Unión Europea

Reino Unido reconoce que el margen para acordar el presupuesto de la UE es "estrecho"

El ministro de Exteriores británico, Jack Straw, ha reconocido hoy que el margen para llegar a un acuerdo sobre el presupuesto de la UE para el periodo 2007-2013 es "estrecho". La mayor parte de Veinticinco han expresado su rechazo a la propuesta y amenazan con el veto si no se retira o si no se modifica en profundidad. Por ello, el presidente de la Comisión, Jose Manuel Durao Barroso, ha pedido hoy a Reino Unido que presente un nuevo borrador.

Straw ha hecho estas declaraciones a su llegada a la reunión de los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión en Bruselas. Allí, la mayor parte de los Estados miembros va a exponer sus críticas al borrador que arrancan por tildarlo de insolidario y terminan por acusar a Reino Unido de haberlo diseñado a la medida de sus propias necesidades.

El secretario de Estado para la UE español, Alberto Navarro, ha insistido de camino a Bruselas (el ministro Moratinos está de gira por África) en que la propuesta es ¢anticohesiva y diabólica¢. Navarro, durante una entrevista en la Cadena SER, ha dicho que espera que éste sea ¢la propuesta de Gordon Brown¢, responsable británico de Finanzas, y ha expresado su confianza en que ¢Blair nos entregará las semana próxima una nueva propuesta que vaya en una dirección distinta¢.

Navarro, además, ha señalado que hay un grupo de 20 países entre los que figura España que se oponen al proyecto de Blair. Este bloque, que el secretario de Estado ha calificado de ¢amigos de la cohesión¢, podría oponerse en bloque al borrador. Ayer Navarro se entrevistó con algunos de ellos con vistas a que en la reunión de hoy todos ellos califiquen la propuesta de ¢inaceptable e injusta¢.

Recortes

El gran problema del borrador británico es que reduce el monto total de las perspectivas financieras para el periodo 2007-2013 hasta el 1,03% del PIB de la UE. Con ese dinero es necesario hacer frente por primera vez a la Unión ampliada a 25 miembros en la que los diez países recién incorporados tienen un nivel renta inferior a la media europea.

Las escuetas cuentas diseñadas por el Reino Unido obligan a un recorte de las ayudas para el desarrollo regional, lo que afecta especialmente a los nuevos socios que ven adelgazar sensiblemente las inversiones que, en principio, se proyectaban. Además, se recortan los fondos para la agricultura al tiempo que mantiene en gran medida el cheque, una compensación que Londres recibe por no participar de las ayudas a este sector.

En el caso de España, la propuesta británica sólo satisface su pretensión de que la eliminación de los fondos de cohesión (que ya no le corresponden por haber superado el 90% de la riqueza media) se produzca gradualmente hasta 2012. En cambio, el monto de las ayudas que se van a recibir se reducen en unos 1.000 millones de euros.

Ante este escenario, los preparativos de la cumbre que se celebrará en Bruselas los días 15 y 16 para aprobar las cuentas se presentan enormemente complejos. Esta recta final para limar las diferencias ha arrancado hoy en la reunión de ministros de Exteriores, que antes de entrar en la reunión no han ocultado su pesimismo.