José Miguel López-Frade

'La época de volatilidad va a durar'

Ha sido el encargado de pilotar el despegue de Banco Madrid desde que la Kutxa decidió hacerse con la ficha de esta entidad, especializada en banca privada, hace ahora casi seis años

No le asustan los desafíos, sino todo los contrario. José Miguel López-Frade, de 46 años, está convencido de que las turbulencias que azotan a los mercados bursátiles constituyen en estos momentos una oportunidad de negocio para entidades especializadas en banca privada, como Banco Madrid, entidad que él dirige desde hace casi seis años. 'Buen momento para los que nos dedicamos a reducir la incertidumbre y a asesor', afirma. Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, este apasionado del golf y cinéfilo empedernido ha desempeñado diferentes cargos con anterioridad en entidades como Bankinter, Deutsche o Musini.

¿Cómo ve la situación de los mercados?

Hemos vivido una tormenta perfecta, con fases de calma en las que parecía que todo ha pasado. Nos quedan todavía vaivenes. No puedes hacer el análisis desde un punto de vista español. Lo que ha ocurrido es un cambio absoluto de paradigma. ¿Qué va a pasar? Tal año pasó esto, las variables dicen, el análisis técnico indica que… Nada vale. Las piezas del tablero son distintas, no es el tablero de ajedrez habitual. Es una partida diferente; los jugadores y las reglas son distintas.

¿Cuánto va a durar la crisis?

No lo sabemos. Hay que analizar lo que está pasando en el resto del mundo. Ese compás de espera en España puede estar marcado por las elecciones. Se ha sostenido durante mucho tiempo la tesis de que el intervencionismo de las Administraciones públicas no era bueno para la economía de mercado, sobre todo cuando intentaba corregir de una forma clara tendencias y no momentos puntuales. Lo que estamos viviendo es una intervención brutal de los reguladores para sujetar una situación. ¿Qué pasaría si hace un año y medio no hubieran empezado a subir los tipos? ¿Qué margen quedaría? ¿Una situación como en Japón con tipos cero? Estamos pudiendo hacer esto porque antes se llevó a cabo una subida de tipos gradual. æpermil;sta se hizo con fundamentos económicos para contener la inflación. Ahora la bajada de tipos es absolutamente coyuntural; para parar el golpe de la crisis.

¿Va ser efectiva la agresiva política monetaria de la Fed?

El diferencial que los bancos venían aplicando se ha multiplicado por dos en el último año. Parte del problema de las inmobiliarias es este aumento de los diferenciales. Estaba establecido por contrato que variaría en función del apalancamiento y, como esas variables se han dado, han tirado hacia arriba. Algo de impacto tendrá, pero posiblemente no será la solución. Viviremos un proceso de drenaje. El problema es cuánto dura. Estábamos acostumbrados a la reducción dramática de los ciclos. Hemos pasado de ciclos de cinco años a ciclos de tres años, de dos y de meses.

Además, hay un fenómeno en el que no incide nada la capacidad de intervención de los reguladores. Es la inflación, que se autorregula y, por tanto, es muy difícil de ser intervenida. Hoy es la amenaza. Hay que añadir que los dos factores más determinantes de deflación han desaparecido o están desapareciendo. El primero era la mano de obra barata de oriente, china. Cuando los precios de la energía y de las materias primas subían, bajaba el precio de la mano de obra y se estabilizaban los precios de aquellos artículos que procedían de ahí. Esto se está moderando. El segundo elemento decisivo es la innovación tecnológica. No se intuye que el tsunami tecnológico vivido en los noventa se esté gestando en otro sitio. La capacidad de mejora de las cadenas de producción ya no es tan determinante en los precios.

Y el statu quo mundial. Tienes una economía neutra en la aportación de ahorro y de endeudamiento como es la europea. Una economía que tiene un enorme déficit de balanza comercial que es EE UU. Y un ahorrador neto, que son las economías orientales. Estos últimos compraban emisiones del Tesoro americano; ahora quieren comprar casas y empresas. Digerir ese proceso para llegar a un nuevo orden va a llevar posiblemente más tiempo del previsto. La época de una volatilidad alta, de cambios, de incertidumbre, que es una época difícil de gestionar, va a llegar a tener unos niveles superiores a los ciclos de meses o incluso a lo mejor algún año que otro.

¿Le preocupa la situación del mercado inmobiliario español?

Es verdad que se ha producido la rebaja de precios en el inmobiliario. La mejor forma de comprobarlo es a pie de calle. A lo mejor aún no se está transmitiendo el descenso de precios de una forma tan clara como parece. Y eso está en antítesis con lo que pasa en el mercado sajón, donde superan la crisis en dos días. Bajan un 20% los precios y, a partir de ahí, empiezan otra vez. Nosotros siempre hacemos movimientos mucho más desgarradores.

¿Cómo será el ajuste?

Durante unos años todo el mundo tenía una profesión y además era promotor. Ahora el sector está expulsando a muchos advenedizos que se habían convertido en jugadores ocasionales de esa partida y están quedando los profesionales de siempre. Pero seguirá siendo uno de los sectores claves, con unos ratios de crecimiento esperados notables. Para el que tenga capacidad de aguantar unos años, las mejores operaciones de suelo se van a hacer este año si uno piensa en cinco o seis años vista. Con la nueva ley del suelo, todavía más.

Con la crisis de la Bolsa, ¿qué alternativas de inversión existen?

