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Valor a examen

Los analistas aconsejan cautela a Repsol en el reparto de dividendo

La petrolera se enfrenta a la posición de su primer accionista, contrario a recortes en la retribución.

Los analistas aconsejan cautela a Repsol en el reparto de dividendo
Los analistas aconsejan cautela a Repsol en el reparto de dividendoPABLO MONGE

Es lógico reducir el dividendo si los beneficios han caído drásticamente en un año? ¿Existen criterios que puedan establecer cuál es la política más idónea de retribución a los accionistas para cada etapa y para cada tipo de compañía y de sector?

Estas cuestiones, que pueden ser en un momento determinado un mero ejercicio teórico, se convierten en otros en una cuestión clave. Y ésta es ahora la situación de Repsol, la cuarta empresa del Ibex por capitalización bursátil -22.830 millones de euros-. La posición de Sacyr, su principal socio con el 20% del capital, contraria a la disminución del dividendo, aunque los resultados hayan descendido entre enero y septiembre un 55%, está agitando el debate dentro del grupo.

A la primera pregunta, la respuesta es afirmativa. El consenso de analistas ha asumido de media un recorte desde los 1,05 euros abonados a cargo de los resultados del ejercicio de 2008 a 0,85 euros por los beneficios de 2009. No obstante, esa cifra no supondría que la caída de las ganancias prevista para el conjunto de este año -en el entorno del 50%-, se trasladase en su totalidad a mermar el dividendo. El descenso estaría en el entorno del 20%, por lo que el pay-out (parte de los resultados que se destina a abonar a los accionistas) pasaría del 47% de 2008 al 64% de 2009.

Para el equipo de Cheuvreux, la rebaja podría estar justificada por el descenso del beneficio neto y de la generación de caja libre, al tiempo que por el éxito que está logrando en el descubrimiento de yacimientos de gas y petróleo que implican un mayor esfuerzo inversor.

Inversión y deuda

En esta línea, Ignacio Cantos, director de renta variable de Atlas Capital, manifiesta que empujar a Repsol a mantener o a elevar la remuneración, cuando los resultados se han desplomado por el hundimiento de la cotización del petróleo, no tiene justificación.

Se refiere, asimismo, a la relación entre los programas de inversión y la política retributiva. "Es más lógico que se devuelva el dinero a los accionistas cuando el gestor no tiene planes que vayan a ser rentables. æpermil;ste no parece que sea el caso, por lo que lo importante es tener en cuenta el ROE (la rentabilidad de los proyectos)", añade el directivo de Atlas. También Iván Sánchez, analista de SeBroker Adepa, indica que los valores growth (crecimiento) deben disponer de dinero para invertir, y que su atractivo viene principalmente por la revalorización de sus acciones. "Nosotros estamos más a favor de que el pay-out no sea muy elevado, ya que puede suponer una descapitalización de la compañía. Preferimos, además, las empresas que se dedican a lo que saben hacer: crecer y ser más competitivas", subraya.

En su opinión, a veces, en la posición de defender un pay-out elevado subyace un visión más de corto plazo, que de medio o largo plazo. "Si no te fías del gestor, de sus criterios de inversión, es mejor marcharse", concluye.

Desde JPMorgan se pronostica una disminución por la pobre generación de caja por el fuerte programa inversor. Y los analistas de Citi, con el riesgo que la petrolera presenta a corto plazo, esperan, asimismo, esa medida

Lo que no se descarta es que la decisión se aplace hasta el anuncio del dividendo complementario, que se producirá previsiblemente en marzo de 2010. Y que, por el contrario, no haya demasiados cambios en el que se paga a cuenta, que se debería aprobar en la primera semana de diciembre, pero que ya ha sido objeto de debate.

Para Citi, si se pospone, existiría la posibilidad de que Repsol consiga vender YPF, aunque el grupo se niega a desinvertir bajo presión y en un mercado poco propicio. En este contexto de incertidumbres sobre la filial argentina y de fuertes pérdidas, Inverseguros señala que son factores que le obligan "a mostrar ciertas prudencia en el pago de dividendos".

Y el director de Atlas advierte del riesgo de ligar la retribución al aumento de deuda y más en empresas de crecimiento, que no suelen contar con un buen rating.

Una compartida trayectoria

Aunque Repsol, por el fuerte peso que la debilitada actividad del refino tiene en sus cuentas, presente un deterioro más relevante que otras petroleras, casi todos los grandes y medianos grupos del sector atraviesan una situación similar.Los datos de los nueve primeros meses del año arrojan balances poco atractivos. El gigante estadounidense Exxon ha ganado un 65% menos y Conoco Phillips, un 75% menos. Los dos grandes europeos, Shell y BP, lo han hecho en un 64% y un 49%, respectivamente.Detrás de este comportamiento, además de la moderación del consumo, está el desplome de los precios de los hidrocarburos. El Brent -crudo de referencia de Europa Occidental- pasó el año pasado de 146 dólares el barril en julio a 36 dólares a final del año. Aunque en estos últimos meses se registra una recuperación, la comparativa hasta este último trimestre ha sido muy negativa.Como consecuencia, el consenso del mercado prevé una reducción media del beneficio por acción para las grandes petroleras del 45% en este año respecto al ejercicio precedente, así como una descenso del dividendo por título del 17% -Repsol estaría dos puntos por encima-. Y también se prevé un aumento del pay-out.

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