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Un Valdepeñas en Tokio

Japón es un mercado de oportunidades para el vino español. La clave son las relaciones.

Un Valdepeñas en Tokio
Un Valdepeñas en Tokio

Tamao Matsuda, de 65 años, procedente del sector de la construcción, es desde hace dos años el hombre de las bodegas Félix Solís en Japón. En el grupo de Valdepeñas le consideran un amigo. "Nos había presentado algún cliente", recuerda Félix Solís Ramos, director de Exportación de la compañía, la segunda que más vinos españoles vende en Japón, sólo superada por Freixenet. Llegado el retiro, Matsuda decidió, como la mayoría de sus paisanos, continuar su vida laboral con una actividad de su agrado y a él le encanta lo español, así que les preguntó: "¿Por qué no trabajo con vosotros?"

La cultura japonesa de los negocios es diferente a la occidental, coinciden los que tienen relaciones comerciales con el país asiático. "Nosotros tendemos a ver directamente el margen, ellos potencian más las relaciones", explica Félix Solís Ramos. En su caso, Matsuda les guía en las formas a seguir con los clientes japoneses, además, se trata de una persona madura, y los mayores son muy respetados en Japón.

La cultura del vino no está muy arraigada en el país del Sol Naciente, no puede competir con la tradición del sake ni goza de la popularidad de la cerveza, pero su consumo aumenta cada año. El vino es la sexta bebida alcohólica, con un consumo de 2,5 litros per cápita, el mayor dentro de los países asiáticos (el de China es de 0,3 litros per cápita). Lo beben en celebraciones y dentro de los españoles (España es el quinto país que más vino vende, por detrás de Chile) los que más aceptación tienen son los cavas, Riojas y Valdepeñas y los blancos de Rueda y Albariños, apropiados para acompañar sushis y tempuras. Vinos como Diego de Almagro, un tinto de la DO Valdepeñas, que cuesta unos 1.500 yenes (12 euros) y es el segundo vino español de mayor éxito en Japón.

Hay 490 bodegas españolas que exportan vino a Japón

Grupo La Navarra, que aglutina las bodegas Marco Real y Señorío de Andión en Navarra y Villaester en Toro, inició hace diez años su aventura japonesa. José Manuel Plo, director de Marketing, relata unos inicios complicados, pero a través de las ferias empezaron a contactar con clientes importadores. "La primera vez que asistí a una feria íbamos tres bodegas españolas". En la Spain Gourmet Fair que se celebrará los próximos 9 y 10 de septiembre en Tokio paraticiparán 30. "Aunque ha sido un mercado proteccionista, se han ido reduciendo las tasas y ha sido más fácil llegar al consumo".

Hoy son 490 bodegas de 50 denominaciones de origen las que exportan vino a Japón. Juan Betancor, un joven realizador de documentales canario que acaba de lanzar Spain Monogatari, un portal audiovisual de internet sobre vinos de España para el mercado japonés, ha dado con una botella de Valderiz de Ribera del Duero en una tienda de Kagoshima, al sur de Japón. Spain Monogotari descubrirá a los japoneses quién está detrás del vino español y llevará de la mano a las empresas que quieran posicionarse en ese mercado. Sus amplios conocimientos le llevan a distinguir tres tipos de consumidores: hombres entre 30 y 40 años, viajados, de entornos urbanos, con interés por lo occidental; mujeres profesionales jóvenes, que cenan fuera, con más disponibilidad de gasto, que prefieren los blancos, los rosados y los cavas, más frescos y ligeros, y por último, japoneses de más edad, con alto poder adquisitivo, que suelen conocer el vino de alta gama.

Ayuda el éxito de la gastronomía española y Ferran Adrià, reconoce Pablo Alomar, presidente de Sourcing the Earth, empresa que representa a bodegas españolas en Japón. "El vino español se percibe como de calidad y a buen precio, pero hay que competir con el francés, el italiano o el californiano, más caros pero que reflejan el glamour del vino. Tenemos que luchar contra eso". La respuesta para Juan Ignacio Aguilar, subdirector de Comercio Exterior de la Cámara de Comercio de Madrid: mejorar la imagen, el envase y la calidad.

Un portal para descubrir el vino español

Juan Betancor es un apasionado del mundo del vino y de la cultura japonesa. Sus dos pasiones confluyen en Spain Monogatari, el portal de internet que acaba de lanzar. El bloque principal de contenidos lo conforman reportajes audiovisuales sobre bodegas y entrevistas a diferentes personalidades del vino en España, principalmente enólogos, bodegueros, críticos y sumilleres. La idea es que los japoneses conozcan a las personas que hacen el vino. Es una tendencia en Japón: identificar a las personas que hacen los productos, como ha podido comprobar Betancor en los supermercados, donde, por ejemplo, las bolsas de tomates incorporan las fotos de los agricultores, dentro del interés por los productos orgánicos.

Spain Monogatari también organizará viajes exclusivos de enoturismo. Rutas por las denominaciones de origen, visitas a bodegas, cenas en restaurantes, cursos de cata o congresos son algunas de sus propuestas.

Su idea es convertirse en un referente, que "cuando alguien quiera conocer más de los vinos españoles entre en nuestro portal", asegura. Spain Monogatari admite sugerencias de los internautas porque la intención es que sea una página abierta. El portal aspira también a ser un referente para las bodegas españolas y empresas del sector de la gastronomía que busquen posicionarse en el mercado japonés. "Las llevamos de la mano, les preparamos un paquete de promoción en japonés y les concertamos entrevistas con importadores japoneses", explica Betancor. Spain Monogatari trabaja ya con la mirada puesta en Foodex, la feria de alimentación y bebidas más importante de Asia, que se celebrará el próximo marzo en la ciudad japonesa de Chiba.