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Cuando el pez chico se come al grande

Los talleres independientes le ganan terreno a los oficiales y concesionarios con precios que pueden ser hasta un 40% más bajos.

Cuando el pez chico se come al grande
Cuando el pez chico se come al grande

¿Oficial o independiente? Hasta hace muy poco, la mayoría de los conductores españoles tenían clara la respuesta cuando debían llevar el coche al taller. Oficial durante el periodo de garantía del vehículo e independiente o multimarca cuando esta caducaba. Han bastado cuatro años, de crisis, eso sí, para modificar de un plumazo esta costumbre, casi dogma en los últimos 20 años. Ahora los automovilistas españoles recurren más a los talleres independientes para hacer el mantenimiento de su vehículo durante la garantía porque son hasta un 40% más baratos que los concesionarios, según un estudio elaborado por Midas. Y es que reducir la temida factura del taller, que en España asciende de media a los 1.000 euros, ha pasado a ser una prioridad entre los conductores, lo que está poniendo patas arriba este negocio. El sector ha visto, además, cómo en 2011 ha caído su actividad hasta un 7% y unos 2.500 talleres han cerrado o cambiado de titular por motivos económicos.

Los oficiales son los talleres más perjudicados por esta realidad, ya que han perdido un 10,7% de cuota de mercado en los últimos cinco años, según un estudio de la consultora especializada en automoción Gipa.

El descenso de las matriculaciones, el envejecimiento del parque automovilístico, el aumento del precio del carburante y el menor uso del coche provocado por el descenso de la actividad económica han sido los principales desencadenantes de la pérdida de fidelidad de los clientes a los talleres oficiales, aunque a este nuevo escenario también han contribuido dos reglamentos europeos de 2002 y 2010, que permiten realizar el mantenimiento en talleres independientes durante el periodo de garantía, acogiéndose al principio de que quien paga, manda.

El mantenimiento del vehículo -que incluye el cambio de ruedas, frenos, amortiguadores, aceite, filtros, etc.- es hasta ahora el capítulo que más ha caído, seguido de las operaciones de chapa y pintura, frente a las reparaciones de mecánica, que han mantenido mejor el tipo, pero eso sí, se han encarecido un 16% porque ahora "el coche llega al taller en peores condiciones", asegura Víctor Rivera, secretario general de la Federación Española de Empresarios Profesionales de Automoción, Conepa. Pero lo peor de todo es que esta fotografía tan poco prometedora para todos los talleres (marquistas y no marquistas) no tiene pinta de cambiar a corto plazo. Según un estudio elaborado por la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparaciones y Recambios (Ganvam), en 2020, el volumen de reparaciones y mantenimiento alcanzará en España los 37 millones de euros, lo que supondrá una caída del 8% frente a la registrada en 2009, antes de que explotara la burbuja automovilística, cuando se vendieron 1,6 millones de vehículos.

Esta situación ha recrudecido la competencia, generando nuevas iniciativas para captar clientes. Los talleres oficiales son los primeros que están intentando arrimar el ascua a su sardina. No es raro, teniendo en cuenta que su cuota de mercado ha caído hasta el 25%, frente al 75% que actualmente tienen los talleres de toda la vida (incluidos aquellos de las características de Midas, Norauto o Aurgi), a lo que también ha contribuido el envejecimiento del parque móvil español, explica François Passaga, presidente de Gipa.

Y es que actualmente apenas existen en España 3,8 millones de coches con menos de cuatro años de vida, que son precisamente los que van al concesionario oficial, frente a los 6,4 millones que había en enero de 2009. Estos vehículos, más modernos, son los que aportan los mayores ingresos al taller, ya que sus reparaciones suelen ser más costosas al incorporar nuevas tecnologías y materiales, explica Javier Velasco, director general de Audatex España, compañía especializada en valoración de servicios.

La entrada de lleno en la guerra de las promociones, sobre todo en las operaciones relacionadas con el mantenimiento del coche (cambio de ruedas, aceite, amortiguadores, etc.), es una de las iniciativas puestas en marcha por los talleres oficiales para atraer clientes. Ya no es raro ver este tipo de actuaciones en los concesionarios, según cuentan en Conepa, algo que hasta ahora era más frecuente en talleres como Norauto o Midas.

Pero los oficiales no son los únicos que han tenido que cambiar el chip ante esta nueva situación. Talleres y aseguradoras se han visto obligados a comenzar un romance beneficioso para ambos. Los talleres han tenido que dejar precios más bajos a las aseguradoras, lo que a su vez les está permitiendo sostener el volumen de reparaciones en plena crisis. La garantía mecánica, lanzada el pasado año por Mutua Madrileña, es solo una de las iniciativas puestas en marcha por el sector del seguro que puede ayudar a dinamizar la actividad. Este nuevo servicio cubre las averías mecánicas, eléctricas y electrónicas que se produzcan en el vehículo y las grandes reparaciones, pero tiene que realizarse en la red de talleres concertados por Mutua, que asciende a 4.200. Mutua ha contratado ya 2.000 pólizas con este servicio, que en breve también ofrecerá Mapfre.

Las cifras

25% es la cuota de mercado que tienen los talleres oficiales en este momento, un 10,7% menos que hace cinco años.

3,8 millones es el número de coches con menos de cuatro años de vida que circulan actualmente en España frente a los 6,4 millones de 2009.