Los mercados valoran la situación lusa y el posible contagio a España

La crisis de Portugal ensombrece la cumbre europea

Los mercados evalúan hoy la difícil situación a la que ha quedado abocada Portugal tras la dimisión anoche de su primer ministro, José Sócrates. El rechazo del plan de austeridad presentado por el Gobierno deja al país al borde de un posible rescate con riesgo de contagio a España. El Ejecutivo español asegura que los problemas lusos no van a afectar a la economía española.

Un eventual rescate a Portugal se cuela en la esperada cumbre europea que entre hoy y mañana pretendía asegurar el futuro de los países del euro y poner fin a varios meses de la inestabilidad por la crisis de deuda soberana. La cita llega rodeada de incertidumbres que amenazan con aumentar el nerviosismo de los mercados.

La dimisión anoche del primer ministro luso, José Sócrates, tras el rechazo de la oposición al plan de austeridad respaldado por Bruselas ha abocado al país a una crisis política que podría precipitar una intervención con la que juegan los mercados desde hace meses. Supondría el tercer rescate de un país europeo tras el de Grecia e Irlanda y dirigiría todas las miradas hacia España, que en las quinielas de muchos analistas aparece como carne de rescate.

En Bruselas se considera a Portugal como la última muralla que protege a España y se teme que su caída provoque un nuevo contagio a la deuda española, que en los últimos días se había alejado de la zona de riesgo pese a la rebaja de nota por parte de la agencia de calificación Moody's.

El Gobierno español se ha afanado en asegurar que la situación de Portugal no afectará a los fundamentos financieros y económicos de España. Los riesgos existen para algunos mientras que son agua pasada para otros.

Por su parte, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, viajará este jueves a Bruselas con una docena de medidas bajo el brazo como parte de su compromiso para cumplir el Pacto del Euro.

En juego el futuro de la Unión

Los líderes europeos afrontan hoy el examen final para garantizar la sostenibilidad de la Unión Monetaria. Tratarán de firmar el Pacto del Euro, poner fin a la crisis de la deuda soberana que ha tambaleado la estabilidad de la Unión e iniciar un gobierno económico europeo que asegure el futuro de los países comunitarios. A partir de las 16.00 horas GMT, los jefes de Estado y de Gobierno, que hablarán también de Libia y Japón, pretenden dar luz verde formalmente a una serie de decisiones ya pactadas sobre la moneda única (como la creación de un fondo permanente de rescate, nuevas normas sobre el rigor de las cuentas públicas o el Pacto por el Euro).

Pero la crisis portuguesa, que podría anticipar unas elecciones, abrirá casi con toda seguridad un nuevo debate sobre si finalmente será necesario un rescate de la economía lusa. Las malas noticias de Lisboa amenazan con estropear un guión preparado en Bruselas desde hace meses.