Mercados

Wall Street se enfrenta a la peor temporada de resultados desde 2002

Wall Street afronta esta semana su peor temporada de resultados en cinco años. Se prevé que 2007 se cierre con una caída trimestral de los beneficios empresariales del 7,61% y no se descarta que la situación empeore aún más este año si se confirman los malos augurios de que la recesión de la economía estadounidense es algo ya inevitable.

La suerte está echada. Las Bolsas inician hoy una de las semanas más complicadas de su historia, en la que tendrán que calibrar si el impacto de la crisis crediticia que estalló en verano es algo pasajero o, en el peor de los casos, se confirman los malos augurios que apuntan a una recesión en Estados Unidos.

De momento, el panorama que han dibujado las principales entidades financieras norteamericanas es bastante desalentador, con pérdidas millonarias en el último trimestre del año debido al impacto de las hipotecas subprime (créditos de alto riesgo). La duda ahora es si el deterioro de las cuentas de resultados es algo aislado en la banca, obligada a purgar los excesos del pasado, o se trasladará al resto de empresas y esto obligará a revisar las estimaciones de beneficios.

Esta semana publican sus resultados pesos pesados de la talla de Apple, Bank of America y Johnson & Johnson (el martes), Microsoft y Sun Microsystems (el jueves) o Caterpillar (el viernes).

Según las previsiones de Standard & Poor's, los resultados de las mayores compañías estadounidenses registrarán una caída media en el cuarto trimestre del 7,61%. Sería la primera desaceleración en los resultados de este calibre en cinco años: en el segundo trimestre de 2002 el crecimiento de beneficios cayó un 27,32%. Las estimaciones para todo 2007 apuntan a un retroceso de las ganancias del 5,46%.

Desplome de los bancos

Los sectores más afectados serán el financiero, las materias primas y las empresas de consumo cíclico, según los expertos. Los analistas consultados por Reuters señalan que el beneficio de los bancos sufrirá un recorte del 69% entre octubre y diciembre del pasado ejercicio.

De momento, las cuentas de tres gigantes (Citi, Merrill Lynch y, en menor medida, JPMorgan) han reflejado que la exposición de las entidades a las hipotecas subprime era bastante mayor de lo previsto en un principio.

Para el sector de materias primas, el descenso será del 10%, mientras que en consumo bajará un 3%.

A salvo de la crisis permanecerán, a juicio de los analistas, las compañías tecnológicas, con un incremento de beneficio trimestral del 23%.

Con este escenario como telón de fondo no es de extrañar que los inversores hayan decidido huir a toda prisa de las Bolsas, que han registrado una de las peores semanas de los últimos años.

Sólo el anuncio del Gobierno estadounidense de que va a poner en marcha un plan de estímulo fiscal de 150.000 millones de dólares, la sorpresa positiva dada por algunos resultados empresariales publicados el viernes y la favorable evolución del índice de confianza de la Universidad de Michigan (en enero subió a 80,5 puntos, frente a los 75,5 puntos de diciembre) lograron contener las caídas el viernes.

El Dow Jones ha bajado en cinco días un 4%, el Standard & Poor's (S&P) un 5,4 y el Nasdaq, un 4,1%.

En Europa, el balance es también muy negativo, con descensos en la pasada semana que oscilaron entre el 4,8% del Footsie de Londres y el 5,23% del Dax alemán. El Euro Stoxx cerró con una pérdida del 5,36%.

El Ibex, el peor

El Ibex 35 ha vivido el peor arranque bursátil de su historia (acumula un retroceso del 10,06%), después de bajar un 5,55% en la pasada semana, el registro más negativo desde septiembre de 2002. Desde máximos, pierde ya un 14,36%. En este caso, los recortes han sido más acusados por las expectativas de que el frenazo del mercado inmobiliario va a ser más brusco de lo esperado, previsiones que han cobrado más fuerza tras la publicación de los últimos datos de crecimiento en hipotecas y la moderación de los precios de las viviendas.

Los próximos días, además, serán cruciales, ya que se conocerán nuevos datos sobre la situación económica (índices de confianza en Europa como el IFO alemán y la venta de casas de segunda mano en Estados Unidos) y continuará la cascada de resultados.

Claves

Bonos La rentabilidad de la deuda estadounidense a diez años ha caído a mínimos de principios de 2003, al descontar un fuerte recorte de tipos.

Euro La divisa europea ha sufrido una corrección, pero aún cotiza muy cerca de los máximos, a 1,46 dólares por euro.

Petróleo El crudo ha moderado su subida (está a 88 dólares por barril), lo que puede aliviar las presiones inflacionistas.

El recurso de la política monetaria

Todas las miradas están ahora depositadas en la Reserva Federal estadounidense. El mercado espera que la autoridad monetaria ataje la situación con un agresivo recorte de los tipos de interés, que se sumaría a las tres rebajas consecutivas que ha aplicado la Fed en poco más de cuatro meses. En total, ha recortado la política monetaria desde el 5,25% hasta el 4,25%, un nivel que el banco central considera todavía insuficiente para revitalizar la actividad económica en Estados Unidos.

Algunos expertos opinan que la Reserva Federal intentará tranquilizar a las Bolsas con una actuación agresiva, que podría alcanzar un descenso de 0,75 puntos. Sería la primera vez que la Fed baja los tipos más de 0,5 puntos desde 1984, cuando los redujo de golpe 1,75 puntos porcentuales. Como mínimo, los inversores descuentan una rebaja de medio punto.

La incógnita se desvelará la próxima semana, al término de la reunión que celebra el Comité de Mercados Abiertos de la Reserva Federal los días 29 y 30.

De momento, el presidente de la Fed, Ben Bernanke, ha obtenido el compromiso del Gobierno de la puesta en marcha de un plan de estímulo fiscal y ha desvelado que está dispuesto a relajar la política monetaria si así lo requiere la situación económica.