Empleo y Directivos

La enseñanza online, un acelerador para el empleo

La formación no presencial a través de internet cuenta con una demanda creciente por parte de estudiantes y profesionales, pero, según los expertos, las empresas aún tienen prejuicios negativos hacia este método.

Recientemente, y en plena polémica sobre la aplicación del plan Bolonia de enseñanza superior, el Centro de Estudios sobre Asuntos Europeos publicó que España se encuentra a la cola de los 17 países más ricos del mundo a la hora de generar titulados universitarios que se adapten a las necesidades de los mercados de trabajo. Mientras, al margen de la universidad tradicional cobra fuerza la formación a distancia, sobre todo a través de internet, como un medio cada vez más demandado por alumnos y profesionales. En un desayuno informativo organizado por CincoDías, distintos expertos debatieron sobre los retos y posibilidades de la educación online como vía para la empleabilidad.

'La formación a través de internet ha sido siempre la hermana pobre de la presencial, pero ahora está cambiando y en España se está desarrollando muy significativamente', afirmó Manuel Fernández de Villalta, vicedecano de educación online en el Instituto de Empresa. Sin embargo, 'existe un prejuicio negativo en las empresas hacia este método, que no se resolverá hasta que cambie desde dentro su cultura organizativa', señaló Josep Lladós, vicerrector de política universitaria de la Universitat Oberta de Catalunya, que ofrece exclusivamente formación por internet.

'Se dice que es de baja calidad y que únicamente está orientada hacia la adquisición de conocimientos, pero en realidad sí que favorece la empleabilidad', añadió Fernández de Villalta. Este docente explicó que una encuesta realizada entre sus alumnos reveló que el 60% de sus graduados obtuvo una mejora salarial, más de la mitad mejoró sus responsabilidades profesionales, y el 30% obtuvo un nuevo trabajo. Para Virginia Prieto, directora de formación de la universidad corporativa de Unión Fenosa, el principal problema es que las compañías no discriminan entre la gran cantidad de cursos a distancia que han surgido en la red en los últimos años. 'Las escuelas deberían hacer un mayor esfuerzo de publicidad para que las empresas empiecen a aceptar que los cursos online pueden tener una elevada calidad', comentó.

En EE UU, la formación por internet creció en el último año un 12,9%; frente al 1,2% que aumentó la presencial

¿Qué ventajas específicas proporciona este tipo de formación? 'Rompe barreras geográficas, permite una gran flexibilidad de horarios y fomenta la autonomía del aprendizaje', destacó José Cuerva, del Centro Regional de Innovación y Formación Las Acacias, ubicado en Madrid. En el ámbito de la formación para empresas, posibilita 'diseñar un programa a la medida del cliente, que recoja la estrategia futura de la empresa y la mejora de la productividad del empleado', explicó Yolanda Hernández, directora de formación y desarrollo del grupo Adecco. No obstante, 'en la formación presencial a veces un buen profesor oculta un mal programa, pero aquí eso no ocurre y se necesitan tanto buenos contenidos como buenos tutores que sepan dinamizar y enganchar a los alumnos', añadió.

En este sentido, todos los asistentes defendieron la importancia del factor humano para asegurar la calidad de la educación a través de internet. 'Yo me resisto a renunciar a la lección magistral; tengo miedo de que estemos formando a unos monstruitos que pueden ser muy eficaces, pero estar deshumanizados', subrayó Román Reyes, sociólogo de la Universidad Complutense de Madrid. Este profesor insistió en que, independientemente del método formativo, 'la figura del profesor no debe quedar enterrada'. José Cuerva participa en el desarrollo de programas encargados de la formación del profesorado para este tipo de cursos. 'Las nuevas tecnologías añaden al aula la dimensión del aprendizaje colaborativo, pero tienen que ir de la mano de un cambio metodológico y pedagógico', indicó. Para él, la clave para controlar la calidad de los cursos es la categoría del tutor. 'La formación online no puede basarse en un listado de documentos en formato pdf', remarcó. 'La tecnología está ahí para ayudar, pero lo más importante tiene que ser la parte humana', rubricó Virginia Prieto.

