Nuevas estrategias para un mundo cambiante

Libia y el BCE torpedean los planes de inversión

Incertidumbre, volatilidad, inflación y riesgo geopolítico se apoderan del mundo financiero.

Hace poco más de un mes, una de las firmas de inversión más prestigiosas del mundo pronosticaba un precio del barril de Brent en 105 dólares como nivel máximo del año... El Brent cotizaba este viernes a 115 dólares. Al inicio de esta misma semana, la mayoría de los analistas sopesaba la posibilidad de adelantar su previsión de alza de tipos, "que incluso podría tener lugar en el primer semestre", subrayaba un banco como si fuera una hipótesis casi impensable. Pero llegó el jueves y el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, dio la señal más clara de subida de tipos que se recuerda en todo su mandato, al advertir que era "probable, pero no segura" que fuera en abril. La renta variable de países emergentes prometía ser uno de los activos estrella del año y ahora abundan los números rojos. ¿Qué ha pasado? La espiral de violencia en Libia y el temor a sus peligrosos efectos secundarios en una región que es, al mismo tiempo, un polvorín social y la base del suministro energético mundial, ha trastocado los planes de inversión. Se abre un escenario en el que la variable principal es la incertidumbre. Estos son los elementos en juego.

1Petróleo. La revuelta en el mundo árabe y en particular en Libia, que suministraba el 10% de todo el crudo que importa Europa, ha trastocado las previsiones en materia de petróleo. El Gobierno español cifra en 6.000 millones de euros el gasto adicional en la factura energética por cada 10 dólares de subida. Citi calcula que el impacto de un incremento de 10 dólares en el crudo es de dos a tres décimas en el crecimiento económico mundial. Morgan Stanley asegura, en cambio, que la economía y el consumo solo empiezan a resentirse cuando el petróleo acumula un avance del 100% en un año. De momento, el ascenso del Brent, el crudo de referencia en Europa, en los últimos 12 meses solo llega a un 47%.

2inflación. A medida que la recuperación económica se afianza en numerosos países, la inflación empieza a convertirse en un problema de gran alcance. En primer lugar, porque puede acelerar los planes de subidas de tipos de los bancos centrales -el BCE es la mejor prueba de ello- y, en segundo término, por los llamados efectos de segunda ronda: las revisiones salariales en aquellas empresas en las que la remuneración aún está ligada a la inflación. El IPC en la eurozona está en el 2,3% -en España, en el 3,6%-, por encima del objetivo de estabilidad, fijado en el 2%. El banco central ha modificado al alza sus perspectivas, situadas ahora en el 2,3% en 2011 y el 1,7% en 2012.

3tipos de interés. "No hay duda de que estamos entrando en una fase de tensión, a medida que la presión inflacionaria se extiende a lo largo del globo. En cuanto los tipos de interés empiezan a subir, los mercados generalmente se caracterizan por periodos de volatilidad mientras los inversores digieren los datos", anticipa Matthew Vaight, gestor de M&G Investments. Aunque Trichet asegura que la "probable" subida de tipos no es el principio de una política monetaria de endurecimiento del precio del dinero, nunca en sus poco más de 10 años de historia ha emprendido el BCE una acción en solitario: siempre ha habido una sucesión de alzas o de bajas. Firmas como Citi y Barclays Capital apuestan por tipos al 1,5% frente al 1% actual para finales de año. En EE UU, la Reserva Federal aún no ha dado indicios de elevar el precio del dinero desde el rango actual, que es el mínimo posible: entre el 0% y el 0,25%.

4deuda soberana. La crisis de deuda soberana planea sobre la UE. Las necesidades de financiación pública de la zona euro serán este año de 1,722 billones, casi el 20% del PIB, según un estudio de Goldman Sachs. La tensión se deja notar en la renta exigida a los bonos españoles a 10 años, que está en el 5,4%, un 50% más que a comienzos de la crisis. El bund alemán, el valor más líquido de la renta fija europea, también ha visto cómo su rendimiento ha subido vertiginosamente, pasando del mínimo histórico del 2,1% en septiembre al 3,28%. La prima de riesgo de España supera los 210 puntos. Los inversores empiezan a temer sobre la sostenibilidad de la deuda portuguesa, que renta un 7,3%. Si Lisboa recurre a la ayuda de la UE, la tensión estará servida.

5emergentes. El principal temor es que la revolución en el mundo árabe se extienda al golfo Pérsico, cuna del 80% de las reservas de petróleo y que tiene la característica de contar con poblaciones muy jóvenes, ansiosas de libertad y regímenes nada democráticos. Pero hay dinámicas a su favor: el promedio de deuda pública equivale al 12% del PIB frente al más del 100% en el mundo desarrollado, lo que dota a estos países de un margen de maniobra extraordinario, gracias también a los ingentes ingresos del petróleo. Por ejemplo, las reservas en divisas suman 700.000 millones en Emiratos Árabes Unidos (tres veces el PIB) y también duplican el PIB en Arabia Saudí, que acaba de anunciar un programa de inversiones de 36.000 millones de dólares. Catar planea construir 12 estadios de fútbol para el Mundial del año 2022 y Kuwait estudia desembolsar 100.000 millones en infraestructuras. La gira por la región del presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, donde ha arrancado compromisos de inversión de 3.150 millones, evidencia el potencial del área.

