Tensión en las finanzas europeas

El dilema de salvar a la banca europea o a Grecia

206.364 millones en manos del sector financiero.

¿Rescatar a Grecia o rescatar a los bancos alemanes y franceses? Ese es en gran medida el dilema que afrontan en el momento actual las principales potencias europeas. La cantidad de deuda griega en manos de bancos europeos es muy relevante. En total las entidades de la zona euro tienen una exposición de 272.400 millones de dólares (206.364 millones de euros a precios de ayer), con una especial implicación de los bancos franceses y alemanes, según datos del BIS a finales del pasado ejercicio.

En concreto, la exposición de la banca francesa alcanzaba los 78.800 millones de dólares (104.016 millones de euros) al cierre del cuarto trimestre de 2009, lo que supone el 40,8% del total de la cantidad de deuda griega en manos de entidades europeas, mientras que la deuda en manos de bancos alemanes alcanzaba los 45.000 millones de dólares (59.400 millones de euros) a finales del pasado ejercicio, un 23,3% del total en manos europeas, según datos del BIS.

La exposición de las entidades financieras españolas es mucho menor pues rondaba los 1.200 millones de dólares (1.584 millones de euros) a finales de 2009, apenas el 0,6% del total.

"Estamos seguros de que la UE tratará de evitar una reestructuración de la deuda griega dado el obvio riesgo de contagio y la cantidad de deuda pública en manos de bancos europeos", explicaban los expertos de Credit Suisse en un informe publicado recientemente.

Las últimas declaraciones de las autoridades europeas indican que la aprobación del rescate está cerca. "Creemos bastante posible que un rescate con una condiciones duras para Grecia resultaría más barato para la UE que un rescate de sus propios bancos si Grecia acabara suspendiendo pagos", explican los expertos de Citi en un informe reciente. "Un rescate con condiciones duras desincentivaría reincidencias por parte de Grecia e imitaciones de irresponsabilidad fiscal por parte de otros posibles solicitantes como España, Portugal, Italia, Irlanda.... Sin embargo, un rescate con condiciones fáciles podría resultar más caro que un rescate a los bancos domésticos de otros miembros de la Unión Europa, porque acabaría desencadenando unas peticiones de ayuda financiera ilimitada de todos", añaden desde Citi.

La UE tiene un papel difícil por delante. Por un lado debe tranquilizar los mercados y restaurar la confianza mientras que por otro debe asegurarse de que sus ayudas no caen en saco roto.