Para invertir

Opciones para afrontar un mercado inestable

La deuda empresarial copa las principales recomendaciones.

Desenvolverse con éxito en el terreno de la inversión se complica en un momento como el actual con la crisis de la deuda soberana y la tormenta de las divisas como telón de fondo. Con la volatilidad y la aversión al riesgo en aumento los expertos reconocen que para proteger el capital lo más idóneo es apostar por la deuda soberana de países solventes, un galardón que siguen ostentando tanto Estados Unidos como Alemania. Eso sí, la rentabilidad que se puede esperar de este tipo de activos, acorde con unas perspectivas de crecimiento e inflación bajos, es exigua. De ahí que la deuda española también entre en las quinielas de algunos. Otra de las apuestas preferidas para los próximos meses para arañar algo más de rentabilidad sin demasiado riesgo es la deuda empresarial, segmento donde los expertos ven oportunidades tanto en el universo de grado de inversión como en high yield. La buena evolución de la deuda empresarial de grado de inversión en los últimos años, no obstante, ha provocado que los potenciales de revalorización se reduzcan, lo que hace a muchos aconsejar la deuda empresarial high yield al considerar que ofrece más atractivo y tampoco excesivo riesgo si se elige bien pues las posibilidades de impago se reducen en un entorno de recuperación económica como el actual.

El oro gusta para momentos inestables y la Bolsa sigue generando recelo si se busca preservar el capital. Los estrategas consideren, eso sí que es la mejor opción a largo plazo y ven oportunidades en toda la geografía mundial, incluida la española si se seleccionan bien los valores pues los años de subidas en bloque son cosa del pasado. Para los más atrevidos los mercados emergentes son sin duda una de las apuestas estrella tanto en Bolsa, deuda o divisas por las mayores perspectivas de crecimiento de estas economías y su escaso endeudamiento. Eso sí, para diversificar riesgos se aconsejan los fondos de inversión pues permiten invertir en cestas que limitan peligros potenciales.

Oro. Un activo con potencial en tiempos inciertos pero con precio récord

El oro se ha convertido en uno de los activos estrella este ejercicio. Acumula una revalorización del 25 desde principios de enero y va camino de cerrar el décimo año consecutivo al alza.

La segunda ronda de expansión cuantitativa de la Reserva Federal y la llamada guerra de divisas han impulsado su cotización de máximo en máximo. Algunos temen que los precios actuales asemejen ya a los de una burbuja pero también hay muchos expertos que creen que será uno de los pocos activos con potencial de revalorización adicional en tiempos revueltos como los actuales.

El oro históricamente ha servido como refugio contra la inflación, algo que actualmente resulta inexistente en la mayor parte de las economías, por lo que no se puede achacar a este miedo la revalorización reciente del metal. "La incertidumbre y la devaluación de las divisas relacionada con la expansión cuantitativa es lo que está llevando a los inversores a refugiarse en el oro", explica Paul Duncombe, responsable de soluciones de inversión de Schroders.

El oro se ha convertido así en el activo que permite preservar el valor del dinero y por ello su comportamiento se asemeja cada día más al de una divisa. Su atractivo, además se incrementa cuando crece la desconfianza sobre la Bolsa o resurgen los temores a una desaceleración económica.

Aquellos que desaconsejan este tipo de inversión advierten que tarde o temprano el precio del metal corregirá por lo que no lo recomiendan como protección. Por otro lado, al tratarse de un activo que no paga intereses sufrirá cuando suban los tipos, algo que aunque aún está alejado en el tiempo en EE UU o Europa, llegará en algún momento. Hasta entonces, eso sí, el metal puede seguir al alza.

Fondos. La vía para diversificar

Haga la apuesta que haga un inversor en el momento actual, explotarla a través de fondos de inversión es una de los consejos más escuchados. Los expertos comentan que es una forma de diversificar y de acceder a activos de otros mercados con menos riesgos. En concreto apuestan por los fondos de gestión activa pues consideran que en un momento como el actual una buena selección de activos es la clave pues los años en los que las subidas se producían en bloque son cosa del pasado.

La renta fija empresarial, por ejemplo, o las divisas de países emergentes se han convertido en dos de las principales apuestas para el momento actual. Diversificar riesgos en un fondo que inviertan en la deuda de muchas compañías es una manera de evitar grandes sustos en caso de darse alguna quiebra dentro de la cartera. Lo mismo ocurre con las divisas, una apuesta fallida en una cesta puede resultar menos dolorosa. Al tiempo que es también una forma más sencilla de entrar en el mundo emergente, una de las principales apuestas.

Divisas. Monedas de países emergentes con superávit

En plena guerra de divisas con EE UU y China en el epicentro de la tormenta, los expertos comentan que las principales oportunidades se encuentran en las divisas de países emergentes.

