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Las empresas del S&P tienen dos billones en caja para adquisiciones

La salud de las empresas de EE UU es envidiable. Los balances están saneados hasta tal punto que las compañías del S&P 500 tienen 2,8 billones de dólares en caja, algo más de dos billones de euros, que podrían utilizarse tanto para adquisiciones como para retribuir al accionista.

El dinero rebosa. Después de años limpiando de sus balances los excesos de los noventa, las compañías tienen liquidez para nuevos proyectos, retribuir al accionista o realizar operaciones de adquisición. Exxon, por ejemplo, tenía 28.244 millones de dólares (21.000 millones de euros) en caja a finales de 2006. En liquidez y activos a corto plazo, Microsoft tenía 34.161 millones de dólares y General Electric, 62.101 millones.

'Las compañías del S&P 500 por sí solas tienen 2,8 billones de dólares de liquidez en los balances, en torno a un 20% de la capitalización media del mercado y un arsenal útil para la actividad corporativa', explica Greg Kerr, gestor de New Star, en una nota. 'En un momento en que la mayoría de las apuestas de inversión se apoyan en el apalancamiento como resultado de las adquisiciones de las firmas de capital riesgo, esto representa un valor oculto significativo'. Hasta el mes de junio, en Estados Unidos se han realizado operaciones corporativas este año por valor de 1,2 billones de dólares (841.000 millones de euros), frente a 993 millones de dólares en el mismo periodo del año pasado, un incremento del 12,6%.

Paralelamente, las previsiones de beneficio para las compañías se están elevando en virtud de la mejora económica de EE UU. 'Los beneficios del segundo trimestre están sorprendiendo al alza, especialmente en las firmas financieras no ligadas a la crisis de las hipotecas de riesgo', explica Juan Solana, analista de Intermoney.

Los beneficios han vivido hasta 2006 un periodo histórico, con 14 trimestres consecutivos de crecimientos de dos dígitos. 'Para el segundo trimestre se espera un crecimiento del 4%, pero podría sorprender al alza', apunta Ángel Olea, director de inversiones de Abante Asesores.

Pero el ritmo de crecimiento de los beneficios ha sido inferior al de la subida de las Bolsas. En 2006 los beneficios crecieron un 16,6%, mientras que el S&P 500 se revalorizó un 13,6%. 'Esto sugiere que a pesar de la fuerte subida del mercado, las empresas estadounidenses permanecen razonablemente valoradas', añade Greg Kerr.

Este gestor sostiene que la generación de beneficio, después de cuatro años potentes, es cada vez más difícil, por lo que los inversores se están fijando en la capacidad para generar caja y la eficiencia de capital de las compañías.

Los dos billones en liquidez podrían ser caldo de cultivo para nuevas operaciones de fusión y adquisición lo que sería un revulsivo para el mercado. 'Lo lógico es que si esa caja está bien distribuida entre las empresas se produzcan operaciones, porque comprar una compañía con poca deuda y mucha caja ayuda a financiar la operación', valora Juan Solana.

Ángel Olea opina que se mantendrá el ritmo de operaciones, aunque cree que predominará la compra de empresas por parte del capital riesgo. 'Las empresas tienen que invertir más en capital, que está obsoleto. Además, lo inteligente es retribuir al accionista con dividendos y recompra de acciones'.

La Bolsa de EE UU gana atractivo para los analistas

'En estos momentos prefiero el Dow Jones a cualquier otro índice', asegura Juan Solana, analista de Intermoney. 'La Bolsa de EE UU está atractiva; los beneficios han ido bien y la productividad de las empresas es excelente. Si la situación macroeconómica se mantiene, la situación es la mejor posible'. Durante meses, los analistas y estrategas se han enfrentado a la renta variable de EE UU con cautela, porque las valoraciones no eran atractivas, sino más bien lo contrario. Esta opinión, no obstante, comienza a cambiar después de un largo periodo de fuertes crecimientos de beneficios, superiores al alza de la Bolsa.

'Estamos sobreponderando Estados Unidos', reconoce Ángel Olea, director de inversiones de Abante Asesores. 'El PER ratio de valoración que mide las veces que el beneficio está incluido en el precio de la acción de la Bolsa de EE UU se ha igualado al de la Bolsa europea, y eso es algo que hacía mucho que no sucedía'.

Para el inversor europeo, la depreciación del dólar frente al euro, un 7% en los últimos 12 meses, ha limitado las ganancias en Bolsa estadounidense, pero al mismo tiempo, esa depreciación ha favorecido la cuenta de resultados de las empresas exportadoras de EE UU, mejorando sus beneficios. El 30% de las ventas de las empresas del S&P 500 se producen fuera de las fronteras estadounidenses. 'La diferencia por rentabilidad que genera el crecimiento de beneficios puede compensar la depreciación de la divisa', afirma Juan Solana. Greg Kerr, de New Star, coincide en su diagnóstico: 'Para los turistas y los hombres de negocio europeos, los productos estadounidenses están decididamente baratos y, si el dólar está infravalorado, lo mismo puede suceder con las acciones de EE UU.'