Nativos digitales

¿Tizas o 'smartphones'

Las escuelas se adaptan a los 'nativos digitales'

Para muchos estudiantes, entrar en el colegio o instituto es como hacerlo en un túnel del tiempo. Se desconectan del mundo de sus móviles con los que utilizan la mensajería gratuita de WhatsApp para Blackberry, Android o Nokia, olvidan sus ordenadores con los que se accede a la red social Tuenti, dejan sus consolas con conexión a Internet y vuelven al mundo de las pizarras y las tizas. Igual que lo hacían sus padres y sus abuelos. "Es como si les dijésemos: apaga eso que nos vamos a sumergir en una época anterior", cree Antonio Pérez, director del Instituto de Tecnologías Educativas (ITE) del Ministerio de Educación. "La sociedad ha sufrido un cambio tremendo, demanda nuevas competencias a los jóvenes y la escuela tiene que satisfacer esa petición", opina Manuel Santiago Fernández, director del departamento de Didáctica de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).

A los que conforman esta generación, la del uso cotidiano de Internet, los expertos los han denominado "nativos digitales". Se trata de los nacidos a partir del año noventa, los que están familiarizados perfectamente con todo tipo de tecnologías. "Su lengua materna es lo digital. Los demás somos inmigrantes que hemos aprendido por la necesidad de comunicarnos, pero mantenemos un fuerte acento", ilustra Nieves Segovia, presidenta de la Institución Educativa SEK (propietaria de diversos colegios privados y de la Universidad Camilo José Cela).

Cada año entran a miles en la escuela e, incluso, los más veteranos de la generación ya han llegado a la Universidad, como explica el profesor de la UAM: "Ya no se puede dar una charla de dos horas, porque su periodo de atención es menor. Son chicos multitarea, trabajan y pueden estar pendientes de otra cosa a la vez".

Segovia confirma la búsqueda de la inmediatez en sus logros y el déficit de atención de esta generación: "Les llega una gran cantidad de información, responden a más estímulos y se dispersan. Desconectan rápidamente". Por eso, el papel del maestro ha cambiado. "Subirse a una tarima y dar una charla ya no sirve. No quieren que les cuenten la lección, porque creen que es una pérdida de tiempo, ya que lo pueden buscar en Google", añade. Así que para ella, el buen educador será quien sepa acompañar en la búsqueda de información y la convierta en conocimiento. Aunque también señala otras muchas virtudes de los nativos digitales, como el trabajo colaborativo, la interacción con los demás, el deseo de hacer todo por ellos mismos, sin intermediarios. "El conocimiento es muy personal. Lo personalizan. El estándar no es una opción para ellos".

"Siempre digo que el maestro debe ser como un director de orquesta, que lleve a los alumnos hacia el aprendizaje", explica el director del ITE. "El profesor, por ejemplo, puede hacer una breve introducción del tema y a partir de ahí encargarles un trabajo de investigación para que ellos busquen la información y elaboren un trabajo propio", cuenta Fernández.

Para conseguirlo, la escuela debe transformarse en un espacio donde los ordenadores e Internet sean cotidianos. El programa Escuela 2.0 del Ministerio de Educación busca precisamente ese fin. Cada año, desde 2009 hasta 2012, el departamento de Ángel Gabilondo invierte 100 millones en adaptar colegios e institutos. El plan fue bien conocido por la opinión pública porque se publicitó que cada niño tendría su portátil, que se llevaría a casa. La implantación ha dependido de cada comunidad autónoma, que debía poner el 50% de los recursos económicos, pero en casi todas ellas los alumnos de 5º y 6º de primaria y 1º y 2º de Bachillerato ya cuentan con su computadora. Concretamente, 632.312 portátiles habían sido repartidos hasta el curso pasado, lo que Pérez cifra en un 80% de los alumnos. Solo Madrid y la Comunidad Valenciana, ambas gobernadas por el PP, se negaron a participar.

Quien pagará la falta de participación de Madrid y Valencia serán los alumnos, cree el profesor de la UAM. "Un estudiante aprenderá a digerir la información, procesarla, jerarquizarla y utilizarla para aprender. El otro, simplemente, a lo mejor, es un experto colgando vídeos de Youtube. No hay que olvidar que los chicos utilizan las tecnologías sobre todo para las redes sociales, pero si les dicen que busquen el PIB español en la web del Ministerio de Economía, no saben. Madrid va muy atrasada. Solo cuenta con aulas de informática. Es un modelo obsoleto".

Para este año, confiesa el director del ITE, debido al control del déficit de las autonomías, el ministerio ha liberado de la obligación de inversión del 50% a los Gobiernos regionales. Solo deben comprometerse a cubrir que un 60% de los alumnos tengan portátil propio. "Unos alumnos tendrán y otros no", reconoce Pérez.

Desde el Instituto de Tecnologías Educativas se hace hincapié en que la transformación no solo ha consistido en el reparto de portátiles. Se han instalado 27.000 pizarras digitales, entre un 20% y un 30% del total de aulas, 160.000 educadores han pasado por cursos de nuevas tecnologías y se han proporcionado miles de actividades para los maestros. "Es una apuesta seria por la modernización del sistema educativo", asegura su director. "Yo haría más esfuerzo en la formación del profesorado", critica el docente de la UAM. "Hay un reto enorme para que padres y profesores se comuniquen con los jóvenes. Si no se adaptan a ellos nos los van a encontrar", cree Segovia. Con el peligro de que los nativos digitales no les interesa su escuela analógica.