Directivos

Todas pueden ser más sostenibles

Gabriel García Marcano afirma que el principal problema de las compañías a la hora de reducir su factura energética es la falta de información. Primero hay que saber cuál es su situación real, luego tomar medidas

Es evidente que el sector servicios sigue siendo uno de los principales consumidores de energía, y por lo tanto, uno de los principales colaboradores en la problemática ambiental actual.Muchas empresas ya han tomado la iniciativa de activar medidas que las hagan más solidarias con el medio ambiente. Pero quizá el principal problema con el que se encuentran, y que frena a muchas de ellas a seguir adelante, es la falta de información.

Una de las principales barreras a la hora de tomarmedidas paramejorar el uso de la energía o del agua, es la inversión económica que deben asumir las empresas. La opción más sencilla pero también la más costosa, es la de sustituir los equipos existentes por equipos másmodernos ymás eficientes. Sin embargo, existen una serie de medidas mucho más económicas, y podríamos decir que tanto o más efectivas que el reemplazo de equipos. Evidentemente, cuantas másmedidas se tomen en conjunto, mejores serán los resultados.Nuestra propuesta es conseguir un equilibrio entre la inversión inicial y los resultados, que beneficie tanto a la empresa como al entorno medioambiental (el modelo ganar-ganar).

Lo primero que debe hacerse antes de ejecutar cualquier medida, es realizar una auditoría de energía. Partimos de que nuestra situación energética no es la ideal, pero es fundamental conocer la situación real. La auditoría servirá para identificar las deficiencias y, en función de las necesidades, definir las medidas más idóneas para mejorar el uso, tanto de la energía como del agua.

Para que una auditoría tenga éxito es indispensable que la empresa trabaje conjuntamente con el auditor, facilitando la mayor información posible acerca de cómo se usan las instalaciones, e informando sobre las dinámicas de trabajo que se utilizan. De esta forma el auditor podrá analizar de manera fiable los datos obtenidos en las diferentes mediciones que se planifiquen y se podrán proponer medidas adaptadas al cliente.

Una auditoría de energía o de sostenibilidad se puede describir rápidamente en tres pasos. En primer lugar, se realiza la toma de datos, en la empresa y con la empresa, se observa la dinámica de trabajo y se hacen mediciones de consumos en equipos significativos. En segundo lugar, el análisis de la información, que consiste en comparar los datos obtenidos con la situación ideal de la empresa; y en tercer lugar, se realiza el informe técnico en el que se detalla la empresa, el trabajo realizado y los resultados obtenidos y se valora la situación.

Todas las empresas tienen la posibilidad de mejorar, en mayor o menor grado, el uso de la energía y del agua. Las medidas a considerar para disminuir los consumos de agua están bien definidas por la normativa vigente. Entre las principales se pueden destacar: la instalación de temporizadores en los grifos o bien la instalación de griferías electrónicas en las que la apertura y cierre se realice mediante sensores de presencia que permitan limitar el volumen de descarga, la grifería de tiempo de descarga temporizado de tipo fluxor para los inodoros y los urinarios de grifería automática con accionamiento a través de sensor de presencia.

Las medidas para mejorar el uso de la energía son mucho más diversas, algunas se contemplan en la normativa vigente, pero siempre estableciendo estándares mínimos de aplicación. Las medidas más usuales para conseguir un uso racional de la energía atacan principalmente los consumos por iluminación y climatización, que son los sistemas que utilizan más del 60% de la energía en las oficinas. Sin embargo, el coste de aplicar estas medidas puede reducirse considerablemente si se utilizan técnicas de reingeniería, es decir, reorganizando procesos y/o procedimientos que se lleven a cabo dentro de la oficina. Por ejemplo, si se apagaran las luces y se utilizara el modo de hibernación de los ordenadores durante el periodo de la comida, se podrían conseguir ahorros en el consumo de energía de hasta un 10%. Hasta un 20% se podría ahorrar si se utiliza una temperatura de climatización adecuada (de 21 a 23 C en invierno y de 23 ­ 25¢C en verano) y si se evitan los encendidos y apagados manuales de los equipos de climatización durante la jornada laboral en zonas de uso permanente.

Pero la sostenibilidad vamás allá del uso racional del agua y de la energía, disminuir la producción de CO2 producto de la combustión de los medios de transporte utilizados para trasladarnos a la oficina o durante la jornada laboral, reciclar todos aquellos residuos que así lo permitan, hacer un uso racional de esos mismos recursos para disminuir los residuos, entre otras muchas medidas más, ayudarán a que la oficina sea más verde.

¿Cuántas veces hemos realizado traslados en vehículos automotor y hasta en avión para resolver una situación que podría haber sido resuelta con una teleconferencia?, o ¿cuántas veces nos trasladamos diariamente a la oficina para realizar tareas que podíamos haber hecho desde casa con teletrabajo? La reingeniería permite reducir o eliminar estas situaciones, ya que, reorganizando los métodos existentes y estableciendo nuevos procedimientos, se puede conseguir que las nuevas formas de trabajo sean tan eficaces como las tradicionales.

Gabriel García Marcano. Responsable de Ingeniería de 3G Office