6economía mundial. En líneas generales, la actividad económica está en marcha. "Los beneficios empresariales han sido mucho mejor de lo esperado y en 2011 su crecimiento puede ser homogéneo, del 15% en economías desarrolladas y 22% en países emergentes", pronostica Christophe Donay, estratega jefe de Pictet Wealth Management. Con todo, China es el motor económico que mejor está funcionando y uno de los grandes financiadores de Occidente, es el mayor tenedor de bonos estadounidenses, tanto del Tesoro como hipotecarios. Los analistas descartan, en principio, que China vaya a pasar muchos apuros, pero la previsión de crecimiento global del FMI del 4,4% para este año depende en buena medida del devenir de las economías emergentes, que representan ya el 40% de las exportaciones mundiales.

7inversión. Desde Pioneer Investments se recomienda a los inversores proteger las carteras a través de una inversión en bonos ligados a la inflación, ante el avance general de los precios. En Morgan Stanley aconsejan, al menos en el corto plazo, rotar las carteras hacia los mercados desarrollados. En realidad, se trata prácticamente de un imperativo: en el mundo bursátil, nada tiene más fuerza que la tendencia de mercado y el hecho es que ahora mismo los flujos de inversión hacia mercados desarrollados duplican los niveles máximos alcanzados durante los últimos cinco años, mientras que los flujos de inversión hacia Bolsas de mercados emergentes, las estrellas de los dos últimos años, han caído en picado.

Morgan Stanley aconseja centrar la inversión en empresas con una fuerte capacidad de fijación de precios y de traslación del alza de costes al cliente final; vigilar los márgenes empresariales, porque puede haber sorpresas negativa, y centrarse en sectores de energía, salud y telecos.

Marian Fernández, analista de Inversis Banco, propone aprovechar la tendencia invirtiendo en empresas de servicios petrolíferos y en fondos de inversión vinculados a la volatilidad, mediante opciones o estrategias que repliquen la trayectoria de índices de volatilidad como el Vix. Pero todo esto es el corto plazo. "Creemos que la historia, tanto a nivel macro como micro, sigue intacta para muchos países emergentes", aseguran desde M&G Global Emerging Markets. Desde March Gestión se recuerda que "en escenarios como el actual de posibles subidas de tipos en países emergentes y mantenimiento de los mismos en Occidente, la rentabilidad ofrecida por las Bolsas emergentes ha superado a la obtenida por los mercados desarrollados". El FMI pronostica que los emergentes crecerán el triple que las economías desarrolladas en los próximos dos años. Otra cosa muy distinta será si la situación entra fuera de control en el golfo Pérsico. Entonces no habrá escenario que valga.

Pendientes de Bruselas y del Banco de España

Marzo debería ser un mes clave para los mercados financieros. Al menos, el calendario de citas así lo promete. Los inversores estarán pendientes de las decisiones que se tomen en el Banco de España y también en el seno de la Unión Europea.

Para empezar, el próximo jueves día 10, el Banco de España hará público qué entidades financieras españolas tienen necesidades adicionales de capital para cumplir con los requisitos mínimos de solvencia. Las exigencias de capital básico (relación de capital más reservas frente a los activos) serán del 8% de forma general y del 10% en casos especiales: cuando dependan al menos en un 20% de financiación mayorista y, además, menos del 20% de su capital esté en manos de terceros. El Gobierno calcula que las necesidades adicionales serán de 20.000 millones de euros, una cifra que se aproxima a las proyecciones de Standard & Poor's, pero que se queda debajo de los 50.000 millones que estima Moody's, exigiendo, eso sí, un ratio de core capital del 10% a todas las cajas.

Más allá de España, es la hora de las negociaciones en Bruselas. Los jefes de Gobierno de la zona euro celebrarán el viernes próximo una cumbre extraordinaria para analizar el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (EFSF), dotado inicialmente con 440.000 millones, pero que los rescates de Grecia e Irlanda han dejado en 276.000 millones. En Dublín, el victorioso partido Fine Gael, de centro-derecha, ya ha anunciado su voluntad de reformar las condiciones de la ayuda. La posibilidad de ampliar el fondo de rescate empieza a alejarse, ante la negativa cerrada de Alemania, que además pretende imponer otros acuerdos económicos en la zona euro, como el pacto de competitividad para los salarios.

Estos temas también estarán a debate en las reuniones de ministros de Economía que tendrán lugar los días 14 y 21 implicando a los responsables de la zona euro y el día 15 con todos los ministros de la UE. Por último, los días 24 y 25 se desarrollará el Consejo Europeo, con todos los países miembros, donde deberían terminar de cerrarse todos los flecos abiertos. El eventual rescate de Portugal, que se resiste a solicitar ayuda de la UE, también entrará en las discusiones.

En EE UU, la Reserva Federal, el banco central, se reunirá el día 15 para evaluar la situación y tomar una decisión sobre tipos de interés.