Las entidades que destacan

BBVA y Santander, notable alto

La elevada diversificación geográfica de los dos grandes compensa el efecto negativo del ladrillo

Los dos grandes bancos españoles han aprobado con nota alta el examen impuesto por las autoridades europeas al sector, gracias a que su fuerte diversificación internacional compensa la exposición al mercado inmobiliario en España. Este último punto es uno de los que más ha penalizado a las entidades domésticas.

BBVA, con un 9,2% de core Tier 1 en el escenario más adverso, se sitúa como la cuarta más solvente de España y en el podio europeo escala al vigésimo quinto lugar. Pese a que en este supuesto su cartera crediticia arrojaría unas pérdidas de 22.390 millones, la cuenta de resultados seguiría arrojando unas ganancias de 6.247 millones en el periodo analizado. Su nota de solvencia mejora si se incluyen las provisiones genéricas, que en el caso de la entidad que preside Francisco González ascienden a 1.844 millones. Con ellas, BBVA sube cuatro décimas la nota. Si se añade además la emisión de 2.000 millones de bonos obligatoriamente convertibles en acciones, el segundo banco español eleva su core Tier 1 al 10,2%.

Santander, por su parte, partía en 2010 con una ratio de capital, según los criterios impuestos por la EBA, del 7,1%. Con el último test de estrés, la entidad sube al 8,4% en el peor de los escenarios, al contabilizar una emisión de 7.000 millones de convertibles, y al 8,9% si se tienen en cuenta los atenuantes que la autoridad europea ha permitido a cada país incluir en esta segunda calificación. En su caso se tratan de 3.304 millones de euros correspondientes a las provisiones genéricas. Esta nota le coloca como el séptimo mejor grupo español y el 35 de Europa. El test estima que en el escenario más perverso la cartera de créditos de la entidad originaría unos números rojos de 46.674 millones. Pero gracias al elevado volumen de provisiones específicas, de 15.184 millones, aún generaría un beneficio de 8.092 millones.

BBVA obtiene un 'core' Tier 1 del 9,2% en el escenario más adverso y Santander el 8,4%

Dividendo

Además de que no se hayan computado en la nota final las dotaciones genéricas, un colchón para posibles imprevistos económicos y de cambio ciclo que impuso el Banco de España hace ya más de una década y con el que solo cuenta la banca española, y tampoco las convertibles, la gran banca también ha mostrado su malestar por los criterios en el cómputo de dividendos.

La EBA ha tomado como referencia el pago a los accionistas que han entregado las entidades en los últimos años para hacer la proyección de lo que abonarán hasta 2012. Como los bancos españoles han pagado dividendo todos los años este importe se les resta, mientras que a otras entidades, como el británico Lloyd's, que no han abonado dividendo en la crisis, se les presupone que tampoco lo harán en 2011 y 2012.

La Caixa salva con holgura el examen

Al igual que en el caso del grupo liderado por Caja Madrid y Bancaja, la EBA ha sometido a las pruebas de estrés al grupo La Caixa y no a su banco cotizado, CaixaBank. La entidad ha obtenido un core Tier 1 en el peor escenario económico escogido por la EBA del 6,4%, cuatro décimas por debajo de su punto de partida a diciembre de 2010.

En este entorno, el examen estima que el deterioro de la cartera crediticia de La Caixa, con unas pérdidas de 12.475 millones de euros -la partida que más resta son los préstamos a promotores y adjudicados, con 5.418 millones de euros-, se reflejaría en unos números rojos de 2.049 millones de euros en su cuenta de resultados. Ello a pesar de los 3.969 millones de euros en provisiones específicas con los que cuenta La Caixa.

Con las dotaciones anticíclicas, de 999 millones de euros, y el resto de los atenuantes, la entidad presidida por Isidro Fainé eleva su core Tier 1 hasta el 9,1%. Aquí está incluida la mitad de la emisión de 1.500 millones de euros en obligaciones obligatoriamente convertibles (la otra mitad sí le ha computado en la nota final al convertirse en diciembre de 2012).

En desinversiones y otras decisiones de negocio se ha apuntado un total de 1.898 millones de euros. Esta cantidad procede de la venta del 50% de su negocio de seguros no vida, Segur Caixa Adeslas, a la Mutua Madrileña, de la clasificación de la participación del 12,7% en Repsol y de las plusvalías latentes de las participaciones disponibles para la venta, fundamentalmente el 5% que tiene de Telefónica.