La incertidumbre de los padres ante el curso escolar

Los padres se encuentran en estos momentos sin saber muy bien cómo afrontar el comienzo del curso y en medio de un conflicto que perjudica a sus hijos. Se sabe que a las aulas asistirán un total de 7.928.727 alumnos de enseñanzas no universitarias, un 2,1% más que en el ejercicio pasado. Que habrá unos 32.551 pequeños adicionales, de entre cero y tres años, que se incorporarán al sistema gracias al incremento de la oferta de centros de primer ciclo de infantil. Y que por primera vez desde la implantación de la ESO subirá el alumnado en obligatoria en 6.323 estudiantes, según hizo público ayer el Ministerio de Educación.

Pero lo único que a estas alturas se desconoce es si los 650.000 profesores que componen el claustro acudirán con normalidad a dar sus clases. Ellos se encuentran indignados. Carlos López, de Fete-UGT, exclamaba ayer que no había derecho "la insidia" con la que se les había tratado. Eliseo Moreno, del CSIF, manifestaba que los políticos no podían echarles a la "sociedad encima". Los profesores explicaron ayer algunas consecuencias de los recortes. "Los programas de cualificación profesional no se impartirán con normalidad, la reforma de cuarto de la ESO y la FP quedará en papel mojado, y lo que es peor, si algún compañero se pone enfermo va a ser materialmente imposible atender su trabajo", señaló Nicolás Fernández.

Ante esto, el presidente de la Confederación Española de Padres y Madres de Alumnos (Ceapa), Jesús María Sánchez, y el de la Confederación Católica de Padres de Alumnos (Concapa), Luis Carbonel, señalaron estar "muy preocupados" por las consecuencias de las medidas autonómicas y la respuesta del profesorado a las mismas.