Automoción

Alemania busca apoyos para convencer a GM de que venda Opel a Magna

El Gobierno alemán aseguró ayer que busca una "solución conjunta" entre los países que tienen plantas de Opel para la venta del fabricante. En principio, Alemania se inclina por Magna mientras España y Reino Unido apoyan a RHJ, aunque no oficialmente. El consejo de GM aborda previsiblemente hoy la venta.

La venta de Opel apura sus últimos días, si todo sale según lo previsto, y el Gobierno alemán ha decidido quemar sus últimos cartuchos para que la balanza se incline en favor de la oferta del grupo austriaco-canadiense Magna y su socio ruso Sberbank.

Alemania no ha escondido en ningún momento su preferencia por Magna, cuyo planteamiento es muy favorable a las fábricas alemanas en detrimento de la española y británica. Sin esperar la opinión del resto de países con planta de Opel en su territorio, el Ejecutivo de Angela Merkel ha ofrecido ayudas estatales en forma de garantías de 4.500 millones de euros si GM vende Opel a Magna.

Con todo, ayer el portavoz del Gobierno alemán, Ulrich Wilhem, afirmó que el Ejecutivo aún está buscando "una solución conjunta" con los demás países implicados, según informaba Bloomberg.

Los sindicatos españoles prefieren la oferta de RHJ, que elimina menos empleo

El viceministro de Economía Jochen Homann explicó el miércoles al diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung que el Estado ha "ofrecido a General Motors suministrarle la suma al completo". Añadió que otros países como Reino Unido, España, Polonia y Bélgica podrían contribuir a estas ayudas una vez que esté clara la cantidad de la plantilla de 50.000 empleados en Europa que permanecerá.

Desde el ministerio de Industria español explicaron ayer que "el Gobierno tiene que ser respetuoso con los plazos y la decisión de quien tiene que decidir, es decir, General Motors". Afirmaron además que quieren "que la decisión se tome por criterios económicos e industriales y no políticos. Estamos convencidos que si se hace así, Figueruelas saldrá bien". La planta de Opel en Zaragoza emplea a más de 7.000 trabajadores.

El Gobierno español no ha manifestado públicamente si prefiere una oferta u otra, como sí se ha posicionado Alemania. Sin embargo, fuentes cercanas al Ejecutivo señalan que España preferiría que RHJ se hiciera con Opel, "igual que lo prefiere el Reino Unido y, según muchas fuentes, también GM porque su plan es mejor a largo plazo", explican en medios cercanos al Gobierno español.

Los sindicatos españoles también se posicionan en favor del fondo belga. "Preferimos la oferta de RHJ porque da mayores garantías de empleo para la planta española", dijo un portavoz de UGT en Madrid. Además, temen que si gana Magna, el recorte de empleo en Figueruelas será mucho más traumático que si vence la opción de RHJ.

La oferta unilateral de Alemania llega un día antes de que General Motors aborde hoy en su consejo de administración la venta de su división europea. Según Reuters, los máximos responsables de GM, Magna y Sberbank se reunieron ayer para explicar los detalles de sus ofertas. Fuentes citadas por la agencia afirmaron que las negociaciones ya están "en el último tramo" y que el consejo de GM recomendaría a uno de los oferentes en su reunión de hoy. Oficialmente, General Motors rechazó hacer comentarios.

Aunque algunos medios señalan la preferencia de la automovilística estadounidense por RHJ, tampoco niegan la presión que el Ejecutivo alemán puede ejercer sobre la decisión final de GM. Al fin y al cabo, el Gobierno germano apoyó en mayo al fabricante estadounidense con ayudas estatales para evitar que Opel fuera arrastrada por la quiebra de GM. Además, la automovilística es consciente de que va a necesitar el apoyo de los gobiernos, con ayudas económicas y créditos, para sacar adelante el proyecto de Opel una vez en marcha, lo que complica aún más oponerse a la postura alemana. Merkel afirmó que intervendría personalmente en la negociación si fuera necesario.

Adelantan efectivo a concesionarios

General Motors informó ayer de que adelantará efectivo a sus concesionarios en EE UU para que puedan hacer frente a los descuentos derivados de los programas de incentivo para la compra de coches que ha puesto en marcha el Gobierno de Barack Obama bajo el apelativo Dinero por chatarra. La corporación señaló que esta acción permitirá a sus concesionarios contar con la liquidez necesaria para seguir manteniendo la viabilidad de sus negocios hasta que se haga efectivo el pago de las ayudas públicas. Los concesionarios estaban adelantando el dinero para no perder clientela y estaban arriesgando sus negocios. La compañía subrayó que sus ventas de los últimos dos meses han superado en 60.000 vehículos sus previsiones, gracias, sobre todo, a las ayudas directas.

El programa Dinero por chatarra ofrece una ayuda de 4.500 dólares (unos 3.169 euros) por vehículo a todas aquellas personas que compren un nuevo vehículo menos contaminante y que entreguen a cambio un vehículo antiguo para achatarrar.