Energía

China inicia la construcción de su mayor planta nuclear

La mayor planta nuclear de China, que suministrará 45.000 millones de kilovatios anuales de electricidad cuando esté operativa, empezó a construirse en la provincia meridional de Cantón, con un presupuesto de 70.000 millones de yuanes (10.000 millones de dólares, 7.089 millones de euros).

La planta se convertirá en la octava que construye el gigante asiático, de las que cuatro se encuentran ya operativas, y que en total acogen 22 reactores, informa hoy el diario oficial China Daily.

La construcción de otras nueve plantas está prevista hasta 2011 con el fin de elevar el consumo de energía nuclear desde el 2,3% registrado en 2007 hasta un 5% en 2020, según datos actualizados de la Organización Mundial de la Energía Nuclear.

La planta, aprobada por el Ejecutivo chino el 12 de noviembre pasado, está ubicada en Yangjiang, una de las zonas menos desarrolladas de Cantón, provincia que concentra las manufacturas del país asiático, y contribuirá a la creación de empleo en esa ciudad, según la inversora estatal, China Guangdong Nuclear Power Group (CGNPG).

La planta de Yangjiang, de 6.000 megavatios, contará con seis generadores, dos de los cuales serán operativos antes de 2013, y rendirá a plena capacidad en 2017. La estatal CGNPG ha invertido ya en Yangjiang desde 2003 más de 755 millones de dólares en trabajos preparatorios para la construcción.

La planta usará tecnología nuclear desarrollada de forma independiente por el país asiático, la CPR-1000, ya aplicada en 20 de los 22 generadores actuales, y un 80% de sus equipos serán suministrados por empresas nacionales. Otra de las plantas que se están construyendo en la provincia, la de Taishan, adoptará la tecnología de tercera generación francesa y estará operativa el próximo año.

El programa de energía nuclear chino aspira a tener una capacidad instalada de 40.000 megavatios en 2020, y según el Gobierno, China acelerará estos proyectos como una medida para mantener el crecimiento económico del país ante la crisis financiera.

China depende en un 80% de la combustión de carbón para la generación de energía eléctrica, lo que ha convertido al país asiático en el principal emisor de dióxido de carbono (CO2), superando a Estados Unidos, con unas pérdidas económicas por polución que suponen el 6% del PIB del país asiático.