Economía

El aumento del gasto farmacéutico daña los presupuestos regionales

El gasto farmacéutico se ha elevado un 7% en lo que va de año. Es la subida más alta en cuatro ejercicios y responde al crecimiento del gasto medio por receta, que ha absorbido con rapidez las rebajas realizadas sobre el precio de los fármacos.

A las comunidades autónomas no les salen las cuentas. A la caída de los ingresos por el derrumbe del sector inmobiliario y del consumo, que han dejado muy dañadas sus tesorerías (algunas regiones como Madrid han paralizado las inversiones previstas para el próximo año), se les va a unir el repunte del gasto farmacéutico. Esta partida, que engloba el gasto en recetas expedidas por el Sistema Nacional de Salud, se ha elevado a 11.800 millones de euros en los últimos doce meses (octubre 2007-septiembre 2008), lo que supone un incremento del 6,38% y el alza más alta en cinco años. De enero a septiembre la subida es del 7%.

En las comunidades con una factura sanitaria más elevada, como Cataluña, Comunidad Valenciana o Andalucía, este repunte de los costes supone un incremento de 120 millones de euros. Los laboratorios y las oficinas de farmacia prevén que el gasto podría cerrar 2008 con incrementos entre el 7% y el 8%, lo que podría ser una losa para los presupuestos de muchas regiones.

¿Cuáles son los motivos que han provocado ese repunte del gasto? Pese a los esfuerzos de la Administración Central por bajar el precio de los medicamentos, el gasto sigue elevándose por el fuerte crecimiento del número de recetas expedidas y el incremento del precio medio por receta. Mientras que el primer factor estaba descontado por el elevado crecimiento de la población y su paulatino envejecimiento, el segundo ha experimentado una subida inesperada a lo largo del año, frente a una tendencia a la baja en 2007.

Para Isabel Vallejo, presidenta de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles, ese crecimiento obedece a un deslizamiento de la prescripción hacia medicamentos de precios más elevados. 'Hay muchos médicos que optan por recetar las últimas novedades ya que las consideran más adecuadas que los medicamentos más antiguos', señala Vallejo, quién reclama la necesidad de actuar sobre la demanda, a través de iniciativas que estimulen el ahorro entre ciudadanos y administraciones.

'La rebaja de precios de los fármacos es rápidamente absorbida por el incremento del precio medio por receta', dice. Así ha ocurrido con la entrada en vigor de las última orden de precios de referencia (abarata hasta un 20% el precio de los medicamentos con más de 10 años), que provocó un recorte del gasto que apenas se prolongó uno o dos meses. 'Las medidas que actúan sólo sobre la oferta se agotan con mucha rapidez', dice.

Desde la Federación se reclama una equiparación de las prestaciones entre regiones, ante la disparidad de actuaciones. Así, mientras Cataluña y Madrid abogan por la introducción de genéricos para abaratar la factura, Andalucía ha optado por la vía de la prescripción por principio activo. El médico sólo pone en la receta el principio activo del fármaco (amoxicilina, ibuprofeno o paracetamol, por ejemplo) y la oficina de farmacia es la que se encarga de elegir el medicamento.

Antonio Peinado, subdirector general de Farmacia del Servicio Andaluz de Salud (SAS), señala que con la introducción de ese sistema, en vigor desde 2001, se ha conseguido un ahorro acumulado de 237,8 millones de euros y se ha potenciado la utilización de los genéricos. Según los datos del SAS, el 76,2% de las recetas que se prescriben en Andalucía sólo incluyen el principio activo, lo que ha provocado que el 30% de los medicamentos que se consumen sean genéricos (diez puntos por encima de la media nacional).

Peinado se muestra preocupado por el alza del gasto farmacéutico, que achaca a la 'deriva' en ciertas especialidades farmacéuticas que se registran y que no aportan ningún beneficio terapéutico. 'Estos fármacos son mucho más caros porque introducen alguna novedad, bien a través de la forma en la que se consume o bien por otro tipo de propiedades (visuales, estéticas, olfativas), que no tienen nada que ver con el beneficio terapéutico que se le supone'.

Retrasos en el pago a los laboratorios

La irrupción de la crisis económica puede representar un obstáculo para reducir la abultada deuda que mantienen las comunidades autónomas con los laboratorios. En 2007, según los últimos datos de la patronal Farmaindustria, la factura se elevaba a 2.355 millones de euros, con un crecimiento del 14,4% respecto al anterior ejercicio.

De esa cantidad total, que corresponde a la deuda por suministro de medicamentos a los hospitales públicos, un 20% le corresponde a Andalucía, cuya deuda se elevó en 210 millones de euros en tan sólo un año.

Al aumento de la deuda regional le ha seguido un fuerte repunte de los plazos medios de pago que se han situado en 285 días, muy lejos del límite de 60 días que fija la ley sobre morosidad. La comunidad que más se retrasa en el pago de las facturas por fármacos es nuevamente Andalucía, que tarda una media de 558 días en liquidar sus deudas.

En segundo lugar se sitúa la Comunidad Valenciana, con un plazo medio de 482 días, aunque el caso de esta región es excepcional, ya que ha sido la única que redujo el volumen de deuda y el plazo de impago en 2007. En ese ejercicio pasó de deber 590 a 480 millones de euros, mientras que el plazo de pagos a los laboratorios se redujo desde 661 a 492 días de media.