Los ponentes coincidieron en que la educación no presencial de calidad necesita de un mayor tiempo de preparación. Además, los tutores, que deben estar muy especializados, han de acompañar constantemente al alumno a través de un sistema de evaluación continua. Para todo ello se necesitan recursos. 'Hay que quitarse la manía de la sociedad low cost; una formación de calidad cuesta lo que vale, y este precio es elevado', sentenció Josep Lladós. Por ejemplo, el Global MBA del Instituto de Empresa, que se imparte online, cuesta 35.000 euros.

Carlos Romero, secretario general de Red.es, entidad pública perteneciente al Ministerio de Industria encargada de impulsar el desarrollo de la sociedad de la información en España, justifica este alto precio. 'Impartir una educación más específica y sofisticada permite ajustarse mejor a los perfiles del alumno y redunda en la mejora de la competitividad del trabajador', soslayó. 'Las empresas pensaban al principio que cualquier cosa que estuviera en internet es un curso online, pero ahora sabemos que se trata seguramente de un mundo quizá más exigente que el de la formación presencial', opinó Yolanda Hernández.

Para Carlos Romero, existe además otro elemento que hace 'necesaria' la formación online: la conciliación de la vida familiar y profesional. 'El teletrabajo es una experiencia que va cobrando importancia en el ámbito empresarial', aseguró. 'Nosotros hicimos una prueba piloto con 42 empleados que han teletrabajado durante casi un año y ha resultado un éxito', contó.

Todos estos expertos se mostraron confiados en que este modelo de enseñanza se generalizará con el tiempo. 'El aumento de la demanda ya se ha revelado, y pronto cambiará la cultura organizativa', manifestó Josep Lladós. 'El futuro depende de que los profesores no seamos tan endogámicos, aceptemos que ahora mismo sobran muchas titulaciones y pensemos en quiénes van a ser los verdaderos beneficiarios de un producto moderno: no somos nosotros, sino los alumnos', subrayó Román Reyes. En cualquier caso, según José Cuerva, 'ambos modelos de formación deben de convivir; yo apuesto ahora mismo por la integración de la tecnología en la enseñanza presencial, que es algo que en la universidad no se está haciendo'. Yolanda Hernández aseguró que la crisis económica puede beneficiar a la formación no presencial. 'Primero, porque habrá muchas personas en paro que necesiten mejorar sus competencias mientras buscan empleo; y luego porque las empresas pueden aplicar economías de escala y ahorrarse desplazamientos en sus programas educativos'.

Un estudio elaborado en Estados Unidos por Sloan Consortium muestra el auge de este método: en el último año, la formación online en aquel país ha crecido un 12,9%, mientras que la enseñanza presencial aumentó tan sólo un 1,2%.

El polémico plan de Bolonia

Los expertos reunidos para analizar la situación de la formación online no permanecieron al margen del gran debate educativo del momento: la polémica en torno al proceso de adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior, más conocido como plan de Bolonia, que ha levantado a numerosos profesores y alumnos en su contra. Para Josep Lladós, el principal problema proviene de 'la mala estrategia de comunicación por parte de las administraciones y de las universidades', que no han sabido explicar en qué consisten los cambios. Manuel Fernández de Villalta reconoció que 'es lógico que protesten', puesto que, tras las modificaciones previstas, el precio de algunos másteres se incrementará notablemente. 'Pero la base teórica del Plan Bolonia es fantástica, estimulando la movilidad por Europa; otra cosa es el uso que haga el Gobierno de esos principios básicos', consideró Virginia Prieto. La mayoría considera necesario un nuevo modelo que evite el abandono escolar y estimule la competitividad española, de las más bajas de Europa. Prieto también abogó por recuperar la importancia de la formación profesional. 'Tenemos el complejo de que el futuro está en ser universitario', dijo.