Muy confidencial

Las corbatas rojas de Banco Santander

Una de las estampas más clásicas de las reuniones de directivos del grupo Santander es la profusión de corbatas rojas. No todas son iguales, las hay de color Burdeos, otras de tonalidades granates, algunas más claras (no vaya a parecer que son corbatas de comerciales), pero la pauta es clara: el rojo es el rey.

Durante el último Día del Accionista, celebrado en Reino Unido, la treintena de directivos que apareció en la foto oficial cumplía con la norma, con una excepción: José García Cantera. El consejero delegado de Banesto estaba exento porque esta filial tiene su propia identidad corporativa y el color de referencia es el azul, como la corbata que vestía. Las dos mujeres que aparecían en la fotografía (Ana Patricia Botín, consejera delegada de Santander UK y Magda Salarich, responsable de Santander Consumer Finance), tampoco vestían corbata, aunque la hija de Emilio Botín sí que llevaba un traje en tonos rojizos.

Preguntado recientemente un grupo de ejecutivos de Santander sobre este particular código de vestimenta, explicaron que no existe una norma genérica para llevar corbata roja. El 'dress code' se ha impuesto de una forma más sutil: es el propio presidente del grupo, Emilio Botín, quien en más de una ocasión ha recordado en tono de broma a los ejecutivos la necesidad de reforzar la marca.

Después del primer recordatorio -siempre en un tono distendido y cercano-, los directivos nunca se vuelven a olvidar de esta especie de norma no escrita en la vestimenta corporativa. Botín, como no podía ser de otra forma, predica con el ejemplo, y viste corbata corporativa en todos los actos oficiales a los que asiste. Tan sólo en encuentros más informales, como cuando acude a las carreras de Fórmula 1, se ha podido ver al banquero sin la preceptiva corbata roja.