Gigantes aéreos

La UE acusa a EE UU de dar 23.700 millones de dólares a Boeing a fondo perdido

La Unión Europea ha contraatacado hoy a Estados Unidos, acusándo a este país ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) de haber concedido ayudas públicas al fabricante aeronáutico Boeing, a fondo perdido, por valor de al menos 23.700 millones de dólares.

El conflicto que enfrenta a ambas potencias ante la OMC por las ayudas que cada una concedió durante las dos últimas décadas a sus respectivos gigantes aeronáuticos vivió hoy un nuevo capítulo con el estreno de la UE como parte acusadora.

Hasta ahora, los expertos de la organización internacional sólo había empezado a estudiar la demanda presentada por EE UU contra la UE por las ayudas concedidas a Airbus. Sin embargo, hoy tuvo lugar el primer paso (la entrega del escrito de acusaciones por parte de Bruselas) de la demanda de la UE contra las contribuciones de EEUU a Boeing.

Procesos paralelos

Se trata de dos procesos paralelos que comenzaron el mismo día, el 6 de octubre de 2004, cuando con una diferencia de horas ambas potencias se denunciaron mutuamente ante la OMC por no haber respetado un acuerdo bilateral de 1992.

A través de aquel acuerdo, ambas potencias pretendían regular y poner límite a las ayudas que cada una podía conceder a sus fabricantes aeronáuticos para que pudieran competir y salir adelante en un mercado que, así, se ha convertido en un verdadero duopolio. El proceso más adelantado es el liderado por EEUU, en el que ya se ha celebrado la primera audiencia ante los tres expertos encargados de estudiar el conflicto, mientras que el europeo tendrá que esperar hasta julio para llegar a esa etapa.

En el escrito acusatorio presentado hoy, la UE cifra en 23.700 millones de dólares las aportaciones públicas recibidas por Boeing entre 1990 y 2004. De esa cantidad, Boeing habría recibido 18.900 millones en forma de inversiones en investigación y desarrollo y de exención de impuestos, mientras que los 4.800 millones restantes habrían procedido de aportaciones de diversos estados y ciudades de EE UU.

Bruselas vs. EE UU

Para Bruselas no cabe duda de que la división de aviación civil de Boeing ha recibido subvenciones "masivas, prolongadas en el tiempo e incompatibles con las normas de la OMC", que, incluso, se prolongarán hasta al menos el 2024, según los contratos existentes.

Por su parte, EE UU denunciaba en su escrito -presentado en noviembre- que el Reino Unido, Francia, Alemania y España habían abonado 15.000 millones de dólares a Airbus para favorecer el lanzamiento de nuevos aviones y ganar ventaja respecto a las novedades de Boeing.

Además de la cantidad percibida, una de las principales acusaciones de la UE es que mientras que la compañía europea recibió fondos que luego debía reembolsar (de los que asegura haber abonado ya cerca del 40%, 7.000 millones), las aportaciones estadounidenses a Boeing son no reembolsables.

Desfase entre los dos procesos

Ante esas acusaciones, la delegación de EEUU se limitó hoy a apuntar que, a la espera de leer el escrito acusatorio y presentar el suyo el próximo junio, las denuncias europeas "carecen de fundamento", al tiempo que muchos de los programas a los que se refieren "ni siquiera tienen que ver con la aviación civil". Precisamente, otro de los puntos fuertes de las acusaciones europeas es la falta de diferenciación entre los programas estadounidense de defensa y los civiles, de forma que las inversiones destinadas a investigar en el primer ámbito podrían haberse luego transferido al segundo.

Bruselas considera que esas ayudas han aumentado la competitividad de Boeing y, por lo tanto, han pesado sobre la cuota de mercado de Airbus, sus precios y sus plazos de presentación de nuevos modelos. Además del estreno del proceso en que la UE es la denunciante, en la sede de la OMC hoy también se hizo público un vídeo sobre la primera audiencia celebrada durante esta semana sobre la denuncia liderada por EEUU.

El desfase que hay entre los dos procesos hace que, mientras que el de EEUU contra Airbus podría ver una resolución preliminar en octubre, el de la UE tendrá que esperar al menos hasta febrero de 2008.