Mayores costes de financiación

Santander se ve penalizado por la débil economía española al acudir a los mercados

Cualquiera que se pregunte por qué el banco más rentable de la zona euro paga más por pedir prestado que algunas de las entidades que peor van de la región puede encontrar la respuesta en España. La alta tasa de desempleo y la renqueante economía empujan al alza sus costes de financiación.

Santander colocó mil millones de euros de deuda sénior a siete años al 4,125% hace un mes, siendo su calificación crediticia AA. Commerzbank, entidad que tuvo que ser rescatada por el Gobierno alemán en 2008, emitió una cantidad idéntica a un plazo de 10 años pagando un cupón del 4%, cuando tiene un rating A.

Los tenedores de bonos penalizan a Santander porque la tasa de desempleo española (20,5%, en agosto) fue la más alta de la zona euro y el déficit presupuestario del país fue el tercero mayor en relación al PIB. Moody's rebajó la calificación crediticia de España el pasado septiembre ante las dudas sobre la capacidad del país de generar suficiente crecimiento para cumplir sus objetivos fiscales más allá de 2011.

SANTANDER 2,80 -1,09%

"Si Santander fuera un banco de Alemania o Francia, sería el mejor de la clase", señala Íñigo Lecubarri, que gestiona desde Londres activos por 200 millones de en Abaco Financial Fund. "El problema es que la dirección postal del banco es española", indica.

Emilio Botín, presidente de Santander, ha invertido más de 60.000 millones de dólares en compras durante la última década para ganar cuota de mercado en países que van desde Brasil a Reino Unido. Las adquisiciones han permitido a Santander cosechar unos beneficios acumulados de 26.900 millones de euros entre 2007, 2008 y 2009. Se trata de las mayores ganancias cosechadas en esos tres ejercicios por cualquier banco de la zona euro.

Los mayores costes de financiación perjudicarán los márgenes de Santander, reflexiona John Raymond, analista de Creditsights en Londres. "Incluso si no tratan de recabar fondos en los mercados, es un problema porque los inversores tomarán como referencia para medir el riesgo su coste de financiación", explica. Y luego sentencia, "es una especie de estigma".