COLUMNA

El tercer intento de Bright Food

Bright Food espera que la tercera sea la vencida. Tras los intentos fallidos en la compra de una refinería de azúcar australiana y de una empresa de galletas británica, el grupo chino con sede en Shanghái, está cerca de un acuerdo para adquirir la minorista estadounidense de complementos vitamínicos GNC, por 3.000 millones de dólares. La intención de Bright Food de pagar la operación en su totalidad puede ayudarle a conquistar a los dueños del capital privado. Pero un retorno favorable de la compra puede ser difícil.

La operación le daría al portafolio de productos de Bright Food un poderoso impulso. China es el mayor mercado de complementos alimenticios, después de Estados Unidos, con 14.000 millones de dólares en ventas en 2009, según la consultora china OCN. Pero el mercado está controlado por los locales. GNC ayudaría a la china, de capital estatal, a penetrarlo.

Bright Food tendrá acceso a un capital abundante. Y puede ser capaz de emitir acciones en una de sus cuatro filiales en Bolsa: una de ellas, Bright Dairy & Food, que se cotiza a 44 veces los ingresos estimados para 2011. GNC carga, en cambio, una deuda pesada. Los gastos por intereses de 70 millones de dólares en 2009 absorbieron el 40% de los ingresos de explotación.

Pero un capital barato difícilmente puede justificar el precio. Si GNC mantiene su tasa de crecimiento del 21% en los tres primeros trimestres de 2011, el precio de la compra de hasta 3.000 millones podría valorar a la compañía entre 8,9 y 10,7 veces el Ebitda. Suponiendo que no hay ahorros de costes, la rentabilidad después de impuestos de la adquisición sería solo de hasta 6% en el primer año. Bright Food puede interesarse más por la creación de un imperio de alimentación que por su rentabilidad financiera.

Por Wei Gu