Richard Chambers. Presidente del Instituto de Auditores Internos Global (IIA)

"La crisis exige a los consejos que vigilen a los directivos"

Chambers, con más de 35 años de experiencia en auditoría interna, cree que el futuro para esta actividad se presenta "brillante", con la gestión de riesgos como punto clave.

"La crisis exige a los consejos que vigilen a los directivos"
"La crisis exige a los consejos que vigilen a los directivos"

La profesión de la auditoría interna ha experimentado un empujón con la crisis. La gestión de riesgos se ha convertido en uno de los puntos cruciales para las compañías en estos momentos de incertidumbre y es ahí donde los auditores internos desempeñan un papel importante. Así por lo menos lo considera Richard Chambers, presidente del Instituto de Auditores Internos Global (IIA), una asociación profesional de ámbito mundial con 170.000 miembros presentes en 165 países, dedicada a la certificación, investigación y asesoramiento técnico.

Según Chambers, "una de las cosas que hemos observado con esta crisis es que la alta dirección de las empresas, sobre todo en el sector de los servicios financieros, asumía altos riesgos de los que no tenía ni idea el consejo de dirección". A consecuencia de este hecho, Chambers señala que "una de las herencias de la crisis es que hay una mayor presión en todo el mundo sobre los consejos de dirección para que demuestren que están vigilando y supervisando a los directivos, sobre todo en gestión de riesgos". En su opinión, los consejos de dirección ahora tienen una mayor responsabilidad a la hora de participar en cuál es el riesgo de la empresa y en supervisar si la dirección está gestionando esos riesgos dentro del nivel establecido".

"Aquí es donde la auditoría interna juega un papel importante", aclara Chambers, "porque el consejo de dirección necesita a alguien a quien acudir para saber si los directivos están comprobando correctamente los riesgos, es decir, si nos cuentan toda la verdad o nos están diciendo todo lo que tenemos que saber sobre los riesgos que asume la empresa". De esta forma, Chambers cree que los auditores internos están muy bien colocados para dar esta garantía al consejo de dirección con respecto a la eficacia o efectividad con que se está haciendo la gestión de riesgos. "Si el consejo pregunta a los directivos hasta qué punto están gestionando los riesgos o si lo están haciendo correctamente, estos probablemente dirán que lo están haciendo muy bien".

Ante esta situación, Chambers expone que "el auditor interno puede ser los ojos y los oídos del consejo de dirección cuando se trata de gestionar riesgos en la empresa". Asimismo, adelanta que "estamos tan convencidos de que este va a ser el papel futuro de la auditoría interna que recientemente hemos anunciado una nueva certificación en garantía de gestión de riesgos para auditores internos en todo el mundo".

Acerca de si la crisis ha favorecido la figura del auditor interno, el presidente del Instituto Global matiza que "no creo que esta crisis esté siendo buena para nadie". Para Chambers, a la hora de enfrentarse a una crisis, esto supone un aprendizaje y buscar el valor. "Hoy en día hablamos mucho del valor de la auditoría interna, ya que ofrece efectividad y un conocimiento profundo de la información. Por eso, los consejos de dirección han empezado a valorarla, cuando han visto el valor que les puede dar".

A su juicio, y a pesar de la crisis, no todas las empresas son conscientes de la importancia de la auditoría interna. Desde su punto de vista, algunos sectores han dado una respuesta más favorable a esta cobertura de auditoría interna, mientras que otros "se han visto sometidos a unas presiones diferentes y no han prestado tanta atención a la necesidad de abordar estos retos". Aun así, se muestra "impresionado viendo cómo, en todo el mundo, los presupuestos de auditoría interna no se han reducido significativamente en plena crisis". Chambers reconoce que resultaría muy tentador para las empresas y los altos directivos empezar a reducir su cobertura, porque se podría considerar como una forma de ahorrar costes. "Pero eso no lo estamos viendo".

Según el presidente del Instituto Global, el trabajo del auditor interno pasa en la actualidad por prestar más atención a las operaciones, identificando unidades de eficiencia, reduciendo costes, etcétera. Igualmente, son ahora más activos a la hora de ayudar a sus empresas y corporaciones a gestionar los riesgos, ofreciendo garantías, en el sentido de que los riesgos se están identificando y gestionando correctamente.

"En definitiva, hemos visto en los últimos tres años en todo el mundo un aumento de más del 50% de la cantidad de cobertura y de las operaciones de auditoría interna, ya que en esta economía hay mucha presión sobre los resultados de las empresas". En su opinión, no hay que olvidar que, en la última década, muchos fracasos corporativos, por ejemplo Enron o Parmalat, se debieron a fallos en el control financiero, "y es ahí donde los auditores internos nos hemos centrado".