Construcción

ACS quiere tener un 'papel destacado' en el desarrollo de Iberdrola

El presidente de ACS, Florentino Pérez, reiteró ayer en junta extraordinaria que su grupo tiene la intención de reforzarse en Iberdrola, una vez cierre la venta de Fenosa a Gas Natural. Más allá de la estrategia en energía, ACS ha amortizado el 4,99% del capital y aprobó un dividendo de 0,9 euros.

Eliminadas las incompatibilidades de participar en dos empresas eléctricas, Fenosa e Iberdrola, ACS ha decidido que se centrará en esta última, donde tiene un 12,6%. El presidente de la constructora, Florentino Pérez, reiteró ayer durante la junta extraordinaria de su compañía que, sin 'estas dificultades', su grupo se quiere 'consolidar como primer accionista' de la eléctrica que dirige Ignacio Sánchez Galán'.

En este sentido, quiere 'incrementar su participación y tener, en compañía del resto de los socios, un papel destacado en el desarrollo de la primera eléctrica española'. El ejecutivo se felicitó por la oportunidad de la operación de venta de Fenosa, donde tenía un 45% del capital, a Gas Natural, que derivará en una opa a mediados de enero.

'Con posterioridad al acuerdo de venta, la situación económica mundial ha sufrido después del 15 de septiembre tal convulsión que todas aquellas operaciones cerradas con anterioridad se pueden considerar exitosas', señaló. En su opinión, 'la decisión ha sido la adecuada porque permite a ACS continuar sin ambigüedad nuestra trayectoria en el sector de la energía'.

IBERDROLA 9,89 2,25%
ACS 31,93 0,09%

Con la salida de Fenosa de su perímetro de consolidación, ACS se quita más de 13.000 millones de deuda, con lo que ésta quedará en 6.000 millones. No obstante, tras la venta de Fenosa el grupo verá reducidos sus ingresos y el Ebitda.

Pérez no especificó en cuánto incrementará ACS su presencia en Iberdrola y respecto a las acciones que tiene aparcadas a través de derivados (un 5,2% de Iberdrola) dijo: 'Podemos ejecutarlos o renovarlos, pero nunca cancelarlos'. Iberdrola subió ayer un 1,9% en Bolsa.

Fuentes de la eléctrica señalaron a Efe que su primer accionista debería centrarse en el negocio de la construcción ante la compleja situación económica.

Inyección a la acción

La junta extraordinaria sirvió para sacar adelante la segunda reducción de capital en lo que va de año. ACS ha elevado su beneficio por acción un 10,2% a base de amortizar autocartera. Ayer recortó en un 4,99% su capital, paquete que se suma al 4,95% de mayo. El precio medio de adquisición ha sido de 28,4 euros por título.

La asamblea también apoyó el pago de un dividendo de 90 céntimos por título a cargo de los resultados de 2008, que se hará efectivo el 27 de enero. Esta partida sube desde los 0,75 euros entregados este año, a los que posteriormente se sumó un euro complementario.

Sobre los resultados de 2008, ACS mantiene la previsión de crecimiento en el beneficio de hasta el 15%. Pérez se atrevió a adelantar que es posible que esas estimaciones se hayan quedado incluso cortas a la vista de cómo ha evolucionado el negocio hasta octubre.

Un discurso con mucho mensaje entre líneas

'La actual situación financiera y las perspectivas económicas auguran un final de ejercicio complicado y un 2009 difícil. Pensamos que a partir de ahora nada será igual, pero trabajaremos para que nuestra empresa vaya mejor', avisó Florentino Pérez en un discurso, pese a todo, de tono optimista.

El presidente de ACS confía en que la existencia de un 'amplio y detallado' Plan de Infraestructuras permitirá al Gobierno incrementar, 'como ya está haciendo', la inversión. En cuanto a la dotación extraordinaria de 11.000 millones con cargo a los presupuestos de 2008 para reactivar la economía española, dejó entrever que la eficacia de esta inyección dependerá de la rapidez de su aplicación.

Pérez señaló a los accionistas que una estrategia empresarial no puede ser permanente: 'Consiste en acciones y decisiones que reflejan la adaptación a los cambios del contexto'. El ejecutivo no citó la posibilidad de vender filiales en 2009, pero afirmó que 'cuando el entorno registra movimientos casi sísmicos y cambios radicales, la estrategia tiene que ser flexible, ágil y anticipativa'.