"Hay claras oportunidades en las divisas de países con superávit por cuenta corriente. En concreto Hong Kong, Singapur, Corea, China, Turquía o México", comenta Félix González, socio director de Capitalia Familiar EAFI.

Las mayores perspectivas de crecimiento de estos países en relación con los desarrollados y unos tipos de interés más altos aumentan el atractivo de sus monedas. "Los fundamentales de las divisas emergentes son más atractivas a medio y largo plazo", explica Sasha Evers, director general de BNY Mellon en España y Portugal.

Los expertos, no obstante, reconocen que el proteccionismo es un riesgo. Países como Brasil, Tailandia o Indonesia ya han tomado medidas para frenar la entrada de dinero especulativo a sus países aunque los expertos reconocen que sólo China suele tener éxito a la hora de controlar su divisa.

Otra apuesta repetida es el dólar pues pese a su debilidad reciente los expertos consideran que su recorrido a la baja se agota frente al euro.

Liquidez. Una posición transitoria entre diferentes apuestas

En un momento como el actual en el que los tipos de interés están en mínimos históricos mantener el dinero en liquidez, sin duda la opción menos arriesgada, también puede salir caro por el coste de oportunidad que se pierde al no invertir o el menor poder adquisitivo del ahorro si realmente la inflación supera la escasa rentabilidad obtenida. Por ello, para muchos expertos esta opción tan sólo debe ser una posición de transición entre inversiones.

En el año los fondos monetarios más seguros que invierten en la zona euro ofrecen un rendimiento medio del 0,33%, según los datos de Morningstar. Esta exigua rentabilidad ha provocado que muchos inversores conservadores opten por los depósitos como vehículo para preservar el capital. Una opción que para algunos expertos, pese a las atractivas rentabilidades que puede ofrecer a 12 meses, ante la guerra que mantienen las entidades también entraña riesgos puesto que el inversor no tiene ni la disponibilidad del dinero y también asume el riesgo del emisor.

En cualquier caso, la rentabilidad media de los depósitos a 12 meses a finales de septiembre alcanzó el 3,21%, según datos del Banco de España, lo que explica el tirón de este producto.

Renta fija. Rentabilidad en los bonos de alto riesgo empresarial

El nuevo episodio de crisis de la deuda soberana en Europa ha vuelto a poner de relieve que en momentos de inestabilidad y aversión al riesgo, los inversores buscan refugio en los bonos de aquellos países que consideran más solventes. Para protegerse en momentos de pánico los expertos aconsejan deuda alemana o de Estados Unidos. Eso sí, reconocen que estos activos apenas ofrecen rentabilidad por lo que también dan otras opciones. La deuda empresarial tanto de grado de inversión como high yield o la de empresas emergentes son otras posibilidades dependiendo del riesgo que se quiera asumir.

España en el universo de deuda soberana

Las intervenciones de los bancos centrales durante la crisis mantienen las rentabilidades de la deuda soberana en niveles bajos, exceptuando la de Irlanda, Portugal o Grecia, fuertemente afectadas en las últimas semanas por la ultima oleada de la crisis de deuda soberana. Con la rentabilidad del bono a 10 años alemán en el 2,517% o el estadounidense al mismo plazo en el 2,78% los expertos ven poco potencial de revalorización en este tipo de activos. "Para protegerse la renta fija gubernamental es una opción aunque no vemos mucho recorrido. Las rentabilidades son acordes con crecimientos e inflaciones bajas. Además con las políticas monetarias actuales están llamadas a seguir bajas", explica Marian Fernández, responsable de estrategia de Inversis Banco. Arañar algo de rentabilidad adicional sin riesgo es complicado pero algunos expertos consideran que la deuda española es una opción. El bono a 10 años rinde el 4,5% y muchos expertos creen que cuando amaine la crisis de deuda soberana más inversores reconocerán el atractivo. Los expertos comentan eso sí que el 10 años es quizá un plazo demasiado largo para un particular por lo que aconsejan más invertir a 3 o cinco años con la intención de mantenerlo a vencimiento, bonos que en la actualidad rinden el 3,8% y el 3,07% respectivamente.

Corporativa con y sin grado de inversión

La renta fija empresarial, una de los activos estrella el pasado ejercicio, sigue entre los productos más recomendados. El buen comportamiento de los bonos con grado de inversión en los últimos meses -en EE UU los spreads de crédito han pasado de la zona de 600 puntos básicos a finales de 2008 a rondar 150- ha provocado que la mayoría de las apuestas en el momento actual se centre en high yield, universo donde los expertos ven un mayor potencial de revalorización tanto por los precios como por las mejores perspectivas para las compañías en un entorno de recuperación económica. "Esperamos que la tasa de impago disminuya gracias a la mejora de resultados empresariales", explican desde Citi para justificar esta apuesta. "Muchas empresas que no tienen grado de inversión lo tuvieron antes de la crisis y se han transformado totalmente. Tiene balances mejores, márgenes y flujo de caja", comenta Collen Denzler, responsable de estrategia de renta fija de Janus Capital "Hay oportunidades tanto en en universo de grado de inversión como en high yield", añade. La rentabilidad que se puede arañar en el universo de grado de inversión es menor pero también atractivo para muchos expertos. Según Denzler los spreads de crédito en grado de inversión pueden pasar de los 600 al entorno de los 500 en EE UU mientras que para grado de inversión ve factible que se estrechen de 150 hasta situarse alrededor de 100. La clave, como siempre, está en elegir bien las compañías para evitar sustos.

