18 cajas pierden la calificación para poder ser garantes

Las bajadas de rating complican el lanzamiento de garantizados

La bajada de la solvencia en las cajas de ahorros impedirá a 18 de ellas actuar como entidades garantes de fondos de inversión, al perder la calificación exigida por la CNMV. Ello no afecta a los fondos que ya están en el mercado, pero impedirá que lancen nuevos productos de este tipo.

Entre 2008 y 2009, las tres principales agencias de calificación financiera han efectuado 41 rebajas de rating a las cajas de ahorro españolas. El deterioro de la solvencia ligado al alza de la morosidad ha hecho que la calificación de muchas de ellas haya caído por debajo de A, el rating mínimo que la legislación exige para poder actuar de garante cuando se lanza un fondo garantizado.

Estos productos son distintos a los fondos tradicionales; al asegurar parte del capital al inversor -por ejemplo el 105% del capital inicial más un 25% del alza de Ibex-, alguien debe asumir ese compromiso, en este caso el 105% del capital inicial. La legislación obliga a que, en caso de que la garantía se otorgue al fondo en conjunto -el mecanismo más común- el garante tenga un rating por lo menos, A (en el caso de Fitch), A- (S&P) o A3 (Moody's).

Sin embargo, la calificación financiera de 18 cajas españolas ha caído por debajo de este nivel durante los últimos meses, ya sea por parte de Fitch -la firma de rating que más cajas califica- o de Moody's. Standard & Poor's solamente tiene entre sus calificadas a la Kutxa, a Ibercaja, a La Caixa y a Caja Madrid, y todas ellas tienen un rating de A- o superior.

Las rebajas de rating no tienen implicaciones para los partícipes de fondos ya constituidos; en estos casos, las gestoras solamente tienen que informar al público a través de la CNMV del cambio en el rating de la entidad garante. Pero la regulación sí impide a estas cajas lanzar fondos con garantía interna, que es el sistema más utilizado en el mercado. "Hay dos soluciones válidas. Una es buscar a un tercero que cumpla con el rating mínimo y que aporte la garantía del fondo, como puede ser, en el caso de las cajas de ahorros, la CECA. La otra alternativa es constituir una garantía externa, pero esto supone más trabajo administrativo", explica Marcelo Casadejús, director de marketing de Ahorro Corporación.

Hasta el momento, las cajas están optando por ambas alternativas. Las entidades cuyo rating aún supera los mínimos, como Banco Sabadell, Ibercaja o Bankinter , están lanzando productos con garantía externa.

Caja España (rating de Baa1 en Moody's y BBB+ en Fitch) ha lanzado el Fondespaña Renta Fija Garantizado 2 con la Confederación Española de Cajas de Ahorros (AA-) como entidad que aporta la garantía interna. Esta alternativa supone, al igual que la contratación de un aval bancario por parte de un particular, un coste financiero para la gestora.

Por su parte, Caja de Ingenieros -que no tiene calificación crediticia-, Caixa Manresa y Caixa Terrasa -que están por debajo del mínimo exigido- han constituido fondos de garantía externa, según consta en los folletos registrados en la CNMV. Este sistema consiste en que, en lugar de que la entidad garante asuma un compromiso con el fondo, lo hace con cada uno de los partícipes individualmente. No requiere una calificación mínima, pero tiene complicaciones administrativas; debe enviarse la garantía a cada uno de los partícipes y hacer un seguimiento de éstos.

Además, fiscalmente es peor para el inversor. Tal y como recogen los folletos de los fondos, en caso de que el garante tenga que compensar al inversor porque el valor liquidativo del fondo a vencimiento no alcanza el mínimo, la computa como rendimiento del capital mobiliario y tiene una fiscalidad menos favorable. Por ejemplo, si se traspasa el dinero a otro fondo, no está exenta de tributación, como sucede en los fondos de garantía interna.

Atentos a...

Los fondos garantizados sólo garantizan el capital en fechas determinadas. Si el inversor quiere salir del fondo antes, no tiene derecho a la garantía.

Fiscalidad: en los fondos de garantía externa, y si es necesario ejecutar la garantía, el tratamiento fiscal de ésta no tiene las ventajas fiscales de los fondos de inversión.

Un segmento que supone el 30% del mercado

En 1996 los fondos garantizados apenas suponían el 2,39% del mercado. A cierre de octubre, según datos de Inverco, alcanzaban el 29%, a poco más de dos puntos de su máximo histórico, sumando garantizados de renta fija y renta variable. Este segmento de fondos despegó a finales de los 90, y justo después del crac tecnológico vivió su época dorada, cuando alcanzó el 30% de cuota de mercado. Los partícipes de fondos, escaldados por el crac tecnológico, se volcaron en estos productos, comercializados masivamente por la red comercial de los bancos. El número de partícipes en fondos garantizados alcanzó los 2,5 millones.

En la crisis actual se han lanzado numerosos productos, pero de momento no ha llegado la comercialización masiva. En cualquier caso, el contexto de mercado es favorable a estos productos. Sólo queda que a las entidades les interese. "Es una vía para captar recursos; quien quiere riesgo se va a fondos internacionales, y en la renta fija a corto plazo las rentabilidades no pueden ser muy altas. Además, si se retira la financiación extra del BCE las entidades con necesidades de liquidez ofrecerán tipos de interés altos, de modo que las que no necesiten liquidez tendrán que crecer vía fondos, y los garantizados pueden ser una buena opción", explica Marcelo Casadejús, director de marketing de Ahorro Corporación. Sin embargo, de enero a octubre, los garantizados habían registrado salidas de dinero por 5.500 millones.