el grado de participación en la PSI? El FMI estima que una participación exitosa debería ser del 92%. La última oferta -nunca ejecutada- contemplaba una quita del 21% y fue aceptada por un 70%.