Alimentación

La OMC reaviva el debate de los transgénicos

La Organización Mundial del Comercio ha advertido de que la UE incumple la normativa sobre importación de transgénicos. La Comisión Europea no aclara la posición que va a tomar al respecto; ayer, Francia lanzó un proyecto de ley sobre estos cultivos, criticado por agricultores y ecologistas.

La Organización Mundial del Comercio (OMC) ha declarado ilegales las normas de la UE para la importación de transgénicos, otorgando la razón a Estados Unidos, Canadá y Argentina en un litigio sobre la normativa europea a la importación de productos modificados genéticamente (OGM).

La respuesta europea no ha sido expuesta con claridad, en tono con la posición que la UE mantiene ante los productos modificados genéticamente (la aprobación de éstos sigue un complejo proceso de votaciones políticas diferenciadas de posicionamientos científicos).

La agencia Efe apuntó ayer la respuesta de fuentes anónimas de la Comisión Europea diciendo que la UE 'no cambiará las leyes comunitarias' ni la forma de autorizar nuevos organismos de este tipo. Las mismas fuentes resaltaron que la denuncia corresponde a la moratoria que la UE aplicó a la autorización de nuevos OGM, desde 1998 a 2004, y apuntaron que es pronto para confirmar si recurrirá contra el dictamen de la OMC. Añadieron que al tratarse de una denuncia sobre una norma pasada no habrá sanciones.

En este contexto, el Gobierno francés lanzó ayer su proyecto de ley sobre los organismos genéticamente modificados, criticado por las asociaciones ecologistas y de agricultores del país.

90 millones de hectáreas

En 1996, seis países contaban con 1,7 millones de hectáreas cultivadas con semillas transgénicas; en 2005, según la Isaaa (organismo internacional de aplicaciones biotecnológicas en agricultura), había 90 millones de hectáreas cultivadas con transgénicos en 21 países. La soja transgénica ocupa el 60% de la superficie total de este tipo de cultivos.

Los productores españoles de maíz, favorables a los OGM

España es el país de Europa que cuenta con más hectáreas de maíz transgénico cultivado (cerca de 50.000 hectáreas de la variedad Bt, resistente a la plaga del taladro, que supone el 11% de la producción total de maíz en España). Los productores españoles de maíz defienden las propiedades de cultivo de las variedades modificadas genéticamente.

¢En España se consume soja modificada genéticamente¢, recuerda Esteban Andrés, secretario general de la Asociación General de Productores de Maíz pero, indica, se pone en duda el cultivo de maíz modificado. ¢El sector aspira a que se aprueben otras variedades transgénicas¢, dice. La posición política española al respecto varía entre la mayor intransigencia del Ministerio de Medio Ambiente y la comprensión del Ministerio de Agricultura.