Asamblea General

La OMT analiza los efectos del cambio climático en el turismo

La Organización Mundial del Turismo (OMT) inauguró esta mañana su XVII Asamblea General centrada en los efectos adversos que tiene el cambio climático sobre la industria turística. En especial, en dos de los tipos de vacaciones más populares: el turismo de playa y los deportes invernales.

El secretario general de la OMT, Francesco Frangialli, advirtió hoy que el mercado penalizará los destinos turísticos que no hagan desarrollo sostenible, tras reconocer que ese sector contribuye también a las emisiones de gases invernadero (GEI), que repercuten en el cambio climático.

En declaraciones a la prensa en la ciudad colombiana de Cartagena de Indias (norte), donde se realiza la asamblea, se refirió también a la necesidad de que todos los actores turísticos ayuden a la reducción de la pobreza, la prevención de riesgos del sector y la gestión en momentos de crisis.

Un informe presentado en la Asamblea General de la OIT, que se celebra hasta el 29 de noviembre, indicó que las playas han sufrido la erosión de tormentas intensas, así como la proliferación de algas y la infestación de medusas por la subida de la temperatura del mar.

Asimismo, las estaciones de esquí han tenido que hacer frente a la falta de nieve y a una temporada más corta.

1.600 millones de viajeros

A pesar de ser una actividad relativamente limpia, sin chimeneas como lo recordó el presidente colombiano, los desplazamientos turísticos internacionales se duplicarán en los próximos quince años, hasta 1.600 millones de viajeros en 2020, lo que provocará un crecimiento de las emisiones del sector estimado en un 152% hasta 2035, si no se toman medidas para reducirlas.

Los efectos del cambio climático son muy negativos al turismo, aunque pueden tener irónicamente algunos efectos beneficiosos, al ampliar la temporada de verano en países septentrionales como Reino Unido, Canadá o Rusia, e incluso abrir nuevos destinos turísticos en regiones polares, inaccesibles hasta ahora.

Entre las repercusiones inmediatas del calentamiento global figura la subida de las temperaturas máximas y el aumento de los días de calor en todo el mundo, fenómeno por el que se ven afectados ya los dos tipos de vacaciones más populares: el turismo de playa y el de deportes de invierno.