Lunes de los fondos

Cotizados, opción minorista

Los fondos cotizados son un producto todavía muy nuevo en el mercado español, por lo que no es de extrañar que su popularidad sea relativamente escasa entre los inversores particulares. En realidad, es un producto financiero que tradicionalmente se encuentra dominado por los inversores institucionales. Esta es la norma no escrita en Europa si exceptuamos Italia. Así, en el país transalpino se estima que los inversores minoristas representan una mayoría en el volumen total de ETF negociados.

Independientemente de los motivos por los que la inversión institucional es la dominante en la negociación de fondos cotizados, la realidad es que son un producto financiero perfectamente apto par el inversor particular medio. No sólo eso sino que permiten al inversor minorista más sofisticado y activo tomar posiciones con gran rapidez y flexibilidad en aquellos mercados sobre los que hay una visión más positiva en cada momento.

Precisamente, quizás en esto último resida una de sus principales ventajas. Los ETF cotizan en Bolsa como una acción pero al mismo tiempo buscan replicar el comportamiento de todo un índice. Es decir, con la agilidad de una acción que puede ser comprada y vendida durante la sesión bursátil, el inversor se expone con una simple operación a todo un mercado de forma diversificada. Así, los fondos cotizados sobre el Ibex 35, que supusieron el pistoletazo de salida de este producto en España, permiten al inversor estar invertido en los 35 valores que componen el índice en todo momento.

Algunos podrán argumentar que para eso ya existen numerosos fondos de inversión índice, pero en realidad la flexibilidad ofrecida es claramente más reducida. Para el inversor más activo, una espera tanto en la compra como en la venta de al menos un día, sin saber por tanto exactamente a qué precio compra o vende, puede no ser suficientemente ágil. No sólo eso, sino que un análisis de las comisiones cobradas por un buen número de fondos índice revela que no son especialmente baratas y desde luego son claramente más elevadas que las de los fondos cotizados. Por ejemplo, en el caso de los fondos índice sobre el Ibex 35, la suma de las comisiones anuales de gestión y depósito son de media de un 1,40%. Más de un tercio de los 21 fondos de inversión índice que controla Lipper cobran una comisión anual igual o superior al 1,50%, realmente no muy lejos del fondo de inversión medio de renta variable española de gestión activa.

Por tanto, no es de extrañar que los fondos índice tengan dificultades para superar la rentabilidad del Ibex 35 y no digamos la del índice selectivo con dividendos incorporados. Por el contrario, los tres ETF que actualmente cotizan en la bolsa española sobre el Ibex 35 tienen una comisión anual media inferior al 0,40%. La rentabilidad en los pocos meses que llevan en el mercado apunta a que pueden ser capaces de proporcionar unos retornos similares a los del índice con dividendos. Los ETF sobre el Ibex 35 pagan dividendos dos veces al año (de manera similar a las acciones que componen el índice), que lógicamente deben incorporarse a la hora de calcular la rentabilidad total.

En principio, no debería haber ningún problema para que consiguieran este objetivo pero hay que tener en cuenta numerosos factores como son las horquillas o diferenciales entre el precio de ETF y el del índice, las horquillas entre los precios de compra y venta y por supuesto, los impuestos. Todos estos factores tienen potencial para afectar negativamente a la rentabilidad final que obtenga el inversor. Lipper analiza por ejemplo mensualmente las horquillas medias entre los precios de compra y venta. El resultado para los ETF sobre el Ibex 35 arroja un resultado positivo, ya que los diferenciales medios se han mantenido en niveles muy reducidos y perfectamente comparables con los de los principales mercados europeos. El aspecto impositivo en España tiene su importancia y en este punto no es favorable a los ETF porque estos no se benefician, como los fondos, del retraso en la tributación por las plusvalías obtenidas al traspasar el dinero a otros fondos.

Finalmente, hay que evaluar la capacidad de los ETF para replicar con precisión el comportamiento del índice que sigue. Los análisis realizados por Lipper ponen de manifiesto que en general los ETF replican con bastante exactitud el comportamiento de índices domésticos. No es el caso cuando los índices conllevan monedas o bandas horarias diferentes a las del ETF.

Análisis. Estrategias en la Bolsa europea

Las Bolsas europeas, con la alemana a la cabeza, están de moda y con razón si analizamos su rentabilidad reciente y perspectivas.

Entidades como Lyxor van a permitir al inversor particular español comprar ETF sobre algunos de los principales índices europeos, como los que se muestran en el gráfico central.

Los retornos en el año son excelentes, aumentados además cuando se toma la versión 'TR', es decir, aquella que incluye los jugosos dividendos pagados por las compañías componentes del índice de referencia.