Mercados

La crisis de liquidez dispara las primas de riesgo de la deuda corporativa

Las emisiones de deuda en el mercado español siguen en dique seco

La crisis de liquidez dispara las primas de riesgo de la deuda corporativa
La crisis de liquidez dispara las primas de riesgo de la deuda corporativa

La tensión en los mercados crediticios europeos no cesa, sino que ha ganado en intensidad según se aprecian nuevos signos de que la crisis que estalló el pasado verano en Estados Unidos puede tener unas consecuencias económicas peores de lo esperado en un principio. Así al menos lo han reflejado los diferenciales de riesgo, que la pasada semana volvieron a dispararse hasta los máximos de agosto. El índice iTraxx Europe Crossover, que mide el spread de la deuda de alto rendimiento europea respecto a la renta fija pública, ha subido de golpe casi un 19% en sólo seis días, hasta superar el pasado jueves los 402 puntos básicos.

'Hemos pasado de una crisis financiera al riesgo de una crisis económica y a que esto desencadene más tensiones de crédito. Es una situación muy compleja, de la que se sale con tipos de interés bajos, unas condiciones financieras más laxas, el descenso del precio del petróleo y, también, con el paso del tiempo', explica José Luis Martínez, economista de Citi.

De momento, los expertos no prevén que las turbulencias amainen a corto plazo. Reconocen que las dificultades para obtener financiación en el interbancario han disminuido (el euríbor a tres meses cotiza al 4,58%, frente al 4,95% de hace unas semanas), pero el acceso a la liquidez sigue siendo una tarea complicada.

Pablo Lladó, director de mercado de capitales de Calyon, recuerda que las emisiones de deuda se frenaron en seco en España hace ya cuatro meses, algo que es la primera vez que ocurre durante un periodo tan largo y que no ha sucedido en otros países. 'En EE UU las empresas se amoldaron a las nuevas circunstancias desde el principio. Los spreads se multiplicaron por tres, pero las compañías han seguido emitiendo papel. En Europa no ha sido así', explica.

En España, la única operación que se ha culminado con éxito en el último trimestre ha sido la emisión de obligaciones convertibles de Santander por 7.000 millones de euros. Otras, por el contrario, o han tenido problemas para salir al mercado, como la emisión de cédulas diseñada por Intermoney para varias cajas, han optado por otras alternativas (Bancaja ha colocado 300 millones en cédulas a un inversor privado) o se han visto obligadas a posponer sus planes.

Lladó añade que 'si las entidades se encuentran con los mercados de capitales cerrados no van a poder prestar. Como dure mucho la situación, va a haber una desaceleración económica clarísima'.

El reciente descenso del euríbor tampoco es para lanzar las campanas al vuelo, ya que se ha debido en gran medida a motivos coyunturales. Es habitual que este índice amplíe su brecha con los tipos de interés oficiales, en el 4%, por el efecto estacional de fin de año y que luego corrija esta distorsión. De hecho, el euríbor a un año ha pasado de cotizar en el 4,88% a mediados de diciembre a situarse el viernes en el 4,65%.

Pero los analistas consideran que esta distancia es aún excesiva. 'Lo lógico es que el euríbor a un año estuviera entre el 4,15% y el 4,2%, y no en el 4,6%. La diferencia refleja la prima por riesgo de crédito', afirma David Cano, socio de Analistas Financieros Internacionales (AFI). Cano cree que habrá que esperar como mínimo hasta marzo para que las aguas vuelvan a su cauce. También José Carlos Díez, de Intermoney, coincide en que 'si no mejora la situación de los mercados de crédito, el retroceso del euríbor se va a volver a frenar'.

La prueba de fuego, según los expertos, se vivirá este trimestre, en el que se conocerá el verdadero impacto de la crisis en los resultados de la banca.

La Fed tiene la palabra

La Reserva Federal deberá ahora convencer a los inversores de que todavía se pueden tomar medidas que eviten que la economía de EE UU entre en recesión. Con este propósito, la mayoría de los expertos considera que el banco central intentará revitalizar la confianza de los mercados con un nuevo recorte de tipos, en el 4,25%, en la reunión que celebrará los próximos días 29 y 30 de enero. Algunos bancos de inversión opinan que la Fed se verá obligada a relajar su política monetaria hasta el 2,5% antes de finales de este año si quiere evitar que cunda el pánico y que el nerviosismo de los inversores se traslade a la economía. En Europa, donde el BCE acaba de mantener los tipos en el 4%, también se esperan recortes de entre 0,25 y 0,5 puntos para este año.