La consejería asegura que este curso el presupuesto es el mismo

Esperanza Aguirre endurece las condiciones del cheque guardería

Los ajustes que la Comunidad de Madrid ha puesto en marcha en educación llegan ahora al cheque guardería después de que a comienzos de agosto se endurecieran las condiciones para la recepción de la beca.

Las ayudas que se otorga a los padres para que lleven a sus hijos a las guarderías privadas comienzan a resentirse. Este año, la consejería de Educación ha endurecido las condiciones para la recepción de la beca.

Con el objetivo de conciliar la vida familiar, y ante las dificultades de acceso de un niño de entre 0 y 3 años a las guarderías públicas, los padres pueden optar por una privada con la ayuda prestada por la comunidad gracias a los 11 cheques de entre 100 y 160 euros que otorgan. Sin embargo, conseguirlo este curso se ha convertido en un reto.

El sistema de puntuación para dar acceso a las becas fija un mínimo de siete puntos, que se obtienen si el padre y la madre trabajan a tiempo completo. Pero, hasta el 4 de agosto pasado, estaba en vigor un techo que excluía a las familias con siete puntos y rentas superiores a los 44.000 euros per cápita. Es decir, para una familia con un hijo el máximo de ingresos necesarios se situaría en 132.000 euros, mientras que para una de dos, en 176.000. Los hogares que obtengan estos ingresos, así, no reciben cheque a no ser que obtengan puntos por otros conceptos como discapacidad.

A comienzos de agosto (con el proceso de solicitudes cerrado), las condiciones se modificaron "por limitaciones presupuestarias", tal y como indica el gobierno regional en la orden 3132/2011. A partir de ese momento la horquilla de los que pueden recibir la ayuda se estrecha al fijar la cantidad de desempate en 30.000 euros por persona. Siguiendo esta regla, los hogares que solo tengan un niño deberán contar con unos ingresos anuales iguales o inferiores a 90.000, y las de dos, de 120.000 (salvo que tengan más de siete puntos)

Desde la consejería de Educación afirman que el presupuesto es el mismo que el año pasado, 34 millones, de manera que el número de beneficiados sigue siendo el igual, 30.700 familias. Alega el Ejecutivo madrileño que la modificación se ha producido porque en 2010 las familias que solicitaron la ayuda poseían unos ingresos mayores.

No obstante, esta no la única innovación en becas de guardería para el curso 2011-2012. También se ha modificado la renta a partir de la cual se obtienen puntos. El año pasado la cantidad máxima era de 14.000 euros (esto es, para una pareja con un hijo serían unos ingresos totales de 42.000 euros y si son dos hijos, 56.000) mientras que ahora es de 14.760 (44.280 para los hogares con un niños, y 59.040 para los de dos). Educación insiste en que esa cantidad no la fija el gobierno regional sino el central.

Aunque todo esto hace pensar que se ha producido un recorte y endurecimiento del sistema de becas, el gabinete de comunicación de la consejería se remite a las palabras de Lucía Figar, quien reitera que la Comunidad no ha llevado a cabo ninguna reducción en ayudas de cualquier tipo.

Con este ya son tres los frentes que Aguirre tiene abiertos en lo refiere a educación. Los profesores han mostrado su disgusto con la presidenta después de que, según datos de UGT, 2.000 interinos se vieran perjudicados después de la reducción de la contratación y el aumento del horario laboral de los docentes. La consecuencia más inmediata fue la huelga que puso en jaque el inicio del curso. Está previsto que para comienzos de octubre se proceda a otro parón. Pero, si las medidas no gustaron, las declaraciones vertidas la semana pasada sobre la gratuidad de los servicios educativos dispararon las alertas. El aluvión de críticas recibido llevo a Aguirre a matizar sus palabras y alegó que se refería a la Formación Profesional (FP) y al bachillerato, en ningún momento a la educación obligatoria.