Crédito de empresas de emergentes

La gran calidad de las empresas emergentes y el fortalecimiento de las divisas locales frente al dólar convierte la deuda empresarial emergente en otra opción recomendada. Muchos aconsejan invertir en moneda local precisamente para intentar arañar un extra de rentabilidad con la divisa. Eso sí aconsejan hacerlo a través de fondos.

Bolsa. Una apuesta arriesgada en épocas volátiles

En momentos de inestabilidad se desaconseja la renta variable. Es uno de los activos más afectados por la volatilidad por lo que no es el vehículo más apropiado para preservar el patrimonio, según los expertos. En cualquier caso, de optar por esta opción con una visión a más largo plazo las recomendaciones más escuchadas apuestan por compañías con balances sólidos, alta rentabilidad por dividendo y flujo de caja recurrente. El sector financiero sigue generando mucho recelo, mientras que los segmentos más defensivos y los emergentes continúan acaparando la mayoría de las recomendaciones.

El activo con mejores perspectivas

Los argumentos para apostar por la Bolsa con una visión a medio plazo no faltan. "Vemos un potencial de revalorización del 11% para la renta variable global hasta mediados de 2011", asegura Credit Suisse en su último informe de estrategia global. Estos expertos aconsejan sobreponderar Bolsa y justifican la recomendación en las expectativas de crecimiento -esperan que el PIB mundial crezca el 4% en 12 meses-, los efectos positivos de las últimas medidas de expansión cuantitativa de la Reserva Federal en los activos de riesgo, el elevado crecimiento del beneficio por acción esperado para 2011, del orden del 10%, y el mayor atractivo potencial de la Bolsa respecto a la deuda pues la última vez que los spreads de crédito estaban en los niveles actuales las Bolsas cotizaban a niveles un 20% superiores. Otros motivos no faltan, muchos inversores siguen posicionados para protegerse contra la deflación, un escenario cada vez menos probable, lo que provoca que los grandes inversores como aseguradoras y fondos de pensiones sigan infraponderados en Bolsa, con exposiciones inferiores a sus medias históricas, según Credit Suisse. Todo ello sin olvidar el impulso que puede suponer para el mercado futuras recompras de acciones o un repunte de las fusiones y adquisiciones dadas las atractivas condiciones de financiación o los elevados flujos de caja de muchas compañías.

Bolsa europea buscando el perfil exportador

Encontrar consenso entre los analistas a la hora de realizar apuestas concretas en renta variable resulta complicado. La mayoría considera que la mejor opción en un entorno inestable es la selección de valores y de ahí que las apuestas puedan estar en cualquier lugar de la geografía mundial, incluida la española. A la hora de hablar de Europa, además, las opiniones contradictorias abundan. Si bien muchos consideran que la apreciación del euro y el miedo al riesgo soberano serán los principales lastres de la región a corto plazo, otros mantienen las Bolsas europeas entre sus principales apuestas por las atractivas valoraciones y la buena evolución de los resultados. El mercado europeo cotiza con un PER 2011 de 11,2 veces sin incluir al sector financiero frente a la media de 14 desde el año 2003. "Esto nos dice que las acciones europeas están muy baratas", explican desde Citi. En cualquier caso, una de las apuestas más repetidas sí parece ser la de apostar por empresas de perfil exportador que se puedan beneficiar del potencial de crecimiento de los países emergentes. Una opción que convierte a ciertas empresas alemanas en una de las apuestas preferidas y dentro de España las empresas grandes con exposición a Latinoamérica. En cuanto a EE UU el mayor potencial de crecimiento de la región frente a Europa es uno de los argumentos que lleva a muchos expertos a mirar antes a Wall Street. "El crecimiento de beneficios del S&P 500 supera al del PIB", argumenta Bank of America para justificar su apuesta por EE UU.

El mayor potencial en los emergentes

Los emergentes son la apuesta preferida de la mayoría de firmas. "Pensamos que van a tener un crecimiento del 6% y es ahí donde pensamos que hay que estar", comenta Rubén García, director general de Threadneedle en España. Un crecimiento de la productividad superior, unos balances de calidad tanto en el sector privado como el público o el financiero, un retorno a la inversión superior y divisas infravalores son algunas de los motivos que llevan a Credit Suisse a aumentar su sobreponderación a estos mercados al 25% desde el 21%.