El comportamiento de la Bolsa este año no va a ser determinante. Pese a los ciclos que está viviendo, seguimos pensando que a final de año puede acabar incluso en positivo. Pero está claro que se ha generado incertidumbre y que a determinado tipo de ahorrador no le gusta estar en una montaña rusa. Los depósitos pueden ser un refugio, pero para un rato. El inversor de verdad no se siente cómodo en un depósito porque hay una parte del concepto del ahorro que no tiene, que es el de aspirar a tener algo más. El depósito tasa tu ahorro y le pone un precio.

Hace casi seis años que Kutxa adquirió la ficha de Banco Madrid a Deutsche. ¿Cuál es el balance?

Nuestra puesta de largo fue en junio de 2003. Era un acto osado; salir en un sector enormemente competitivo. Buscábamos un modelo que entendíamos que no existía: atender no sólo al patrimonio financiero líquido, sino a todo el patrimonio. El líquido no es una parte muy relevante de los clientes objetivos, ya que no llega al 15% en un usuario de banca privada. La forma de abordarlo es una propuesta distinta: el banquero privado independiente. Intentamos decirle a los clientes que quien les atiende es un empresario como él. Nuestra fuerza comercial son los banqueros privados independientes, que no tienen con la entidad una relación laboral. Es una relación mercantil, de socios y compañeros de viaje. Hemos terminado 2007 con el objetivo de los 3.000 millones de patrimonio cumplido. En estos momentos tenemos 18 puntos de venta abiertos.

¿Cuál es la meta de su plan 2010?

Cada vez cuesta más trabajo hacer planes a más de un año. Los que hizo todo el sector en 2005 están hoy obsoletos. Como el resto del mundo, estamos reinventando y volviendo a escribir lo que será nuestro plan estratégico 2010, que va a diferir poco del actual: alcanzar una masa crítica superior. El siguiente hito es doblar nuestro tamaño en un plazo relativamente corto.

'Parte de nuestro crecimiento vendrá por las compras'

Morgan Stanley ha vendido su negocio de banca privada. ¿Han analizado la operación?

Nos alteraba el modelo de negocio. Eso no quiere decir que vayamos a analizar este año cosas; lo haremos. Uno de los factores de crecimiento vendrá por la vía no orgánica. Seguramente, el mercado esté perfecto en este momento para iniciar algún tipo de acercamiento o propuesta. Tendrá siempre que cumplir la máxima de que no altere nuestro modelo.

¿Quedan oportunidades de compra?

Creo que sí. Un importante número de gestoras de pequeño tamaño está sufriendo el ataque de los mercados, lo que deteriora los patrimonios bajo gestión, las rentabilidades y los resultados. Y, segundo, por el impacto regulatorio. Este año entró en funcionamiento la Mifid, a lo que se une la prevención de blanqueo de capitales y Basilea II. Esto va a provocar que haya instituciones que no puedan digerir seguir solas. Nosotros estamos capacitados para acompañar o proponer modelos de continuidad a esas unidades. El sector de capital riesgo está también en un momento especial. Ahí podrá darse el caldo de cultivo para gestar algún tipo de operación.

¿Tienen previsto lanzar nuevos productos?

La CNMV nos ha catalogado ya como gestora de inversión libre; sacaremos un fondo de fondos. No somos gestores de hedge; nos hemos asociado con Optimal. Estará en el segundo trimestre; falta la autorización.

Copernico, el nuevo fondo inmobiliario del banco

Banco Madrid acaba de lanzar un fondo inmobiliario, Copernico Prime Location, que invierte en locales comerciales. 'Creemos que se trata de un nicho de mercado que no sólo ha bajado de precio, sino que sigue existiendo tensión por parte de la demanda', explica José Miguel López-Frade.

Este producto, cuyo plazo de suscripción se cerrará el próximo 31 de marzo, espera captar entre 150 y 200 millones de euros y obtener una rentabilidad en el entorno del 12%.

Para gestionarlo, Banco Madrid ha fichado a uno de los profesionales más reconocidos dentro del sector. Se trata de Iñigo Guitiérrez, que durante mucho tiempo ha sido responsables de la división inmobiliaria del grupo textil Inditex.

López-Frade explica que el fondo tiene tres características fundamentales. Se limita a aquellos locales calificados como prime, es decir, los ubicados en las principales calles comerciales de las ciudades (Serrano o Preciados en Madrid, por ejemplo); sólo incluye locales que estén alquilados por operadores de primer nivel y, por último, tiene que garantizar una rentabilidad mínima.

'El producto va apalancado en una parte. Lo hemos querido hacer lo más neutro posible, para lo que lo hemos concertado con ING Real State', explica el director general de Banco Madrid. Y añade que el propio banco participa en el fondo, 'como una muestra de confianza'.

El principal objetivo es asegurar una rentabilidad, pero también la rotación de activos. 'El partícipe tendrá un derecho preferente. Cualquier activo que entre en el fondo estará disponible para ser adquirido por cualquier partícipe al mes'.

López-Frade asegura que se trata de un producto conservador. 'No busca la especulación financiera, sino la estabilidad. Es un producto a cinco años: cuatro años de compras y rotaciones y un último año de desinversión completa', indica.

Copernico Prime Location está diseñado para diferentes tipos de inversores, desde aquellos tengan un patrimonio mediano hasta las grandes fortunas.

'El ahorrador de menor tamaño puede acceder al producto con cantidades entre 100.000 y 300.000 euros, a través de una estructura de cesión de cuota de préstamo. El inversor de más tamaño, a partir de 2 millones de euros , puede aprovechar las ventajas fiscales adicionales, ya que al ser partícipe de una sociedad con más del 5% puede acogerse a la reinversión de plusvalías'.