El derecho al olvido y los Rodríguez-Espinosa

El derecho al olvido y los Rodríguez-Espinosa

Se acaba de publicar en Francia Mémoire Anné Zéro (en la editorial Seuil), un interesante ensayo de Emmanuel Hoog, director general del Institut national de l'audiovisual (INA),sobre las implicaciones de la era digital para nuestra concepción de la historia, la memoria colectiva y el recuerdo individual. Hoog reividinca la necesidad de un "derecho al olvido", que cada cierto tiempo permita eliminar de manera definitiva una parte de la cantidad ingente de datos que, sobre nosotros mismos, se acumulan en la Red. Sin duda, la propuesta llamará la atención en La Moncloa tras la visita de la semana pasada del Presidente del Gobierno y su familia a EE UU.

El matrimonio Rodríguez-Espinosa había velado durante cinco años para apartar a sus dos hijas, todavía menores de edad, de la inevitable presión que rodea a un personaje tan público como el presidente del Gobierno. El esfuerzo se hizo añicos, en un segundo y para siempre, cuando otro matrimonio, los Obama, decidieron colgar en la red una inocente foto de las dos familias, incluidas las hijas del presidente del Gobierno español.

Aparte del debate sobre la pertinencia o no de la presencia de las niñas en una vista oficial, lo cierto es que la familia Rodríguez-Espinosa se ha dejado atrapar por lo que Hoog define como "una memoria omnisciente y potencialmente eterna". De poco sirve ya retirar una foto de una web, si no hay posibilidad de eliminarla en toda la red.

Por eso, Hoog propone la introducción de un "habeas corpus" digital, que permita a cada intenauta gozar en su existencia virtual de los mismos derechos que en el mundo real. Y considera una "necesidad imperiosa" el reconocimiento de "un derecho al olvido" que ponga de vez en cuando a cero nuestro contador de datos virtuales.

Hoog recuerda que ya Nietzsche consideraba la desaparición de ciertos recuerdos como una oportunidad y no como una desgracia. Y que en el año 2000, en Libro Blanco sobre los derechos digitales del hombre(obra de André Santini y Alain Bensoussan), se advertía que "fijar el pasado de cada uno de manera inmutable (...) puede hacer imposible la convivencia".

Foto: Negativo sin fecha (escaneado el 28-9-09, por B. dM.).

Comentarios

Dicen que los seres humanos tenemos memoria selectiva para no sucumbir al peso de recuerdos que acarrean emociones que terminarían siendo una carga imposible de superar, la muerte de un ser querido, un fracaso sonado. Así que, estoy totalmente de acuerdo, los recuerdos no deben acosarnos continuamente, la capacidad de renacer de nuestras cenizas se perdería y hay que reivindicar el derecho al olvido incluso en la memoria colectiva on line.
Buenísimo, le sigo dando vueltas en el blog. Me tarda leer el ensayo!
Me parece muy interesante, porque toda persona podría ser hundida por cualquier nimia actuación cometida en un remoto pasado. Dicen que todas las células del cuerpo se renuevan en pocos años, o sea que físicamente ya nadie es quien fué. Sirve esto también para el caso de Polanski. O para las penas de muerte que se ejecutan decenios después del crimen (como hizo Schwarzeneger con un pobre negro, o leí hace poco que hicieron los japoneses con un criminal juvenil que 30 años después era un reconocido escritor).
Popoff,Es bueno olvidar deslices, meteduras de pata, desgracias. Delitos no. Polanski cometió un delito y diría bien poco de la seguridad jurídica que nos debemos que los olvidáramos sin más y no hubiera justicia. Por lo demás y en cuanto a la pena de muerte es una aberración, tendría que estar prohíbida en todo el mundo ya.
En internet no hay censura ni desaparición posibles, no al menos voluntarias. Un mínimo agujero en la red y por ahí se escapa el pez, con nosotros dentro.
Y es cierto lo que dice Ana, los delitos no se pueden olvidar, pero aún peor que el olvido de un delito cometido hace 30 años es olvidar la violencia a escala desencadenada recientemente. Hablo de todos esos blindados asesinos en serie con patente de corso diplomática, quienes podrán viajar libremente sin temor a ser detenidos por crímenes de guerra. Eso sí que es matar y no pagar sin temor a que te cobren. Ni siquiera a que te lo recuerden en sede judicial internacional.
Entiendo lo que queréis decir. Pero incluso para los delitos hay un plazo de prescripción. Aunque creo que los delitos contra la humanidad, genocidios, etc. se consideran inprescriptibles... son a otra escala.
"La vida humana es, en todo momento, una ecuación entre pasado y porvenir. (...) Determinar esa ecuación - as aber, qué es el pasado y qué es el futuro para el hombre de una cierta fecha- nospermite tomar a este por sus entañas mismas". Ortega y Gasset dixit.
La verdad es que se abre un dilema con el derecho al olvido. Google todavía no tiene claro cómo coger todo esto, por eso ha organizado una serie de eventos para recoger información de muchos sectores. Queda mucho por hablar sobre este tema.
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