Los precios de las casas acumulan descuentos del 25% desde máximos

Solo se vende ya la cuarta parte de viviendas que hace cuatro años

Cualquier negocio que hoy venda casi una cuarta parte de lo que vendía hace cuatro años estará al borde de la quiebra, si es que existe todavía y no ha hecho los ajustes necesarios. Pues eso es lo que ha ocurrido en el mercado inmobiliario. Las últimas cifras vuelven a encender las alarmas. Los precios aceleraron su caída en noviembre y apenas se venden 725 casas al día, cuando en 2007 se alcanzaban las 2.700. La crisis se agrava.

La sensación que tuvieron todos los analistas de que a partir del verano la crisis por la que atraviesa el mercado inmobiliario se agudizó se confirma ahora según se van conociendo todas las cifras. El Instituto Nacional de Estadística (INE) hizo públicos ayer los datos de ventas de casas de octubre, que al estar elaborados con la información que facilitan los registros de la propiedad tienen un desfase temporal que oscila de dos a tres meses. Así, en octubre apenas se contabilizaron 22.482 compraventas de viviendas, un 18% menos que en idéntico mes de 2010 y la cifra absoluta más baja de la serie histórica que se inicia en 2007.

Es decir, nunca se habían vendido tan pocas casas, 725 al día, mientras que a comienzos de 2007, cuando la amenaza de la crisis llegaba camuflada de aterrizaje suave, la demanda era capaz de comprar 2.700 viviendas al día, casi cuatro veces más.

Más confianza

Además, el análisis de los números en detalle revela que el desplome de las transacciones se produjo en toda clase de inmuebles. De esas 22.482 casas que fueron vendidas, solo el 11,9% fue de protección oficial, cifra que demuestra que también convendría replantearse toda la política pública de vivienda. No en vano, entre las VPO el descenso de las operaciones fue aún más significativo, del 23% anual. Por su parte, los pisos de renta libre registraron un retroceso de ventas del 17,3%.

Sobre cómo se comportó el mercado residencial de nueva construcción y el de casas usadas no hubo grandes diferencias. En el primer caso, las transacciones disminuyeron un 17,3% y en el segundo un 18,7%.

Ante tal atonía de la demanda, es lógico pensar que los precios continúen ajustándose y así ha ocurrido, tal y como demuestra la estadística de la tasadora Tinsa, correspondiente al mes de noviembre. Su índice general volvió a descender hasta los 1.725 puntos, que equivale a niveles de 2005 y un descenso anual del 8%, el más elevado de todo este ejercicio. Las capitales y grandes ciudades, que son algunos de los enclaves donde se concentra buena parte del stock, aceleraron sus descuentos hasta un promedio del 9,7% anual.

Con estas nuevas rebajas, la depreciación que acumulan los inmuebles desde que alcanzaron sus precios máximos son ya más que significativas. En la costa mediterránea las casas cuestan hoy un 30,4% de media menos que a finales de 2007.

Con razón algunos expertos no se atreven a pronosticar cuándo podrá decirse que el sector toca suelo. Por lógica, si los precios continúan ajustándose a este ritmo y mejora el acceso al crédito, en los próximos meses la venta de casas debería tender a recuperarse, aunque sea muy lentamente. Pero dado el panorama laboral y sin haberse despejado qué hará en lo relativo a este sector el nuevo Gobierno, todo es posible. Así lo cree el director del gabinete de estudios del portal de internet Pisos.com, Manuel Gandarias, quien apuesta por un incremento de las ventas, alentado por la caída continuada de los precios. Además, considera que "es imprescindible trasladar mayor confianza a los compradores por parte de las Administraciones y agentes del sector".

Planes especiales para drenar el stock

A falta de una semana para que tome posesión el nuevo Gobierno, se suceden las voces que reclaman medidas específicas para tratar de reducir el ingente stock de viviendas sin vender ni alquilar. No solo son los promotores los más interesados en lograr absorber esa cifra de unas 700.000 casas en venta, lo están también las entidades financieras y toda la industria de la construcción que ve que ni la obra civil será esta vez el refugio deseado ante el desplome de la edificación.

Unos y otros reclaman con carácter de urgencia la recuperación de las deducción en el IRPF por compra de vivienda.

Dos años, mínimo, para la recuperación

Concluye este 2011 y con él se suceden los balances y pronósticos para 2012. Para el presente ejercicio se han cumplido los peores augurios, de ahí que las nuevas previsiones no sean nada halagüeñas. El sector de la construcción ya trabaja con la hipótesis de que al menos habrá que esperar dos años más para empezar a vislumbrar serios síntomas de recuperación.

"Jugamos con la desventaja de que en esta actividad los plazos son muy dilatados, por lo que por mucha prisa que se dé el nuevo Gobierno en anunciar medidas, hasta finales de 2012 no empezarán a provocar efectos", lamenta un constructor.

El sector del cemento retrocede a los setenta

Por culpa de esa atonía de las ventas, apenas si se edifican nuevas casas. Si a eso se le suma el parón de la obra civil, el cóctel para los fabricantes de cemento es explosivo.

Según explicó ayer el presidente de la patronal Oficemen, Dieter Kiefer, después del retroceso que experimentará el consumo de cemento este año (del 17%), en los últimos cuatro años el sector acumula un descenso del 64% que, unido al que se prevé en 2012 (de otro 8%-12%), podría llevar las cifras de consumo de cemento a las de hace 40 años. Para evitarlo, reclaman un plan extra de infraestructuras y evitar un alza de impuestos.

Las cifras

30,4% es la rebaja que acumulan los pisos en la costa mediterránea desde 2007.

9,7% se abarataron las casas en las urbes en el último año.

15% crecen las ventas de pisos en Navarra, la excepción.